Ser tímido implica mucho más que solo no poder hablar en público o hacer amigos con facilidad. La timidez ocurre cuando ciertas situaciones sociales son intimidantes o incomodan. Es decir, incluso tú, que estás leyendo este artículo y crees que no eres para nada tímido/a seguramente en más de una ocasión te has visto atrapado en un ambiente o situación que te ha dejado sin palabras o bien te ha cohibido totalmente.

En el siguiente artículo, vamos a analizar aquellos momentos que seguramente has vivido y en los que nunca supiste qué hacer.

1) Cuando el profesor dice “hagan grupos”.

Si eres alguien que no suele participar en clase, se sienta en el medio o detrás y solo escucha atentamente, probablemente hacer grupos, y más si son de sorpresa, se te haga difícil.

Nunca faltan aquellas clases en donde estamos solos, no conocemos a nadie y nos intimida ver cómo los demás comienzan a agruparse dejándote cada vez con menos posibilidades de acomplarte a ellos. ¿Qué hacer en esos casos?

Número 1: No esperes a ser el último.

Número 2: Mira a ambos lados rápidamente y busca a alguien que también siga sentado/a sin saber con quién ir.

Número 3: No tengas miedo de preguntarle a un grupo en formación “¿puedo unirme?” Si su grupo no está completo, lo más seguro es que te reciban en seguida.

2) Cuando tienes una duda y crees que es estúpida

Nos ha pasado a todos, y no necesariamente es siempre una duda, a veces solo se trata de un simple comentario que quisieras hacerle al profesor porque va con el tema que están hablando o quizá tienes una idea que puede complementar lo dicho, pero le das tantas vueltas en tu cabeza que al final el profesor cambia de tema, da un break o hasta incluso la clase llega a su fin.

Cada vez que algo ronde tu mente, no dudes ni un segundo en levantar la mano. Por lo general, los profesores recuerdan a aquellos alumnos que constantemente participan y aportan para que su clase se vuelva dinámica. No creas que aquel hablador de la clase es un “sobón”, quizá sea tan solo que le apasiona el curso o que le guste investigar sobre los temas que se hablan.

Psdt: Si a pesar de todo crees que lo anterior no es para ti, anota tu duda en un post-it o en alguna esquina de tu cuaderno y, cuando sea momento de un receso o el final de la clase, acércate al profesor y conversa con él; sin embargo, ten en cuenta que pueda que te diga: “Y por qué no lo dijiste en plena clase?”

3) Hacer amigos o entablar una relación.

Cuando por lo general andamos solos por los pasillos o en el comedor, sentimos algo en el pecho cuando vemos grupos de amigos riendo a carcajadas y, en cierta medida, quisiéramos también ser parte de ellos.

Lo mismo pasa cuando nos flechamos con alguien, cuando lo o la vemos caminar cerca a nosotros y no encontramos el valor para acercarnos a saludar.

En primer lugar, comenzar a hacer amigos no es tan difícil como parece; sin embargo, sí se trata de un proceso si es alguien a quien no conoces en lo absoluto. No debes sentirte mal si al caminar ves siempre grupos grandes por el campus, pues en la mayoría de casos se trata de gente que se conoce del colegio, de su barrio o por algún amigo en común. 
Si tú, que estás leyendo esto, estás en busca de entablar una amistad debes tener en cuenta lo siguiente:

Número 1: No elijas por elegir. No todos son los perfectos candidatos y hay que saber reconocer quién sí, quién no y quién nunca. Para esto, y como lo he dicho en un artículo pasado, es importante hacer un paneo general a tu alrededor.

Número 2: No cambies para agradarle a los demás. La amistad se trata de sentirte cómodo y en familia, tus amigos son quienes te adoran por ser tal y como eres; en otras palabras, son aquellos a quienes no les importa que seas tímido/a, sino quién eres por dentro.

Número 3: Ve despacio con esa persona especial. Si hay alguien que te atrae y buscas acercarte pero la timidez es más fuerte, deberás encontrar momentos claves para que todo salga bien. Si coinciden en varios lugares, puedes comenzar por acercarte amablemente a hacerle una pregunta ligera como la hora o la dirección a algún lugar en especial. De hecho, cada persona es un mundo diferente y es importante ir conociéndola de a pocos antes de pretender lanzarte a conquistarla/o. Busca crear un lazo de confianza, sé transparente y confía en quién eres y lo que vales.