En la previa al partido entre el City y el Celtic a jugarse en el Etihad Stadium, Pep Guardiola declaró lo siguiente: “Yo no divido el fútbol en ataque y defensa (…) cuando vosotros habláis de agresividad estáis pensando en nuestros defensas, pero yo hablo de agresividad en forma de agredir para marcar goles (…) El fútbol es una continua transición. Cuando atacas bien, defiendes bien. Cuando defiendes bien, atacas bien. Cuando la construcción del juego es buena, atacas mejor y defiendes mejor. No es un fútbol donde los delanteros solo están concentrados en atacar y los defensas solo concentrados en defender. Yo no pienso así. En el fútbol todo depende de todo, en ataque y en defensa”.

Hay visiones y visiones. Independientemente de los gustos de cada uno con respecto a un modo de juego, son innegables los logros, debido a su inquebrantable estilo, que Guardiola ha conseguido. Y logros se puede interpretar como títulos y como una consolidación de un fútbol que lleva inevitablemente a buenos resultados y, naturalmente, a una progresiva potenciación de las individualidades. Sin afán de ser un típico resultadista pragmático, Pep fue llamado a dirigir al primer equipo del Barcelona por su excelente campaña con el equipo ‘B’ de este club. Allí había descubierto a jugadores como Pedro Rodríguez y Sergio Busquets, quienes conformarían su equipo luego para sus años de oro. En estos ganó 14 títulos tras temporadas irregulares que tuvo equipo culé antes de su llegada (a pesar de que igualmente disponía de estrellas de máximo calibre). La diferencia radica en que el actual entrenador del City halló y aprovechó desde los cimientos canteranos a muchos de los que le tocaron brillar con él.

Pep Guardiola no es un mito. Pep Guardiola es, como cualquier entrenador que haya logrado maximizar una idea de juego, un ganador por su profesionalismo y su inequívoca manera de jugar. Ganar la Liga, la Copa y la Champions, sumado a un resgistro de 6 goles al Madrid en el Bernabeu como anticipo de su posterior conquista europea, en su primer año, no lo hace cualquiera.