Editado por Verónica Huamán

Pensar en el rock argentino es evocar inmediatamente a artistas grandes y bandas como Gustavo Cerati, Charly García, Spinetta, Soda Stereo, Los Abuelos de la Nada… pero, también, el rock argentino tiene algunas maravillas ocultas. Tal es el caso de “Miguel Abuelo Et Nada“, un álbum que reúne todo lo necesario para ser considerado uno de los más clásicos del rock latinoamericano.

Miguel Peralta, más ampliamente conocido por haber sido la voz principal en “Los Abuelos de la Nada”, fue el que reunió y se agrupó con otros músicos argentinos y uruguayos, extranjeros como él en Europa, para iniciar este proyecto musical que pasó a denominarse “Miguel Abuelo Et Nada” con un disco homónimo.

Es una obra brillante, que destaca por su sonido singular y por sus bien logrados componentes progresivos concebidos con un fondo de hard rock, y con delicados elementos de folk rock. Las letras son naturalmente poéticas, y con el genio lírico de Miguel Abuelo no pudo haber sido de otra manera. A pesar de las notorias diferencias entre los sonidos, ninguno de los elementos resulta opacado: cada detalle en la instrumentación, por más incompatible que parezca, encaja perfectamente con los demás sonidos, con infinita coherencia.

Como comenta el periodista Alfredo Rosso:

《 […] un disco que puede gozarse en muchas dimensiones: la dimensión de la composición musical, la composición de las letras, de los arreglos, de los arreglos de voces, de la diversidad instrumental que tiene; y por otro lado, del cuidado de la producción general. Está a la altura de cualquier disco europeo de la época》.

Y es cierto. La variedad instrumental del álbum y su estilo “camaleónico” tal vez se debe a las distintas influencias y preferencias musicales de los integrantes: géneros rock, clásico, orquestal; guitarra, chelo, batería, bajo, violoncello, quena. Incluso, fueron incluidos efectos de cinta (película) de un largometraje francés. También, Miguel jugaba de manera súbita con modulaciones muy originales en su voz, así expresaba auténticamente lo que tenía para decir, y agotaba plenamente el potencial de cada canción.

Como que lucha con la máquina, los efectos que se pueden obtener por reverberación u otro tipo de manipulación lo hace él con la boca, grabando directamente, y es muy gracioso, y está muy logrado, muy afinado, cosa que es rara en los cantantes populares》, dice Edgardo Cantón, músico y escritor que también colaboró en el álbum.

En su álbum producido muy prolijamente en Francia del año 1975, Miguel logró comunicar su arte tan auténtico, con ideas surrealistas, ambientes dramáticos y pastoriles, cielos psicodélicos, y con tormentas oceánicas. Cada tema te envuelve, y, como en “Tirando piedras al río” o “El largo día de vivir”, cala finamente en la intimidad del día, del amanecer y del crepúsculo. Esta profundidad es de lo más sublime y humano. Estos temas son una perfecta muestra de la sensibilidad humana usada para concebir la música, la poesía magnífica; son la muestra idónea de las formas del arte musical y del verdadero don del artista, que era Miguel Abuelo, un don difícil de encontrar en nuestros días.

Sobre “El largo día de vivir“, Miguel Abuelo hizo alguna vez el comentario que se muestra a continuación.

《[…] Hay rincones del planeta en donde vos te ponés y decís ‘Esto es el mundo. El mundo no existe.’ Ese es uno de esos. El largo día de vivir está dedicado un poco en homenaje a eso, a que cuando uno encuentra un lugar propio, un lugar bueno, en donde uno se siente bien, donde uno puede expandirse, donde uno puede comulgar con la naturaleza, es allí donde uno piensa que la vida no es tan chiquita como se piensa, sino que es un largo largo largo día de vivir y que ese momento que estamos gozando ahí, que es tan inmenso, se puede reproducir, y hay posibilidades de engancharlo de nuevo, de encadenarlo》.

“Miguel Abuelo Et Nada” es un disco que hay que escuchar. Había sido descatalogado, pero, en el presente 2019, ha sido publicada una remasterización del álbum, así que ahora es mucho más accesible. Altamente recomendado; es uno de los mejores de la música argentina, pero desconocido para la mayoría del público. De principio a fin, se muestra como una producción adelantada a su época, enérgica, poética, elegante, interesantísima. Genialidad musical plena. Y uno no se cansa de repetir el álbum.