En la tarde del domingo pasado, se jugó la edición N°363 del clásico más emblemático del fútbol peruano: Universitario de Deportes vs. Alianza Lima. No obstante, ¿por qué es el más emblemático? La respuesta, de manera simplificada, es que esta rivalidad, desde sus inicios, y hasta la actualidad, traspasa el fútbol. Sin embargo, a inicios del siglo XX, esta rivalidad salía de las canchas no por la actitud violenta de algunos pseudo-hinchas (como ocurre ahora), sino porque el enfrentamiento de estos clubes representaba una lucha de clases; los estudiantes de la San Marcos, de clase media-alta, quienes representan a la “U”, contra los trabajadores de clase baja de las fábricas en La Victoria, quienes representaban a Alianza. A partir de esta representación, los clubes, junto a sus hinchas, formaron su identidad particular, antagónica a la otra. En este artículo, se revisará cómo se inició y se fue formando la identidad de cada club.

(Imagen: Depor)

Por un lado, Alianza Lima se crea el 15 de febrero de 1901, en la calle Cotabambas, por los trabajadores de las fábricas del distrito de La Victoria. Es por esto que, desde sus inicios, el equipo blanquiazul adoptó como característica lo “popular”. De la misma manera, en este distrito, se encontraba una comunidad afroamericana predominante, de la cual el club adquirió como característica identificativa el factor racial. El barrio, según Panfichi, también fue un elemento importante en la construcción de identidad aliancista, ya que las personas de la clase más baja vivían es estos, y, en las quintas, se indentificaban con el equipo victoriano.

Primera alineación de la Federación Universitaria, que a futuro se transformaría en Universitario de Deportes (Imagen: Peru.com)

Por otro lado, Universitario de Deportes fue resultado de la conformación de una federación de estudiantes de la Universidad Mayor de San Marcos, fundado el 7 de agosto de 1924 en la calle Juan de la Coba 106. Debido a esto, la mayoría de sus dirigentes y jugadores pertenecían a la élite limeña; eran de clase media-alta y, como se decía en aquella época, a la “gente decente”. De acuerdo con Panfichi, su identidad se basa en la garra, la fuerza y en el guerrero. Esta identidad, asimismo, se ha reforzado como resultado de las diversas crisis institucionales que ha sufrido el club crema, debido a los diversos malos manejos directivos por los que ha pasado en su historia.

Es por estas razones que, naturalmente, el clásico va más allá del fútbol. Es una lucha, un contraste entre 2 identidades muy diferentes; dos clubes con historias muy distintas. Es por eso que, en los primeros clásicos, las diferencias de estatus socioeconómico era muy notoria en los estadios. De acuerdo con el futbolista Raúl Castro, en los sectores más caros del estadio se encontraban los universitarios, hinchas del club crema, mientras que en las tribunas populares, se encontraban los fanáticos del club victoriano. Este clásico, así, a inicios del siglo pasado, representaba las diferencias sociales que existía en la sociedad peruana; sobre todo en la limeña.

(Imagen: La República)

La U vs Alianza, por lo tanto, no solo es un partido de fútbol, es una lucha de razas, de identidad y de historia. Por lo tanto, cuando veamos este partido, recordemos también que estamos viendo una fuente primaria de lo que fue la sociedad limeña y cómo esta ha evolucionado.