No es suntuoso como The Crown, no tiene los carácteres de House of Cards ni goza del hype que experimentó Stranger ThingsLovesick, cuya segunda temporada cuenta con el reconocimiento tan deseado del sello de Netflix, es un show con una personalidad propia y que no ha necesitado de mucha publicidad para mantener a gran parte del público cautivo.

Esta serie británica estrenada en el 2014 tuvo una primera temporada con el nombre original de “Scrotal Recall”; sin embargo, parece que Netflix apostó por un nombre más llamativo y resucitó la serie para una segunda temporada. Felizmente, fuera del cambio de nombre, la historia sigue su ritmo, y no se desarrolla de manera lineal, sino que hay un juego constante entre el presente y el pasado de los protagonistas.

Lovesick comienza con la historia de Dylan (Johnny Flynn), un chico diagnosticado con clamidia, por lo que se ve obligado a avisar a sus compañeras sexuales del pasado para que tomen las precauciones pertinentes. Dylan se lo toma muy en serio y decide hablar de manera directa con las chicas y no enviar las impersonales tarjetas que el laboratorio le obsequió para ese propósito.

Bajo esta premisa, cada episodio tiene el nombre de una de las ex parejas de Dylan, y conocemos su historia con esas chicas y cómo terminó con cada una de ellas. Los saltos en el tiempo agregan cierta frescura a la trama, y en ellos siempre están presentes los otros dos personajes principales de la serie: Luke (Daniel Ings) y Evie (Antonia Thomas), quien ha tenido un crush en Dylan por años, ambos amigos y roomies de Dylan. Los tres formarán un grupo de amigos de lo más afectuoso, y reirás y llorarás con ellos. A lo largo de la historia, se suma otro personaje llamado Angus (Joshua McGuire), un chico dominado por su novia pero que, para sorpresa, tendrá mucho que enseñar a todos.

De izquierda a derecha: Luke, Angus y Dylan.

Dylan es un romántico empedernido —como muchos— que ve la oportunidad de formar una familia con cada chica que conoce; Evie, por otro lado, es más compleja y tiene momentos reflexivos sobre su amor hacia Dylan, mientras que Luke simplemente va con todas las chicas posibles, aunque a lo largo de la serie se analiza que esto no es más que una máscara. Los tres con personalidades diferentes solo permanecen unidos por su amistad de años.

Lovesick es una serie bastante profunda aunque no lo parezca. Cada capítulo tiene similitud con las relaciones amorosas ordinarias (excepto por la clamidia) y agrega cierto sentimentalismo del bueno a la comedia. Uno puede sentirse identificado con el desamparo de Luke, la ingenuidad del Dylan del pasado y la madurez del Dylan del presente; y con la angustia de Evie, quien tiene que vivir con el estar al lado de el amor de su vida y verlo enamorarse de diferentes chicas pero no de ella, la correcta.

 

Hay quienes comparan la serie con How I Met Your Mother o incluso con (500) Days of Summer; pero, si la diferencia no es completamente clara en la primera temporada, definitivamente se distancia bastante con la segunda. A través de los capítulos, mientras Dylan analiza qué arruinó sus antiguas relaciones, se comparten los flashbacks de los personas y sus cambios hacia el presente, y esto funciona para que la audiencia se identifique con alguno de ellos.

No hay novedades de la tercera temporada todavía, pero no podemos esperar para series más frescas llenas de enigmas sociales que ocurren a diario junto a la mezcla, algunas veces desequilibrada, entre amistad y amor. Ah, y con un increíble soundtrack para conectarte aun más. Lovesick es una comedia perfecta para ver con tu pareja o tu grupo de amigos; incluso puedes verla solo, si deseas reír y llorar tranquilo.