Yo tengo la costumbre de participar en concursos y sorteos por Facebook. Suelo pensar que solo me quitarán unos pocos minutos y no tengo nada que perder intentando, compartiendo una foto o tal vez comentando algún post. Es así que el martes en la tarde me enteré de que había ganado una entrada doble para disfrutar esa noche de “Operación Réquiem + La Cábala” en el Centro Cultural Ricardo Palma en Miraflores. Rápidamente, llamé a mi mamá y nos pusimos de acuerdo para no perdernos la oportunidad de ver dos divertidas y desenfadadas obras.

“La Cábala”, escrita por Liz Guzmán, es una breve y ligera obra que nos narra las ocurrencias de una joven viuda y el hermano de su fallecido esposo intentando animarse a iniciar una relación. Esta obra es muy amena y muy cercana a la audiencia. Tal vez carece de largos discursos y dilemas profundos, pero nos arranca carcajadas de inicio a fin. Se trata de una corta pieza de 20 minutos, fresca y entretenida, muy divertida.

Por otro lado, “Operación Réquiem” es una propuesta muy desenfadada, escrita por Angelo Condemarín y dirigida por el reconocido Alonso Alegría. En esta obra, nos reímos de los absurdos y graciosísimos eventos alrededor de la muerte de Casimiro, un corrupto personaje que ha dejado tres viudas que discuten entre ellas. “Operación Réquiem” está cargada de referencias al contexto político actual. Es imposible no soltar una carcajada con las referencias a conocidos personajes como ex-presidentes o, inclusive, la actual pareja presidencial.

El montaje de estas dos obras es una coproducción de Vivero de Dramaturgia y Sala de Parto. Vivero de Dramaturgia es una recientemente creada asociación en la que se dictan diferentes talleres para escribir teatro. Ofrecen una amplia variedad de cursos, tanto para aficionados como para quienes ya tienen experiencia en este campo. “La Cábala” es el resultado del trabajo de Liz Guzmán en el taller 20. En los talleres de Vivero de Dramaturgia, se están preparando nuevos montajes que prometen renovar el teatro local.

Sala de Parto es un festival organizado con el apoyo del Teatro La Plaza. En él, los dramaturgos peruanos tienen la oportunidad de enviar sus obras para ser presentadas en el festival frente a invitados internacionales. Las mejores obras son premiadas, salen publicadas en un libro y reciben el apoyo de esta iniciativa para poder representarlas durante una temporada. Este proyecto se constituye como una cantera para nuevos talentos y les brinda una gran oportunidad para hacerse conocidos. Cabe resaltar el soporte al ayudar a los autores ganadores a llegar al final del proceso y poder ver su trabajo en escena. Angelo Condemarín ganó con “Operación Réquiem” en el festival del año pasado.

Este año, el festival Sala de Parto tiene abierta la convocatoria para el envío de obras hasta el 31 de mayo. Por ahí si alguien tiene una muy buena idea en mente, la puede enviar pues existe una categoría incluso para quienes jamás han publicado o montado una obra. En el mes de setiembre, conoceremos a los ganadores y se hará la lectura dramatizada de las obras en el festival programado para el 9, 10 y 11 de ese mes.

Es muy satisfactorio saber que en el Perú se están creando montajes de muy buena calidad y que además son muy diversos. “Operación Réquiem” y “La Cábala” se presentan los martes y miércoles a las 8 pm en el Centro Cultural Ricardo Palma, en Miraflores. Aunque se presentan en mitad de semana, les aseguro que la frescura de estas obras los hará reír y relajarse. No se las pierdan. Van hasta el 16 de abril.