Estar bajo presión, en la mayoría de los casos, produce que nuestra mente genere mensajes negativos.

Ya no puedo 
No lograré sacar la nota que necesito 
Me rindo

Nos encontramos en la recta final. A pocos días de finalizar un ciclo más. Muy aparte de si llegaremos a pasar o no los cursos, de si nos fue como lo habíamos planeado a inicio de ciclo o no, una de las cosas que nunca debemos olvidar es motivarnos día a día.

¿Qué hacer para aguantar un último aliento? En este artículo, repasaremos dos breves consejos que te ayudarán a terminar el ciclo calmado y sin presión.

1) Libera tus demonios

Si crees que no podrás salvar un curso o tienes problemas en casa, lo más probable es que tu mente se sienta sobrecargada. Guardarnos y absorber nuestros problemas nos causa fuertes dolores de cabeza e incluso puede hacer que nos enfermemos.

Si tienes un amigo muy cercano al que le tienes confianza, intenta conversar con él. Estoy segura de que se alegrará de oírte y, aunque no sea bueno aconsejando, su presencia y apoyo harán que te sientas en calma.

Si quizás sientes que contarle tus problemas a alguien cercano es vergonzoso, recurre a un psicólogo. No hay nada mejor que la ayuda de un profesional.

Y por último, si por nada de mundo quieres que alguien sepa de tus problemas, coge lápiz y papel y desahógate. ¿Te da flojera escribir a mano? Hazlo de manera virtual. Además, no necesariamente debes hacerlo como si de un cuento se tratara. A veces solo necesitas ir anotando palabras que describen cómo te sientes, tal vez un dibujo o simples garabatos. Lo importante es que relajes tu mente por un momento y sigas adelante.

2) Cuadrante de organización

Cuando estamos en momentos de estrés, creemos que todo lo que hay por hacer es importante. Pensamos en que hemos dejado todo para el final y que no lograremos terminar a tiempo. Sin embargo, esto no es del todo cierto.

Si no ayudamos a nuestra mente a organizarse, esta nunca lo hará por su cuenta.

Coge una hoja y dibuja una cruz. Así obtendremos un cuadrante.

PRIMER CUADRANTE: Colocarás todo lo que es urgente como prácticas o entregas que tienen fechas próximas, además de lo que ya no hay tiempo de aplazar más.

¡Hacer ya!

SEGUNDO CUADRANTE: Colocarás todo lo que es importante; por ejemplo, pasar a limpio apuntes, quizá algún examen para el que falta una semana o más, etc.

Planificar

TERCER CUADRANTE: Colocarás las tareas que no son urgentes pero tampoco importantes. Este es el cuadrante al que conocemos como procrastinación. Sí, las distracciones también hay que organizarlas y saber cuándo las haremos y cuándo no. Nadie dice que no está bien un descanso, pero hay que aprender a tener control.

Distracciones

CUARTO CUADRANTE: Colocarás las actividades que pueden ser hechas también por otras personas. Aquellas que te quitan tiempo pero quizá, pidiéndole el favor a otra persona, podrías ahorrar horas valiosas. Además, aquí también colocarás tus pasatiempos, lo que te libera y te hace feliz. Por ejemplo, pasear a tu perro, leer, entre otras actividades.

Delegar y hobbies