No llores conmigo esta vez.
La tarde se ha detenido un momento…
Pero, ¿qué pasa que no lloras?

El silencio de un invierno quiere verte.
La tristeza y la alegría te han encontrado
bella y sola, triste y sola…

Y en esta soledad, tuya solo tuya.
Te has dado cuenta que en un silencio y tal vez apartada
has podido encontrarte tu también con tu alegría,
con tu tristeza.

Y esta sensación te ha sido plena.
Ríe ahora, que sin querer te has encontrado a ti misma,
tan indefensa y a la vez un poco más sabia.

Y ahora este encuentro ahora que es tuyo,
cada vez que quieras, sabrás encontrarlo,
ya que depende de ti.