En 1967 aparece por primera vez una de las obras maestras de la literatura: “Cien años de soledad”. Esta novela, escrita por el Nobel de Literatura (1982) Gabriel García Márquez, cautiva a sus lectores a través de su estilo real maravilloso, en el que la esencia latinoamericana -en conjunto con lo exótico del continente- toman partida de los personajes y sus acciones.

De por sí, leer esta novela es un trabajo arduo: los saltos en el tiempo y cambio de narradores, además de la repetición de nombres a través de las generaciones de personajes, demandan un nivel de concentración increíble.

Por medio del género al que pertenece (lo real maravilloso), temas como la soledad o el incesto arman los episodios y aventuras de los personajes. Además de ello, las técnicas narrativas utilizadas, además de los tiempos empleados (tiempo histórico y tiempo cíclico), ponen en juego la capacidad creativa de los lectores para remitirse a aquellos tiempos históricos llenos de guerras y combates, ambientarse a ella, y seguir episodios que llevan al mismo punto de partida.

Las siete generaciones de la familia Buendía ha sido recreada innumerables veces en la mente de quienes hemos leído la obra. Esta etapa de seguir imaginando caras en los distintos personajes de la novela puede verse afectada con la nueva propuesta que Netflix lanzó el pasado 6 de marzo, fecha en la que el escritor hubiera cumplido 92 años.

Durante varios años, incluso cuando García Márquez seguía vivo, las ofertas por llevar a “Cien años de soledad” a la pantalla grande llovían de manera abismal. Sin embargo, todas fueron rechazadas por García Márquez.

Hoy, el foco de discusión no es una película de Hollywood, sino de una serie por la conocida plataforma Netflix. ¿Qué factores se deberían tomar en cuenta para una novela del calibre de Cien años de soledad? ¿Qué opinan los responsables, la familia del colombiano al respecto?

Obra y su dificultad (¿cómo pasarla a la pantalla chica?) 

Los responsables – y, ahora, productores ejecutivos- de la serie son, precisamente, los hijos del Nobel: Rodrigo García Barcha y Gonzalo García Barcha. Entre los principales pedidos  se encuentra el rodaje íntegramente en español y que gran parte de las grabaciones se realicen en Colombia.

Pienso que, de no ser así, se perdería gran parte (de la esencia de la obra, de sus frases más conocidas y del ambiente mágico que posee Latinoamérica.

Trailer por Netflix Latinoamérica


Como lectora de la novela, argumento que será una tarea bastante difícil poder hacer una serie de la historia de los Buendía. Efectivamente, se puede realizar un trabajo de representación de los elementos más importantes de la trama y las características de los personajes; esto, gracias a las minuciosas descripciones que da García Márquez durante la introducción de un personaje y en lo que concierne a la creación de los espacios y sus ambientes, de Macondo, específicamente.

Sin embargo, la complejidad de los distintos narradores, los tiempos cambiantes y escenas que sólo se prestan a la imaginación, pondrán bajo presión a los creadores de esta cinta.

García Márquez y el no querer pasar a la pantalla sus obras : ¿traición? 

“El escritor colombiano Gabriel García Márquez ha manifestado al diario norteamericano The [N]ew York Times que jamás permitirá que Cien años de soledad sea llevada al cine, porque el libro es una parte integrante de la vida cotidiana de América Latina, García Márquez señaló que los lectores de la novela, -considerada por muchos como su obra maestra-, imaginan a los personajes como quieren, y si la historia fuese reflejada en la pantalla grande destruiría esa ilusión, ese margen de creatividad” (1).

Con este pequeño párrafo se da inicio a la nota “García Márquez no permitirá que su obra “Cien años de soledad” sea llevada a la pantalla” del diario “El País”, la cual recopila el mensaje que dio el Nobel en el año 1989 para el diario anteriormente mencionado.

A pesar de ser un gran fan del cine, incluso dirigió desde 1985 la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano en Cuba y escribió varios guiones cinematográficos, la idea de adaptar sus letras a la pantalla grande lo desanimaba completamente. Ponerle una cara al coronel Aureliano Buendía haría que cada vez que los lectores vuelven a leer alguna de sus escenas, no creen en su mente a un personaje, sino que se remitan, inmediatamente, al futuro actor que lo interpretará. 

¿Traición de sus hijos? Si Gabo no quiso nunca filmar su obra maestra, ¿por qué sus hijos van en contra de sus deseos ahora? Lo que argumenta la estirpe García Márquez es que, con la aparición de las series, la obra de su padre puede ser representada mucho mejor de lo que sería una película sobre ella.

Rodrigo García, hijo que heredó la pasión cinematográfica de su padre, menciona que actualmente se vive en la era dorada de las series, así como una gran aceptación del público mundial por emisiones en idiomas extranjeros. Por esta razón, él afirma que “no podía ser mejor el momento para hacer la adaptación” (2).

Sinceramente, yo creo que se ha pasado muy por alto la histórica oposición de García Márquez por no querer adaptar su novela a la pantalla. No ha habido un debido respeto por las palabras de su padre de parte de sus hijos, se han dejado llevar por todas las posibilidades que les dará la producción de esta serie.

Sólo queda esperar al 2020 para ver el resultado. Mientras tanto, disfrutemos de Cien años de soledad creando personajes con nuestra imaginación, antes de que sea transformada e impuesta con actores que quedarán como la identidad del coronel Aureliano Buendía y de toda su estirpe.


(1)
https://elpais.com/diario/1989/08/14/cultura/619048805_850215.html?rel=mas

(2)
https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-47475246