“Los Perros”, bajo la dirección de Rocío Tovar, llega finalmente a las tablas. Esta adaptación libre de la película Reservoir Dogs (“Perros de Reserva”) de Quentin Tarantino se estrenó ayer, 25 de mayo, como parte del homenaje a la película que marcó los inicios cinematográficos de Quentin, estrenada en 1992. La obra contiene lo esencial para caracterizar el cine Tarantiniano: humor negro, sangre y finales irónicos. Y seamos sinceros, todos amamos el cine de Tarantino.

La historia cuenta cómo una banda organizada, convocada por Joe Cabot (Víctor Prada) y su hijo, Eddie Cabot (Nicolás Galindo), preparan cuidadosamente el robo de una joyería. Para evitar ser atrapados, los miembros no se conocen entre sí y se mantienen en el anonimato, escondidos bajo nombres de colores: Mr. Orange (Pablo Saldarriaga), Mr. White (Pietro Sibille), Mr. Pink (Manuel Gold) y Mr. Blonde (Aldo Miyashiro). Sin embargo, incluso antes de que suene la alarma, la policía frustra el robo ocasionando una verdadera carnicería entre ambos grupos, dando como resultado la baja de civiles y policías. Reunidos a puerta cerrada en un viejo almacén abandonado, los supervivientes se enfrentan entre sí intentando descubrir quién pudo delatarlos para conducirlos a tal límite, por lo que deciden torturar a Marvin Nash (Alaín Salinas), un policía que secuestraron durante el robo.
La adaptación de la obra es muy fiel al argumento original de la historia que, como suele pasar con Tarantino, está narrada en desorden y con una serie de flashbacks que explican el desarrollo de los personajes. Sin embargo, los cambios de escena y la estructura temporal no han supuesto un impedimento para tan maravilloso grupo de reparto y producción.

El juego de luces en tonos rojos y claros van en coordinación con las escenas que implican sangre y, a su vez, en perfecta sincronización con las emociones entre el protagonista y los espectadores. Por otro lado, las actuaciones van desde momentos llenos de dramatismo hasta conversaciones de lo más cotidianas, como los conflictos de la sociedad, o los éxitos musicales de Madonna. Asimismo, el reparto se encuentra minuciosamente definido entre las personalidades de los actores peruanos y el enfoque genérico que da la historia de perros encerrados en un depósito.

En particular, resaltan las actuaciones de Manuel Gold como Mr. Pink y Pietro Sibille como Mr. White, que se fusionan admirablemente con el espíritu de los intérpretes, aportando siempre al papel de los personajes.

Los Perros posee lo necesario para convertirse en un éxito: una banda sonora apasionante, un poderoso guión con la mezcla intermedia entre peruanidad y el cine de Tarantino y, por supuesto, el talento peruano que sale a flote con impecables performances de los actores. Es habitual que, cuando se goza de alguna obra o película peruana recientemente estrenada, se acuda con cierto patriotismo heroico de amparar el talento peruano sin expectativas demasiado altas. No obstante, esta obra brinda lo preciso para ser noble partidario del buen cine y las buenas interpretaciones.
Con una sala llena y todos los tickets vendidos, Los Perros no hizo más que dejar al público con ganas de regresar pronto. No pienso arruinar el sentimentalismo de lo que significa ver tan maravillosa obra cinematográfica en vivo, pero para los fanáticos del cine de Tarantino —o para los fanáticos en general—  esta obra estará disponible desde el 25 de mayo hasta el 17 de Julio en el Centro Cultural de la Universidad de Lima.