Editado por Fiorella Germán Celi

Con el arribo del coronavirus, la economía se detuvo en seco y un grupo de familias, cuyo alimento depende del trabajo en el día a día, ven cómo el dinero escapa de sus bolsillos. Entre ellas, algunas personas —las más afortunadas entre las desafortunadas— atesoran un monto en el Sistema Privado de Pensiones manejado por las AFP. Así, su futuro se encuentra en las manos del Ejecutivo o el Legislativo ¿Qué propuesta apoya más a las familias vulnerables? ¿Cuál genera mayores perjuicios para la economía? ¿Es realmente más importante salvaguardar la economía que ayudar a los desahuciados?

La prudencia del MEF

El presidente Vizcarra, junto con la ministra de Economía, planteó el retiro de S/2,000 para los ciudadanos que en los seis meses anteriores al 31 de marzo no aportaron a las AFP. Esta propuesta se dirige específicamente a los trabajadores independientes que voluntariamente aportaban al Sistema Privado de Pensiones, pero que dejaron de hacerlo. Además, en este grupo se pueden encontrar a los desempleados que hasta la actualidad no forman parte de alguna planilla empresarial. Recordemos que todo trabajador formal debe estar en planilla y aportar obligatoriamente el 12% de su sueldo. Por tanto, en teoría, la medida del MEF apoya a aquellos que tienen la billetera ajustada en esta situación.

Frente a ello, surge la pregunta: ¿Será suficiente 2000 soles para sobrevivir por algunos meses?

“Nadie conoce el provecho que ciertos seres, que han envejecido en la pobreza y la honradez, saben sacar de un sueldo. Llega a ser un arte” comentaba Víctor Hugo en Los miserables. Postura que no falta a la verdad porque son los necesitados que, haciendo malabares con sus reducidos ingresos, mantienen a toda la familia. Sin embargo, el derecho a una vida digna lleva a cuestionarse si al pobre se le debe dar lo necesario para sobrevivir porque ya está acostumbrado a ello. La realidad es que no sabemos cuándo el coronavirus será derrotado y, hasta entonces, parece ser que las familias no generarán ingresos y desde luego necesitarán más de 2000 soles para vivir en condiciones humanas viables.

El MEF dispone de dos argumentos para defender su postura. 1) Si los ciudadanos retiran una cantidad mayor que 2000, no tendrán una calidad de vida promedio cuando se jubilen. 2) el retiro masivo de fondos agravaría la recesión, pues, en agregado, las pensiones alcanzan el 20% del PBI (S/150,000 millones), donde S/ 80,000 millones están invertidos en el mercado de capitales nacional, bonos de gobierno y activos del sistema financiero.

El Congreso a la carga

Ya era de extrañar la ausencia del Congreso en las portadas de los diarios. Tras su elección, nuestros congresistas se cansaron de pasar inadvertidos y fueron a la carga. Su propuesta: los ciudadanos pueden retirar el 25% de su Cuenta Individual de Capitalización (CIC) con un tope de 3 UIT (S/12,900) y un mínimo de 1 UIT (S/ 4300). Si los aportantes poseen un monto menor a 1 UIT, el retiro de sus fondos será total. El proyecto de ley fue multipartidario, así que la mayoría —a excepción del Partido Morado— alzó la voz para superar en popularidad a la prudente oferta de Vizcarra.

El argumento que emplean es, totalmente, opuesto al razonamiento del MEF: el retiro del 25% de los fondos no generará la crisis del sistema financiero y no le quitará liquidez al Perú. Las AFP se defienden al afirmar que no poseen el dinero suficiente para distribuirlo entre los peruanos. Si la ley se aprueba, las administradoras tendrían que vender sus activos financieros a precios bajos —debido a la situación de la economía actual— para obtener la liquidez necesaria. Además, comentan que los ciudadanos no destinarán la totalidad del monto en la compra de insumos básicos, sino que los beneficiarios distribuirán el dinero en el pago de deudas o adquisición bienes irrelevantes para la situación. En otras palabras, según la Asociación de AFP, los peruanos van a despilfarrar el dinero.

El Sistema Privado de Pensiones en jaque

En un reciente mensaje a la nación, el presidente Martín Vizcarra propuso la evaluación profunda del Sistema Privado de Pensiones. Durante los últimos años, las administradoras de pensiones han sido denominadas como organizaciones que lucran con el dinero de los peruanos, otorgando beneficios mínimos a los jubilados. Algunos congresistas saludaron la declaración del presidente.

*Interesante viñeta de Carlos Lavida para el diario Gestión