A partir de ahora, Tinder deberá compartir los datos de sus usuarios con el gobierno ruso. El 31 de mayo, la aplicación de citas fue agregada a una lista* de 176 aplicaciones y sitios web que han accedido a almacenar información de sus usuarios y compartirla con instituciones gubernamentales como el Servicio Federal de Inteligencia (FSB).

Esta es solo una de las múltiples medidas de censura que el gobierno ruso ha comenzado a tomar desde el 2016. Todas ellas forman parte de un proyecto legislativo que tiene como propósito prevenir el extremismo y favorecer las normas culturales y los valores tradicionales y, así, proteger la moralidad, las familias y los niños, de acuerdo con Rachel Denber, directora adjunta de la división de Europa y Asia Central de la ONG Human Rights Watch.

Otras aplicaciones que se han visto afectadas por estas medidas son Facebook, Twitter y Snapchat . Según la revista de tecnología Wired, Snapchat fue agregada a la lista de monitoreo rusa sin tener conocimiento de ello ni haber firmado algún tipo de acuerdo. Por otro lado, Facebook y Twitter, que no accedieron a ceder información de sus usuarios al gobierno, fueron multados por una cantidad equivalente a 46 mil dólares cada uno, de acuerdo con la misma revista. La inclusión de Tinder en la lista es una manera de presionar a las compañías más grandes a acceder a la medida de censura, afirmó Natalia Krapiva, consejera legal del grupo activista Access Now.

Pensar que el gobierno puede tener acceso a las preferencias sexuales, fetiches y demás intimidades que los usuarios revelan en Tinder parece distópico y gracioso a la vez. Las críticas a las medidas restrictivas que el gobierno del país euroasiático está ejerciendo apuntan a la violación de la libertad de expresión –derecho constitucional en Rusia– y a lo absurdas que estas medidas se están volviendo.

El año pasado, varios eventos de raperos y cantantes de hip-hop rusos fueron cancelados por las autoridades con el argumento de así proteger a la juventud de contenido inmoral, reporta la revista Foreign Policy. En marzo de este año, se aprobó una ley que condenaba con 15 días de cárcel las faltas de respeto hacia el gobierno ruso manifestadas en internet. En abril, un hombre fue multado con el equivalente de $460 aproximadamente por referirse a Putin como una “increíble cabeza de mierda”, de acuerdo con The Independent.

El objetivo del gobierno ahora es llegar a “independizarse” del resto del mundo virtualmente. Según CNN, en mayo, Putin firmó una ley que promovía el “Internet independiente”, una especie de red virtual nacional capaz de operar independientemente del resto del mundo. Las medidas de control sobre los medios virtuales que Rusia viene ejerciendo desde hace algunos años son cada vez más censuradoras. Esto no ha sido bien recibido y han sido criticadas por violar el derecho de libre expresión y por ser, incluso, absurdas.

*Lista de aplicaciones y sitios web monitoreados y censurados por el gobierno ruso: https://reestr.rublacklist.net/distributors_main/