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En el transcurso de las últimas semanas, se publicaron dos artículos en el medio de información Prensa Estudiantil PUCP (PE-PUCP). Estos dos artículos tocaban dos puntos, a nuestro parecer, importantes sobre lo que rodea nuestra Lucha político-universitaria.

Los hechos y los supuestos

El primero de estos escritos[1] trabajó el tema del alza de boletas e hizo públicos datos que defendían una eventual despedida de la escala uno de pensiones. En este, se señala que probablemente en el ciclo 2017-2 la escala uno no exista de manera real. Además, el autor señala que en su vida universitaria, nunca ha sabido que este punto se debata, incluso, señala que nunca ha visto “ni siquiera un volantito que informe sobre esto”. Ante el tema, se señala que “depende de nosotros elegir con cuidado a nuestros representantes, a nuestros delegados, para que temas como estos se toquen y no pasen desapercibidos”. Como respuesta al artículo, desde algunos comentarios de sus lectores, se señaló que si un alumno veía problemas en las políticas de la universidad, debían él mismo a solucionarlos, puesto que, se afirmó, el alumno-ciudadano no debía limitarse a elegir, sino debía buscar ser elegido.

El segundo artículo hizo públicas unas fotografías [ver imágenes del artículo] de las cuales podían inducirse un supuesto ataque a dos paneles informativos sobre la Reforma Fepuc, un panel en contra y otro a favor[2]. Dichos paneles pertenecían a dos grupos políticos de nuestra universidad, MAS PUCP y Coherencia Universitaria (CU). En este último artículo, no se afirma si hubo atacantes o, si en caso los hubo, no se señaló quiénes habrían sido. Sin embargo, tras unos comentarios, en la página oficial de PE-PUCP, uno de los integrantes de MAS PUCP informó que, al haber visto los vídeos de seguridad, habría existido solo un ataque, el cual se habría realizado al panel del MAS PUCP, puesto que el problema que habría tenido el panel de CU habría sido por motivos climáticos, según se dijo, por el viento. Desde MAS PUCP señalaron, en su página de Facebook, que “Ya tenemos los videos dónde se ve quienes son las personas que DESTROZAN nuestro panel, el hecho se produjo el día SÁBADO ENTRE LAS 15:22 Y 16:40. Estas personas se llevan nuestro panel a las 15:22, lo regresan a las 15:25 un poco maltratado y a las 16:36 se lo llevan para destruirlo, lo devuelven a las 16:40”[3]. Estos vídeos no han sido difundidos y no se puede afirmar nada al respecto, por lo cual, invocamos a la Junta de Fiscales para que fiscalicen el caso en defensa de los valores que sustentan nuestra democracia-universitaria.

La participación política como centro de análisis

Por otro lado, a raíz del contexto de estos dos artículos, se puede hacer un análisis de lo que significa la participación política en Nuestra-PUCP. Podría definirse la participación política-universitaria como cualquier acción de los alumnos-ciudadanos dirigida a influir en el proceso político y en sus resultados.

En el caso de una de las respuestas al primer artículo que predicaba que los electores no deben limitarse a elegir y deben buscar ser elegidos, desde MIRAR/ADENTRO, creemos que existe una tergiversación sobre lo que es participar políticamente. Medios de información como Letras al Mango, PE-PUCP y MIRAR/ADENTRO también son parte de la Lucha político-universitaria, puesto que la participación que ejecutan los alumnos-ciudadanos que participan de estos proyectos está dirigida a influir en los procesos políticos, en sus resultados y consecuencias. Es así que, desde estos medios existen proyectos como los artículos que poseen agrupaciones como Unión Estudiantil, Coherencia Universitaria, Izquierda Universitaria y Cambio Democrático Estudiantil en Letras al Mango semanalmente. Otro ejemplo de este tipo de participación política se da en PE-PUCP con las denuncias, artículos y entrevistas que hacen sus integrantes. Por ello, es fundamental señalar que no debe solicitarse la existencia de un superalumno-ciudadano (parafraseando la teoría del superciudadano, el cual se interesa por la política en todos sus campos) que solo se podría vivir en la normativa de una democracia directa, en la cual se busca que absolutamente todos los interesados en participar políticamente tomen las de decisiones directamente. Nuestro tipo de régimen es mucho más cercano a una democracia representativa (sin llegar a serlo totalmente), en el cual existen electores y representantes, los cuales, para la teoría, son considerados como élites. Por ello, consideramos que debe dejar de seguirse el ejemplo de personas como Aldo Mariátegui Bosse, quien siempre exigía a Javier Diez Canseco como ministro en el Poder Ejecutivo, debido a que JDC realizaba críticas, las cuales para AMB, eran solo justificables si el crítico era quien las solucionara. Es tarea de los políticos universitarios y no de todos los participantes políticos solucionar los problemas que detectan y justifican los alumnos-ciudadanos.

En el caso del segundo artículo, así haya existido solo un ataque a uno de los paneles, este tipo de actos deben ser eliminados. Para empezar, este tipo de actos, que podrían ser calificados de delincuenciales, sí pueden ser considerados parte de la definición de participación política, puesto que sería una acción de alumnos-ciudadanos dirigida a influir en el proceso político y en sus resultados. Según la teoría existen tipos de participación política. En este caso, la ubicación de un acto de ataque estaría en el campo de la participación convencional y no convencional. En la p. convencional están todos los actos legales y legítimos, por otro lado, en la p. no convencional están aquellos que son contrarios. Este último tipo de participación es irregular, específica e infrecuente. En este caso, podría considerarse, de caso se confirme el ataque, como un boicot político. Este tipo de participación no tiene por qué ser realizada por una agrupación o por un colectivo, puede ser ejecutada también por alumnos-ciudadanos independientes o no alineados. No obstante, constatar la existencia de una participación de este tipo es un cáncer para nuestra democracia, la cual debe nutrirse y no podrirse.

Conclusión: insistamos como la profesionalización

Desde aquí se convoca a una reflexión a las preguntas básicas sobre la participación. Consideramos esta reflexión fundamental, puesto que su resultado podría ser una meta para una política universitaria más clara y democrática. La democracia no debe ser considerada como un evento electoral por los políticos universitarios y no debe ser percibida, debido a cómo se ejecuta en nuestra Lucha político-universitaria, como una promesa no cumplida por (y para) los alumnos-ciudadanos. Insistimos: profesionalicemos la política de Nuestra-PUCP.