Hace dos semanas escribí acerca de la política en general y  su importancia incluso en la vida universitaria. Era una opinión mía y consistía, prácticamente, en la idea de que algunos se habían olvidado de ella y la habían dejado de lado, que solo se acordaban de ésta en momentos de elección. En los últimos días,  en el ambiente de la  universidad se ha estado realizando la etapa de la campaña electoral, tanto para Centro Federado de Letras,  Ciencias, y la FEPUC. He sido testigo, como algunos de ustedes, de ver cómo  se han estado acercando los diferentes postulantes  a los alumnos que han estado en las respectivas facultades, otros han estado en sus stands dando informes en el tontódromo. Y  de la misma forma, se llevó a cabo el día miércoles 16 de noviembre, como es común en una campaña electoral,  el debate de las distintas agrupaciones políticas que postulan al Centro Federado en letras. Desde esa fecha ha habido una cierta “participación” del alumnado que creo que podría calificar como  extraordinaria, en el sentido más pleno de la palabra, participación que al principio para ser sincera me parecía grandiosa. Creo que a partir de esta propia “intervención” cambió totalmente la situación que planteé hace dos semanas en mi artículo.

Todo comenzó con una publicación del alumno e integrante de Coherencia Universitaria, Rodrigo Montenegro  en las redes sociales hacia una propuesta de la lista de Unión Estudiantil (UNES) llamada “Reedescubre tu ciudad”. Sin duda, es una propuesta que crea mucho desconcierto por el hecho mismo, tal y como mencionó el alumno en su publicación. A esto me refiero a cómo está formulada dicha propuesta ya que señala que, en cierta medida, lugares como  el distrito de San Juan de Lurigancho son pocos concurridos y prácticamente no aceptados del todo como parte de la población limeña  (“apartados”), como para hacer tours. En este sentido, creo que Rodrigo Montenegro hizo una gran contribución al hacer visible esta propuesta en las redes sociales. Seguidamente,   se pronunció la misma lista rectificando su error de formulación, hecho que considero aceptable. Sin embargo, este artículo no consiste en un análisis de pros y  contras sobre esta propuesta. Este artículo va dirigido y refiere acerca de la manera en la cuál se ha sabido llevar por parte del alumnado esta propuesta, las reacciones a través de los famosos memes.

Al principio pensaba que consistía todo en una especie de sátira,  una sátira quizás muy moderna de hoy en día que se hacía presente a través de este conjunto de imágenes. Hay dos aspectos que hay que tener en cuenta en esto: ¿Qué es una sátira? Y,  ¿Por qué no puede ser un meme una sátira? Según lo señalado por la Revista internacional de historia de la comunicación, la sátira es calificada como  instrumento de denuncia y crítica social en las distintas manifestaciones del arte.

“Es el arma idónea para hacer crítica social desde la inteligencia humana, y como tal, una manifestación más de la libertad de expresión  y de la creación artística, derechos fundamentales concebidos, desde el primer constitucionalismo, como límites a los desmanes en el ejercicio del poder.” (RIHC 2014: 1)

Además, Northrop Frye,  un gran crítico literario,  establece que en la sátira las normas morales están relativamente claras  y se asumen criterios por los cuales se mide lo absurdo.  Se es necesario un objeto que atacar a través del humor.

Ahora, plasmemos eso a la situación de hoy en día en Estudios Generales Letras, en los últimos 5 días se han estado subiendo varias imágenes que calificarían como memes sobre el propio hecho de esta propuesta y la forma de reaccionar de los propios postulantes de UNES .  A mi parecer, los memes, en general,  muchas veces han  sido creados a partir de las situaciones reales cotidianas que nos suceden hasta los sucesos de nivel coyuntural y político. Por ejemplo, hay imágenes sobre distintas personas del ámbito público en los que se les muestra diciendo sus típicas frases, para de esa forma crear humor sobre un hecho. Es decir, no son del todo ajenos a la realidad, una coincidencia muy básica con la sátira política, que toma como esquema central la realidad misma; sin embargo,  hay una gran diferencia y es que los memes de por sí no contienen  una crítica social, solo se quedan y se conservan en el humor. Es como si se mostrara  solo un lado de la moneda,  solo son simples imágenes que cumplen con el objetivo de burlarse acerca de un hecho, pero no trabajan en lo más importante que es crear conciencia acerca de este mismo o profundizar en el incumplimiento de las normas morales y, además, no nos muestran las paradojas que suceden en nuestro día a día.

Esto sucedió, y aún continúa dándose  cuando se sigue participando  de la política de forma errónea buscando netamente el mofarse , de esta misma forma aún permanecemos en un estado de pasividad en el que la única “solución” ante nuestro problemas es reír.  Reír como diría Bajtín, es burlarse de un sistema o de alguna creencia, continuar haciendo memes es sinónimo de la proliferación de la risa, lo cual significa que respondemos como electores con una actitud innecesaria.

Por ello mismo, creo que en estos últimos días en los que  se han producido más memes  en lo que resta del año en la facultad de letras, lo único que han hecho es profundizar aún más algunas algunas molestias o reacciones creadas que se dieron  al principio por la propuesta, e incluso ya no hablamos netamente de la propuesta misma como objeto al cual atacar a través de imágenes sino de los propios postulantes.  Si decidimos hacer una crítica  a través del arte es necesario buscar sensibilización y conscientización.  Pongámonos a pensar, si respondemos de esta forma, a través de una pantalla, ¿no contribuimos más a una enemistad entre nosotros como comunidad? Continuamos en el juego de la risa que no lleva finalmente a ninguna movilización positiva o cambio a favor de los otros.

 

 

Fuentes:

https://issuu.com/unionestudiantil0/docs/plandetrabajounes__1_

Dialnet-LibertadDeExpresionYSatiraPoliticaUnEstudioJurispr-4783274%20(2).pdf