He leído publicaciones en Facebook y Twitter, y he escuchado algunas opiniones sumamente radicales después de la derrota nuestra selección contra Chile (3-4). Estas concluían que contenían si Perú sigue así, ¿por qué sigue participando en las Eliminatorias a Rusia 2018?

A lo largo de este artículo realizaré un breve análisis del fútbol y la sociedad, y una hipótesis como solución ante las continuas derrotas en este deporte. No soy un columnista de fútbol, ni tengo bachillerato, solo soy un estudiante de Derecho que se preocupa por el trasfondo detrás de las derrotas de Perú en el deporte más querido para muchos: el fútbol.

Bennedic Anderson comentaba sobre una comunidad imaginada llamada Nación que partía de lo imaginativo. No es curioso que en varias obras mencionen el Nacionalismo como un “medio del cual las masas podían identificar un pasado común, su lengua, costumbres y prácticas, constituyéndose como parte del desarrollo natural del Estado” (MINGST Karen. Fundamentos de las Relaciones Internacionales. CIDE, México D.F., 2006. Página 63)

No será entonces que la selección fomenta un sentimiento espiritual e interno de cada peruano después de observar a su selección jugar en nombre de su nación. Será pues entonces que la Selección Peruana de Fútbol forma parte de nuestra identidad nacional, y que cada acto que realiza impacte en nuestro interior, en nuestro espíritu o, como muchos dirían, en el “bobo” de cada fan del fútbol peruano. El problema es, pues, ese: nuestro precario concepto de identidad nacional desde las pequeñas situaciones -como en este caso-.

Siguiendo esta lógica, si la nuestra selección pierde, empata o gana un partido, esto impacta muy profundamente en la identidad nacional que tiene cada uno (dependiendo de si la persona es un amante ferviente de la “blanquirroja” y considera este como un elemento fundamental en su concepción de Nación).

Un caso hipotético sencillo: Actualmente somos 30 millones de peruanos, de los cuales, digamos que 5 millones ven fútbol -dudo que sea esta cifra-. Luego de esto, consideremos solamente a 10 personas, fans a muerte de la blanquirroja, que conciben que nuestra selección forma parte fundamental de su concepción de la Nación. Finalmente, reduzcamos a uno. Este ciudadano joven peruano vive en Chosica y trabaja -en el mismo lugar- en la Industria Automotriz X. Esta persona es un ferviente fan de la blanquirroja y siempre que juega, hace su larga cola para comprar su entrada hasta el centro de Lima – “ahí venden más baratas”. Este ciudadano joven, luego de que ha invertido bastante tiempo para comprar su entrada para ver a su selección lucharla para clasificar al mundial, no ha podido lograr su sueño de ver a su selección en el Mundial.

Este único ciudadano, que depende solamente de su selección para sentirse orgulloso de su país, y que trabaja solamente para comprar sus carísimas entradas para ver a su selección, ¿creen que esta persona tendrá ganas pues de levantarse a trabajar al día siguiente?

Este podría ser un caso real: quién sabe. De lo que sí estoy seguro es de que la Selección Peruana de Fútbol forma parte de nuestra identidad nacional, y que las calles peruanas siempre se paralizan cada que juega la selección.

En este sentido, deberíamos preocuparnos más por nuestra Federación Nacional de Fútbol en relación con el Instituto Peruano del Deporte. Realizar políticas para mejorar su descentralización y eficiencia. Ejemplo: El torneo más competitivo, “La Copa Federación” en donde participan las divisiones menores de los equipos más prestigiosos, solo se desarrolla en Lima.

Pero, ¿cómo?

Tengo una hipótesis como solución ante el déficit de jugadores habilidosos reconocidos y de partidos ganados en la actual Eliminatoria -aunque aún faltan más partidos-. Esta ya se ha planteado , pero no se concretizó (http://elcomercio.pe/deporte-total/seleccion/peru-insiste-altura-pedira-jugar-alli-eliminatorias-noticia-1734399).

¿Por qué no jugar en la altura de nuestra sierra peruana? Tan rápido olvidamos que Don Avelino Cáceres se defendió de los chilenos en la Guerra del Pacífico a punto de piedras, flechas, lanzas y armas robadas con milicia durante 2 años a lo alto de los andes peruano -y no perdió pues casi todas sus batallas en la costa con el ejército oficial y preparado-. Esta característica geográfica no ha sido muy aprovechada estratégicamente – pero, claramente esa era una batalla; aquí se trata de un partido de fútbol-. ¿Por qué no hacer lo mismo? Porque no aprovechamos esta situación geográfica, que es un impedimento para muchos extranjeros por la altura.

Bolivia juega en su capital La Paz a 3200 msnm. aproximadamente. Ecuador juega en su capital a 2850 msnm. aproximadamente. Y ¿Perú? Acaso no tenemos Sierra y Selva: No sólo es Lima, la capital. En su mayoría, las capitales, en su mayoría, se ubican al centro de cada país como símbolo de descentralización. Cuzco se encuentra al centro del país; y además, es reconocido por ser el “Ombligo del Mundo”.

¿Por qué no jugar en Cuzco a 3400 msnm. aproximadamente? Ahí tenemos un hermoso y gran estadio llamado Inca Garcilaso de la Vega para 42 000 espectadores aproximadamente; aquel estadio que vio triunfar al único campeón de la Copa Sudamericana: El Cienciano de Cusco. ¿Tal vez sea porque de local aprovechaba esta ventaja?

Después de un largo tiempo, Uruguay realiza un hito histórico al vencer por 2 a cero a una selección boliviana, en declive total, de local. Sin embargo, hay un Ecuador que aprovechando las pocas ventajas que posee, y los muchos jugadores nacionales que posee, tiene 6 puntos. ¿Por qué? Creo yo en lo siguiente: 1) Juega en la capital Quito a una altura considerable; y 2) con buen fútbol y ataques fructíferos le metio dos golasos en pocos minutos al gran coloso Brasil. Mencionado estos datos, sería bueno reflexionar sobre esta opción.

La Selección Peruana de Fútbol jugó contra Chile en Lima con una altura de 150 msnm aproximadamente. En el Perú- Chile jugaron los siguientes jugadores:

Goleros: Pedro Gallese (Juan Aurich), Diego Penny (Sporting Cristal), Salomón Libman (César Vallejo).
Defensas: Pedro Requena (César Vallejo), Hansel Riojas (César Vallejo), Christian Ramos (Juan Aurich), Jair Céspedes (Juan Aurich), Carlos Zambrano (Eintracht Frankfurt), Luis Advíncula (Bursaspor) y Carlos Ascues (Wolfsburgo) y Renato Tapia (Twente).
Volantes: André Carrillo (Sporting Lisboa), Christian Cueva (Toluca), Paolo Hurtado (Reading),Josepmir Ballón (Sporting Cristal), Carlos Lobatón (Sporting Cristal), Joel Sánchez (San Martín) y Edison Flores (Universitario).
y Yoshimar Yotún (Malmo).
Delanteros: Paolo Guerrero (Flamengo), Jefferson Farfán (Al-Jazira), Claudio Pizarro (Werder Bremen), Yordy Reyna (RB Salzburgo).

Todos -realmente todos- han jugado en la liga nacional, por lo que tienen experiencia al menos una vez de jugar en altura. Sin embargo -¡Oh Curiosidad!- todos han surgido de equipos limeños; por lo tanto, jugar en altura, no es algo que están acostumbrados -salvo ciertas excepciones de jugadores que sí tienen experiencia en este tipo de estrategia deportiva, como Edwin Retamoso-.

Entonces, todos juegan en equipos de la Costa; y han entrenado siempre en Lima. Creo yo, que el problema es la clara centralización en el fútbol peruano, no hay un claro instituto descentralizado del Instituto Peruano del Deporte -que no es un Ministerio como en otros países- en un trabajo conjunto con la Federación Peruana de Fútbol para captar talentos y entrenarlos en sus respectivas regiones; y puedan sacar adelante al equipo de su amada región. Esto brindaría pues a jóvenes talento en el fútbol en la zona selva y sierra del país, que juegan para su propia localidad. Así mismo, habría jóvenes deportista que tenga experiencia jugando en la altura de la sierra peruana y que usen esto a su favor. SIN EMBARGO, no hay eso: Falta políticas al respecto.

Además, considero lógico que si hacemos un cuadro comparativo entre la Selección Peruana y otras selecciones fútbol- como la de Chile, que tiene jugadores más habilidosos e internacionales- la altura afectaría a ambos bandos- ya que nosotros también tenemos jugadores internacionales-; solo que a nuestra selección favorecería más por tener más jugadores locales y con mínima experiencia.

Desde esa hipótesis para el objetivo de solo clasificar a Rusia 2018, se da un claro indicio de centralismo – y esto es solo en el fútbol-. Así como también contraviene en el incentivo nacionalista de cada ciudadano peruano.

Finalmente, se concluye pues que NO aprovechamos las mínimas ventajas geográficas que posee el Perú, que a su vez, más de la mitad de los convocados para las Eliminatorias son de torneo locales con experiencia en el juego del fútbol en altura. Dudo que los pocos jugadores internacionales destacados, tengan problema con esto -se podrían aclimatar, son peruanos pues, no son extranjeros-.

¿Se imagina un Guerrero, Farfan, Pizzaro, Carrillo, Advíncula, Cueva ,etcétera, jugando en la altura del Perú? Si en la Costa damos lucha, imagínense en cualquier estadio que se encuentra en las alturas. Con estas ventajas mínimas podríamos dar competencia en las Eliminatorios para Rusia 2018; y podríamos darle una razón más a aquel ciudadano, que usé como ejemplo, para sentirse orgulloso de su Perú y seguir motivado en aportar a este país. Nuestra Identidad Nacional es débil, y considero pues que si logramos destacar en deportes, como el fútbol, podríamos reafirmarla. A partir de esta relación de fútbol e identidad nacional resalto su importancia en la sociedad.

¡Vamos Perú, de los errores aprendamos, no nos estanquemos! Quiero verte en el Mundial.