Viernes 12 de abril, 6 de la tarde. Había sido un largo día en la universidad y comenzaba el fin de semana. Aquel viernes no terminaría pronto, ya que, junto a unos amigos, decidimos acudir a un evento especial en el Centro Cultural de la PUCP.

El lector se preguntará lo siguiente: “¿por qué no ir a descansar luego de un día agotador?”. Y razones no faltaban para hacerlo; sin embargo, aquel día se celebraba una ‘fiesta’ que reunía a estudiantes, profesores, intelectuales y, en general, a cualquiera que estuviera interesando en pensar y discutir por una noche, es decir, rendir homenaje al saber. Entendido esto, el lector comprenderá por qué no podíamos faltar. Hablo de La Noche de la Filosofía.

Quisiera comentarle brevemente al lector el origen de esta ‘fiesta del pensamiento‘, que se celebra en Lima una vez al año desde el 2017. En el año 2010, la filósofa y dramaturga francesa Mériam Korichi creó la ‘Noche de la Filosofía‘, un evento en el cual se pudieran desarrollar charlas, conversatorios, proyecciones de películas o presentaciones musicales durante una noche.

Este evento tiene el objetivo de discutir sobre una variedad de temas y compartir ideas sobre problemas que atañen a la sociedad en la actualidad. Se viene realizando en distintas ciudades en el mundo, como Londres, Nueva York, Praga, Buenos Aires, entre otras.

En Lima, la Noche de la Filosofía se presenta en dos sedes: el Centro Cultural de la PUCP, ubicado en San Isidro, y el Teatro Vichama, ubicado en Villa El Salvador. Siendo esta su tercera edición, acudimos a las 8 de la noche al Centro Cultural PUCP para ingresar a las diversas charlas que se presentarían a lo largo de la noche. Sin duda alguna, la necesidad de cuestionarnos y reflexionar sobre una gran diversidad de temas es motivo suficiente para reunirnos y discutir sobre estos.

Para la presente ocasión, le presentaré al lector algunas ideas sobre dos de las charlas a las que acudí y que llamaron mucho mi atención. Estas tuvieron una duración de, aproximadamente, 30 minutos, así que la brevedad del asunto me permitirá presentar las ideas principales de cada una de ellas. Espero generar interés en el lector y promover la discusión sobre estos y otros temas.

Verdad, información, medios – Fernando Carvallo

El filósofo y periodista Fernando Carvallo fue el encargado de presentar una ponencia sobre la cuestión de la verdad en los medios de comunicación. Para esto, realizó un breve repaso histórico sobre el rol de la verdad a lo largo de la historia como introducción. Me perdonará el lector la omisión de la misma con el objetivo de pasar al tema central.

Carvallo encuentra los orígenes o precedentes de la prensa libre y corrupta (al mismo tiempo) en la bufonería: el bufón informaba al rey sobre lo que acontecía en la sociedad y en otros reinos. Sin embargo, el bufón también cobraba a ciertas familias que no querían que ciertos escándalos se divulgaran.

Llevando esta cuestión al caso peruano, el origen de la prensa libre se remonta, según Raúl Porras Barrenechea, a una anécdota cuyo contexto es nuestra época colonial: el historiador señala que la primera “noticia” que se “divulgó” públicamente con la ayuda de campanadas del convento de Santo Domingo sobre la relación entre el virrey y la perricholi.

Por último, señaló tres características de la prensa libre:

  • No se encuentra sometida por su propiedad o sus vínculos institucionales a intereses ajenos al oficio de informar.
  • Debe tener la voluntad de contrastar puntos de vista contrarios.
  • Debe tener la voluntad de contrastar las afirmaciones con evidencia empírica.

Esta última característica presenta una paradoja en la actualidad: si bien tenemos mucha más información debido a los diversos estudios y los medios de comunicación, la desconfianza es mayor en las siguientes instituciones: la ciencia, la justicia, el gobierno y el periodismo.

Por último, trae a conversación el concepto de la posverdad y las fake news, en base al ejemplo de la campaña electoral e inicio del gobierno de Donald Trump. Como Carvallo menciona, “no es que una versión diferente sea la verdad y lo que yo digo es falso, sino es otra verdad“. De igual forma, señala las mentiras que se sistematizaron en el caso británico, en torno al Brexit.

El señuelo de la reconciliación – Miguel Giusti

El filósofo Miguel Giusti trató el concepto de reconciliación, explicando los dos sentidos en los que este se puede presentar: un sentido positivo y otro sentido que sirve para encubrir lo ilícito.

Por un lado, tenemos el uso cotidiano o técnico de la reconciliación, el cual podemos entender a partir de tres condiciones:

  • Se da entre dos o más partes en disputa.
  • Se busca el retorno a una situación precedente.
  • La segunda condición se debe cumplir siempre y cuando la situación precedente haya sido beneficiosa para las partes.

Por otro lado, está el uso ideológico o señuelo que busca simular una relación beneficiosa para encubrir y perpetuar la situación inicial injusta. El profesor Giusti propuso tres ejemplos de este uso en el caso peruano:

  • La oposición que manifestó la Teología de la Reconciliación, siendo el Sodalicio una de las sociedades que se acoge en ella, contra la Teología de la Liberación, la cual busca instaurar justicia y condenar la opresión.
  • La Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), inicialmente llamada Comisión de la Verdad hasta el gobierno de Alejandro Toledo. Este último, impulsado por el negacionismo de las FF.AA., “coló por la puerta falsa” la reconciliación como si el problema se tratara de dos partes en disputa que buscan reconciliarse, y así omitir el tema de los abusos de las FF.AA durante el periodo de violencia (1980-2000).
  • El “Año del Diálogo y Reconciliación Nacional”, nombre que el gobierno estableció para el año 2018. Esta denominación se dio “coincidentemente” en el contexto del indulto al expresidente Alberto Fujimori. Así, la “reconciliación” se utilizó como señuelo por parte del fujimorismo.

A manera de conclusión, Miguel Giusti planteó que, para no caer en el señuelo de la reconciliación, utilicemos un término más adecuado: el reconocimiento. Reconocer la verdad, reconocer nuestros deberes como ciudadanos, reconocer al “otro” como parte del “nosotros” son condiciones necesarias para vivir en una sociedad democrática.

Referencias:
http://encuentro.pucp.edu.pe/nochedelafilosofia/