Cada vez las elecciones municipales están más cerca. La mayoría de personas suele pensar en función al transporte y la seguridad, que es importante, pero considero que igual de importante es la propagación de cultura. Lamentablemente, en el Perú, las industrias culturales son filecdnincipientes y -si tienen éxito- probablemente sean poco asequibles para el bolsillo promedio. Es por eso que he decidido traer a la mesa los avances que se han hecho en Gestión Cultural, especialmente en el área de la música; algo que -salga quien salga electo- debería persistir, no solo por la cultura, sino por lo que significa para los miles de músicos que están tras lo que sale de tus audífonos.

Nuestro punto de partida es una escena local debilitada no solo por lo informal de la autogestión de un sinnumero de músicos, sino también por un espíritu generalizado de dejadez que acompaña no solo el humor de la música, sino su medio de composición. Las bandas peruanas más exitosas (Líbido y Amén) cumplen con su rol de sonar, pero no suelen ser espectaculares. Algo les falta. La obvia falta de capacidad para la gestión redundaba en hacer que las bandas no pudieran marketearse contra la oferta extranjera y la cantidad de sellos discográficos pequeños en manos de las mismas bandas no auguraba nada bueno. Se necesitaba un espacio subsidiario en el cual mostrar a los mejores grupos.

Ante esa falta, el 2012 la municipalidad metropolitana de lima inicio la operación del “Lima Vive Rock”, con una base de 16 bandas de diferentes estilos de rock y con una convocatoria de más de 20 000 personas. Al año siguiente, la convocatoria fue de 25 000, con 18 bandas. Gracias a este espacio, se democratizó la cultura, dado que se nos brindó a los limeños un espacio donde podemos ir a ver a una buena banda y conocer a otras más por el costo de cero soles. La música no es exclusiva online, la música no es exclusiva en vivo. Lo interesante de la realización de este evento es que según los datos estadísticos del evento, el 97% de asistentes creía que el rock aporta a la cultura de la ciudad y el 83% fue considerado público joven. Si la municipalidad tenía planeado el refuerzo de la identidad local y un target marketero hacia el rock y lo juvenil, lo han logrado.

Esta gestión cultural ha sido interesante: el 2011 se arrancó con el concurso “Lima Rockea”, un concurso para bandas amateur que tenía la intención de ser grande y no decepcionó no solo por la organización, sino por la convocatoria. Esto le da además un espacio a las bandas nuevas de surgir e insertarse en el mismo círculo que las que ya están armando una carrera. El éxito de la convocatoria además radicó en el hecho de haber hecho un concierto post-concurso. Las convocatorias han crecido de año a año.

¿El balance es positivo? Estamos hablando de una ampliación de mercado para muchas bandas, la generación de un espacio donde los músicos se pueden dedicar realmente a su vocación con menos temores al fracaso que antes. Si darles un espacio era poco, la municipalidad también ha dado seminarios sobre gestión cultural dirigidos al rubro de rock; sin contar los incontables esfuerzos en otras áreas y géneros. Temo que estas palabras no se entiendan, pero si alguna vez se te cruzó por la cabeza dedicarte a ser artista y le tuviste miedo al fracaso, debes entenderme. Estos esfuerzos no solo significan visibilidad para la banda, también significan un paso a la formalización, a la estabilidad, a la regularidad, a poder dedicarse a alimentar a sus familias con un plan de vida que ellos eligen realmente.

Estos espacios significan desarrollo económico para los músicos que se esfuerzan y dedican horaslima-vive-rock de práctica diaria para darte algo nuevo que escuchar; estos espacios significan el disfrute del arte para quienes no pueden pagar por tantos conciertos y la inclusión general de la población. La música se relaciona con nosotros de manera cotidiana, forma parte de nuestra identidad y -evidentemente- de la cultura. Al margen de por quién votemos, debemos tener en cuenta si deseamos la continuidad de estos eventos. Si tienen la oportunidad, pregúntenle a sus candidatos qué va a ser de estos esfuerzos que son positivos para todos. Si quieren sorprenderse los dejo con las memorias de gestión cultural del 2011 al 2013.

¡Recuerden votar informados!

¡Stay Tuned!

Fuente: Informe Final Lima Vive Rock