Parahelio es una de las bandas con mayor proyección dentro de la intermitente escena de post-rock nacional en la actualidad. Al contrario de gran parte de bandas que practica el rocanrol, ellos no necesitan de un cantante para transmitir cientas de emociones por segundo en sus canciones. Son su numerosa sección de cuerdas y las atmósferas impecables las que protagonizan una narrativa mudadiza, efusiva y, por momentos, incierta. En abril del 2019 tuvieron el honor de abrirle a una de las bandas más consagradas del indie rock a nivel internacional como Interpol, recibiendo las felicitaciones de Paul Banks en medio concierto. Ahora se preparan para presentar su primer disco de larga duración con tres impactantes canciones.

¿Cómo nace el vínculo que los enlazó con el post-rock?

Rodolfo: Hace algunos años, estaba muy pegado con American Football y Empire! Empire! I was a lonely estate hasta que el algoritmo me recomendó algunas propuestas intensas e interesantes, como Explosions in the Sky. Luego de eso, formé, con un amigo, una banda llamada King Frodo después jammear uno de esos días. Me mostró algunas bandas y la primera vez que escuché a Kinder fue con él.

Héctor: La primera banda que escuché fue Godspeed You! Black Emperor y me escuché su disco Lift your skinny first likes…, donde sus canciones duran como 20 minutos. Estaba descubriendo también toda esa onda gracias a bandas de shoegaze como My Bloody Valentine y otras más indie como The Vaccines.

Les preguntaba esto, porque ustedes aparecen en un momento en que bandas de post-rock limeñas con trayectoria estaban dejando de tocar, como The Satellite, por lo que la escena estaba perdiendo su consolidación a diferencia de otras con géneros como el post-hardcore o el indie rock. ¿Cómo se conocieron los Parahelio con King Frodo? pues entre ustedes organizaban sus propios conciertos en este contexto.

Christian: Conocí a Rodolfo gracias a un amigo. También lo veía en varias tocadas de punk. Dos años después me escribe y me propone hacer un concierto con mi banda (Parahelio) porque él también formaba parte de una.

Rodolfo: Antes nos juntamos porque él y Fabián (amigo) querían hacer un cómic. Luego le dije para organizar tocadas y resulta que él también tocaba post-rock.

En ese momento, ¿a cuánta gente conocían con bandas de post-rock?

Christian: Nadie, la verdad, solo nosotros.

Héctor: Estaba Way 98 también.

Rodolfo: Una vez me escribió una banda de Trujillo ya desaparecida que se llamaba Le Merde Patrol. De hecho, iban a participar de una de nuestras primeras tocadas que tuvimos con King Frodo y Way 98, al que bajaron muy pocas personas.

Héctor: Recuerdo que fue la abuela de Rafa y se quedó dormida por la música instrumental.

En ese tiempo, tenían un single que ya no se encuentra en Internet llamado “El verdadero sol está fuera de la imagen”.

Christian: Fue una sesión en vivo que grabó el dueño de la sala donde ensayábamos, ya que quería probar unos micrófonos que él mismo había construido. Lo subimos a Bandcamp y estaba en Youtube.

Héctor: También en Soundcloud, solo que quien lo grabó me dijo, el año pasado, que borró todo para resubirlo en su perfil de Facebook, pero se quedó perdido por ahí.

¿Qué significa para ustedes la autogestión?

Christian: Creo que la autogestión va ligado con el desarrollo propio del artista gracias a la experiencia que conseguimos con nuestras propias tocadas. Me parece que es íntimo y directo con el público, y es una buena experiencia, porque conoces personas que están metidas en lo mismo que tú. Conoces gente de otras bandas y formas nuevos proyectos.

Rodolfo: Como artista, la autogestión es un medio para involucrar íntima y honestamente al público con el proyecto. 

Héctor: Es horizontal. Nos llega al pincho la relación vertical entre artista y público.

Rodolfo: Queremos que la gente que nos escuche también se anime a formar sus propios proyectos.

¿Esta manera de producir su música la toman por la ideología que representa o, más bien, por una necesidad? Necesidad en el sentido que, al empezar con poco, tienen que organizar sus propios conciertos con bandas amigas para poder tocar.

Christian: Creo que va por ambos lados. En principio, va ligado a la ideología, porque nuestras canciones son una combinación de ideas de todos, por lo que el resultado es honesto y coherente. Por otro lado, no nos gusta quedarnos con los brazos cruzados al no tener ciertos recursos que nos gustaría tener, porque nos retrasa. En vista de eso, hemos optado por hacer las cosas entre nosotros.

En la mayoría de sus tocadas, participan junto a bandas de otros géneros, como indie, post-hardcore, emo o stoner rock. ¿Cómo ven eso?

Héctor: Al principio, teníamos pensado tocar junto a otras bandas de post-rock, pero nos dimos cuenta que no habían muchas. Tampoco queríamos dejar de tocar por eso, así que David (LaFlor Records) y Arturo (Necio Records) nos consiguieron tocadas en las que un día tocábamos con bandas de pop-punk o indie, y otros junto a grupos de stoner rock, lo que nos parecía de putamadre.

Rodolfo: Al final, los géneros solo son rótulos, somos amigos que hacen música.

Ahora presentan su primer LP, Surge Evelia, Surge. ¿Cuál es el concepto de este disco?

Christian: El disco es una ficción que gira entorno al proceso de degradación.

Rodolfo: Parahelio se basó en La Rinconada (Puno). Es la ciudad minera más alta. 

Christian: La ley no llega ahí. Se extrajo la idea de ese concepto para conseguir los factores que más nos llamaron la atención para armar una narrativa nuestra. 

¿Qué los llamó de La Rinconada?

Christian: Es algo muy brusco. Es un choque constante entre la intervención humana y lo que alguna vez fue ese lugar. Hay mucha violencia y grandes  niveles de incongruencia. 

Rodolfo: La situación era aberrante y las personas estaban dispuestas a ir a tal recóndito lugar por el mineral. El paisaje está carcomido por el ser humano.

Christian: Y, a pesar de ello, están forzados a quedarse.

¿Cómo recibieron la noticia que tocarían con Interpol?

Rodolfo: Héctor estaba feliz porque no había comprado su entrada y ya era sold out.

Héctor: Bromeaba con ellos diciéndoles que, de todas formas, teníamos que abrir ese concierto, porque no me lo iba a perder por nada. Resultó que así fue.

¿Quién hizo el contacto?

Héctor: Lo que pasó es que tocamos en el reencuentro de The Satellite a finales del año pasado. No sabíamos que el guitarrista de esa banda, Italo, trabaja en la productora Move Concerts, pero le gustó. Nos pidió material y nos preguntó si queríamos trabajar con ellos para alguna fecha.

Christian: No teníamos el disco, pero le pasamos super spoilers.

Tocaron frente a casi 3 mil personas en un Domos Art lleno de acérrimos fans de Interpol. ¿Cómo la pasaron abriendo ese concierto?

Héctor: Estaba muy nervioso. Es más, me di cuenta que había olvidado mi púa cuando estaba subiendo al escenario, así que tuve que bajarme corriendo.

Christian: El VIP se me quedó mirando por esa reacción. Parecía que habías desertado.

Rodolfo: Yo estaba yendo al baño cada dos minutos. Pensé que iba a fallar, pero al subir se me fueron todas las ansias. Toda esta gente había venido a escuchar música y me alegró que hayan estado temprano para escuchar lo que hacemos. Es más, cuando subí la cabeza para ver el público, encontré a mi hermano entre la gente. Siento que me he conectado mucho más con Parahelio, me dan una gran confianza. 

Héctor: La energía fue impresionante. Boté los nervios casi comenzando, porque el sonido se escuchaba tan bien… gracias a Carlos Rodme y Roberto Caro por apoyarnos ese día. Sonamos tal y como lo habíamos imaginado. Nos alegró que la gente se haya quedada pegada con lo que hicimos.

Es curioso, porque la gente que fue a ese concierto iba por una banda que no era para nada “post-rock instrumental”. Interpol es mucho más de pogo.

Christian: Tenía el temor de no ser aceptados, porque el público era otro y era grande. Telonear a Interpol fue un gran desafío, pero, una vez que escuché los instrumentos de los demás, lo tomé como si fuera un ensayo.

Héctor: Un muy buen ensayo. La chamba del sonido nos hizo sentir muy seguros. Salimos con la idea de hacer nuestra chamba y nada más. 

Y mirar el piso y mover la cabeza…

Rodolfo: Claro, ver el piso es fundamental cuando tocas post-rock. Si miras mucho el público, no parece improvisación.

Christian: No cuadra, la gente piensa que estás muy seguro de lo que haces… *risas*

En el 2017, Christian conoció a uno de sus ídolos, Manuf Rayani de Explosions in the sky y le entregó el disco split que comparten con un par de bandas latinoamericanas.

Christian: Fue en Bilbao, España. Yo estaba adelante como súper fan y le pasé la voz para que baje. Le hablé en español, pero, por suerte, sí comprendía el idioma, solo que me respondía en inglés. Le dije que los quería mucho y le regalé una copia de 7000 metros sobre el nivel del mar. Es una persona muy sencilla.

¿La idea de darle el disco fue solo tuya o lo confabularon con la banda?

Christian: Claro, fue una misión. Era algo que tenía que hacer.

Ahora presentan su primer disco de larga duración en físico.

Christian: El sábado 26 de octubre vamos a presentar el Surge Evelia, Surge en Drone de Monterrico. Estamos preparando una nueva experiencia en vivo con interludios que acabamos de componer.

Héctor: Además, estamos preparando visuales especiales para esa fecha. Y el disco contará con el arte gráfico de Emilio Marmalejo con fotos tomadas en México en lugares que solo conoce él.

Rodolfo: Y sacaremos merch con LaFlor Records, los cuales pueden pedirlo por nuestra página de Facebook.