Desde hace algunos años hemos visto como la alimentación orgánica -consumo de alimentos cultivados en condiciones en las cuales no se hace uso de pesticidas o fertilizantes- ha venido tomando más fuerza en los hogares peruanos. Esto se desprende de la apertura de diversas bioferias impulsadas en algunos distritos de Lima.

Pero, ¿Cuáles son los beneficios de la alimentación orgánica? ¿Son verídicos estos beneficios?

Para responder a estas interrogantes podemos recordar un caso conocido que sucedió años atrás. Lionel Messi vivió una época de múltiples lesiones musculares entre los años 2006 y 2013, en este período sufrió 11 lesiones (casi todas musculares, 9 para ser exactos). A través de otros futbolistas, Messi conoce al Dr. Giuliano Poser, quién  se encargaría de proponer un tratamiento a base de alimentación orgánica y evitar los alimentos procesados con el fin de mejorar su rendimiento.

Tiempo después se verían los resultados ya que el tratamiento propuesto funcionó de la forma que se esperaba y Messi tiene hasta ahora el rendimiento que todos podemos apreciar en los partidos que se transmiten por televisión. Entre las mejoras observadas se pueden mencionar: mejora en la fase de recuperación después de intensos esfuerzos, menor frecuencia de contracturas y menor fatiga muscular.

Si pensamos en que éste deportista, no cualquiera sino uno de los más exitosos y competitivos que tenemos en la actualidad, necesita estar en óptimas condiciones de salud y lo está logrando a base de una alimentación enfocada en el consumo de alimentos orgánicos, pues quizá es momento de pensar mejor sobre la forma en la que nos alimentamos.

Si bien es cierto que la mayoría de nosotros no nos dedicamos a un deporte de forma profesional y puede que no pensemos en la alimentación orgánica como algo trascendente para nuestra vida, no podemos negar que esta es una buena alternativa si queremos que nuestro rendimiento mejore no solo para poder estar saludables, sino para lograr con ello -lo que según Aristóteles es el fin supremo del ser humano- la felicidad. ¿Cómo así? Pues pensemos que ser felices implica también disfrutar de aquello por lo que día a día luchamos, es decir, tener una buena calidad de vida y el tiempo necesario para disfrutar de lo que más queremos. Entonces ¿puede valer la pena apostar por la alimentación orgánica? Eso es algo que podemos intentar y que solo durante el trascurso del tiempo nos dará una respuesta.