Mikhail Page es director de teatro. También es actor y dicta cursos de dirección teatral y formación actoral. Ha dirigido obras como “Vladimir” (2014), “Love, Love, Love” (2015),”Cock” (2016) e “Infortunio” (2017). Iba a estrenar “El Cuidador”, obra escrita por Harold Pinter, el pasado 27 de marzo. Pero el estado de emergencia, que entró en vigor once días antes de la fecha de estreno, hizo que la obra fuese aplazada.

¿Se ha conversado de una posible fecha de estreno en el futuro?

Sí, unas semanas después del inicio del estado de emergencia pude conversar con el Teatro Británico, donde se iba a montar la obra, y se han planteado fechas tentativas para reponer lo que se ha venido trabajando. Todavía sería para el 2021, aunque claro que todo esto es tentativo, porque depende del riesgo que exista para retomar las actividades en el teatro. Si bien todavía hay falta de claridad, tenemos unas ganas muy grandes de presentar la obra que hemos venido trabajando con mucho esfuerzo.

Ahora estás dictando clases de manera virtual ¿Cómo está siendo la experiencia?

Esta es la primera vez que dicto clases por este canal, y si bien la parte práctica es necesaria, estoy tratando de aportar mayor cantidad de elementos teóricos. Con el grupo de estudiantes de dirección teatral, que ya tienen más de 6 meses trabajando conmigo, estamos viendo historia del teatro, de la dramaturgia en el teatro y cómo eso ha ido modificando la actuación y las distintas visiones de los directores y dramaturgos. La retroalimentación está siendo muy importante, todo esto ha sido un reto, pero está funcionando bien.  

Desde hace unas semanas se han estrenado obras de teatro pensadas para ser transmitidas por plataformas virtuales ¿Qué opinas de eso?

Esta especie de experimentos o juegos teatrales que están tratando de acercar el teatro a la gente a través de un canal virtual, me parecen proyectos interesantes, que buscan explotar otro tipo de características que tiene el teatro. Yo difiero de la idea de definir el teatro de una sola manera, en una sola idea. Si bien la presencia, el estar en vivo, es importante, creo que la idea no es reinventar el teatro sino encontrar otros canales.

Ahora se está pensando en nuevas ideas de cómo hacer teatro, algunas serán mejores ideas, tendrán mejor calidad o serán mejor contadas, pero estos son experimentos que intentan expandir la idea de teatro. Todo proyecto o iniciativa artística debe tener un fundamento detrás, si solo hacemos esta forma virtual por resignación, porque no se puede hacer de otra manera y esto es una especie de premio consuelo, no tendría un fundamento y esto me parece que no aportaría tanto.

Aunque usualmente diriges, también has actuado ¿Qué experiencia disfrutas más?

Hay distintos goces en cada uno. Por ejemplo, a mí, de alguna forma, me gusta tener el control y es una de las cosas que más disfruto al dirigir. No solo es el trabajo con los actores o el trabajo organizativo, sino la armonía de todos los conjuntos de artes que se entremezclan. Como director es donde me siento más cómodo, pienso que es más mi lugar porque es algo que he ido formando con los años.

Por el otro lado, actuar, aunque el autor y el director te marquen un poco el camino, involucra explorar las emociones y estados del personaje, implica dejarse llevar, perder el control, no saber ciertas cosas. Y también disfruto de eso.

Aunque no estoy en la búsqueda de hacer un proyecto en el que yo actúe, creo que ambas son distintas experiencias que uno puede disfrutar, como en un partido de baloncesto, que te puede gustarte dirigir, pero también jugar.

Gran parte de tu formación fue en Argentina…

Sí, en realidad comencé con el taller de Roberto Ángeles y luego seguí con el taller de Alberto Ísola, aquí en Perú. Fue este último quien me recomendó la dramaturgia del director argentino Mauricio Kartun, del cual interpretamos “Chau Misterix” como parte del taller, y me animó a seguir el curso que dicta Kartun en Argentina. Luego tuve la oportunidad de estudiar con Augusto Fernandes, que es uno de los mejores directores de Argentina. Estuve casi 4 años por allá, y todo ese tiempo me llenó de mucho conocimiento, de cosas nuevas, pude conocer lo que es el teatro social, teatro experimental e incluso teatro para ciegos.

¿Crees que la mejor manera de formarte como artista es pasar por las escuelas de varios maestros?

Creo que la especialización es una parte inherente de cualquier persona que quiere destacar en su profesión. En el teatro hay mucho que aprender de mucha gente que tiene vasta experiencia y te puede enseñar desde su punto de vista, desde su recorrido. Gracias a los distintos maestros que he tenido, pude desarrollar ciertas metodologías para trasmitir todo lo que he ido aprendiendo con los años.  Ese camino me ha servido bastante, pero a lo mejor a otras personas les sirva un camino distinto. He visto a personas que no han estudiado nada, pero han tenido un instinto ávido por el conocimiento, que han leído mucho, han visto de todo y eso ha hecho que su trabajo artístico sea muy bueno. En el mundo del arte creo que no hay solo un camino, el recorrido que he hecho me ha servido, pero no es el único.

Si estás interesada(o) en seguir el taller de dirección teatral dictado por Mikhail Page, puedes hacerlo aunque no tengas experiencia previa. Las inscripciones están siempre abiertas, para recibir informes puedes escribir a su página de Facebook o enviar un correo a tallerdemikhailpage@gmail.com