Indira Gandhi, la primera mujer en ser ministra en la India, recalca: “Para liberarse, la mujer debe sentirse libre, no para rivalizar con los hombres, sino libres en sus capacidades y personalidad”. Esta libertad se celebra en el día internacional de la Mujer, donde lejos de presentarlas según estereotipos impuestos por terceros, se muestran como personas capaces de dejar su huella en este mundo. Por ello, es inevitable hablar de los logros y descubrimientos en la ciencia, el mundo financiero, el entorno educativo y el ambiente agrícola del país, que las mujeres peruanas han realizado con el fin de construir una sociedad de convivencia, salud y orgullo. A continuación, se realizará un especial sobre 3 de estas mujeres y, también, sobre una comunidad que debe ser visibilizada por su valiosa labor.

ANA CECILIA SAVEEDRA

Con lo que respecta al campo de la ciencia y los avances tecnológicos, estos son mayormente divulgados y protagonizados por la imagen masculina. Pese a ello, quebrar las barreras que la sociedad impone a la mujer en las asignaturas e investigaciones científicas se ha convertido en una labor que poco a poco se aligera. Ana Cecilia Saveedra, egresada de la PUCP en la carrera de Ingeniería Electrónica y actualmente investigadora en el Laboratorio de Bioingeniería de la misma universidad, salta esta valla creada por los estereotipos que señalan a la mujer como ser emocional e irracional y, por ende, incapaz de incursionar en la lógica de las ciencias. Ana es prueba de lo alto que puede llegar una mujer en las ramas científicas, su trabajo es sumamente valioso pues nos recuerda la importancia de los avances tecnológicos para la medicina y el bienestar humano. En unos de sus últimos proyectos ha desarrollado una técnica no invasiva capaz de detectar el cáncer de piel sin necesidad de biopsias y de manera temprana.

PuntoEdu

Yo no deseo que las mujeres tengan poder sobre los hombres, sino sobre ellas mismas.

Mary Wollstonecraft

BEATRICE AVOLIO

¿Cuántas mujeres en el Perú establecen un cargo directivo en empresas? Según el estudio de Beatrice Avolio, actualmente solo existen 142 posiciones femeninas en un universo de 1,547 cargos directivos. Beatrice Avolio es Doctora en Administración de Empresas de la Maastricht School of Management (Países Bajos) y en Administración Estratégica de Empresas de la Pontificia Universidad Católica del (Perú); es Master of Philosophy de la Maastricht School of Management (Países Bajos) y Magíster en Administración de Empresas de la Escuela de Administración de Negocios para Graduados (Perú). Su alta experiencia en administración y gestión, tanto  financiera como educativa, le permitió encontrar un problema de desigualdad de género en la conformación de las mesas directivas de muchas empresas peruanas. La mujer continúa siendo catalogada como incapaz en temas de liderazgo y, sobre todo, en el área de las finanzas. A lo largo de su estudio menciona que existen muchos factores que provocan esta desigualdad, de los cuales resaltan: la falta de reconocimiento por parte de la empresa para sus trabajadoras y la dificultad de la mujer ante la distribución de responsabilidades en el hogar. La mujer se encuentra realizando una doble función, debe esforzarse más que sus compañeros para destacar en el trabajo sin dejar de descuidar su hogar y familia, lo cual dificulta que se transite o se busque ir más allá del cargo que se tiene en la empresa.  

Lizbeth Illanes Nauca

La desigualdad de género es menos evidente en los ambientes educativos, pues en teoría la equidad se vela mediante normas y asignaturas que la institución educativa ofrece a  cada alumno. El pasado 22 de febrero se comenzó a dialogar en los medios sobre la propuesta que el congresista Alberto de Belaunde presentaba: la anulación del uso obligatorio de la falda como uniforme para las niñas en los colegios. La investigación que respalda esta propuesta fue realizada por la representante de la Defensoría del Pueblo, Lizbeth Illanes, quien estudió a fondo el uso de la falda escolar y su relación con las desigualdades de género en el sistema educativo, encontrando que esta prenda restringe la libertad de movimiento que cualquier niño debería tener, para jugar o hacer deportes. También, se dialogó sobre la ausencia de una ley que obligue a cualquier alumna a usar falda, por tanto se concluyó que es responsabilidad de las instituciones el modificar el estado de obligatoriedad de la prenda de vestir.

Lizbeth Illanes realizando la premiación del tercer lugar a la alumna Alexandra Suárez Díaz por su video “Acoso y explotación sexual de niñas y adolescentes”

No estoy aceptando las cosas que no puedo cambiar, estoy cambiando las cosas que no puedo aceptar.

Angela Davis

LAS MUJERES ALGODONERAS

Las mujeres a lo largo de los años han demostrado su capacidad para innovar mediante su esfuerzo y dedicación, un claro ejemplo de ello son las mujeres de las comunidades Huaca de Barro, Arbosol y Hornitos, quienes se integraron para salvar y restaurar la cosecha del algodón nativo gossiypium barbadense perivianum.

Esta planta se encontraba olvidada y para algunos peruanos desaparecida. A pesar de esas especulaciones, ellas siguieron buscando hasta encontrar las semillas de esta planta. Recibían críticas de los esposos: “Los hombres pensaban que sólo debíamos atender la casa. En estos años, además de capacitarnos en el hilado del algodón, también hemos adquirido experiencia para poder hablar de lo que pensamos”, afirma Barbarita Santamaría de la Asociación Peruana de Pequeños Productores Ecológicos (APEPROECO).

Sin embargo, estos comentarios no hicieron más que motivarlas a seguir con su esfuerzo, el cual fue reconocido por el Premio Ecuatorial 2008, ganando ante otros cinco proyectos en todo el mundo. Actualmente, existen 35 quintales de algodón, se aprovecha su amplia gama de colores en sus motas y semillas para el tejido artesanal de las comunidades. Estas mujeres continúan su labor y su defensa hacia esta planta olvidada, dejando estos reconocimientos marcados en la historia del Perú.