Vibras (2018) es el título que ostenta el más reciente álbum de José Álvaro Osorio Balvin, más conocido como J Balvin. El colombiano ha recibido numerosos elogios de importantes medios de comunicación —desde Pitchfork, pasando por la Rolling Stone y llegando hasta The New York Times impresionados por la miscelánea de ritmos que se combinan en dicha producción. Se trata de un disco que el mismo autor reconoce como una síntesis de dancehall, R&B y reggaetón, aunque, más allá de las categorías musicales, es mejor entendido como un conjunto de canciones diseñadas para el ambiente festivo en el que predomina una indiscutible característica: la abundancia de vibraciones.

 

La historia de este LP encuentra su génesis en el extraordinario éxito mundial, en compañía del DJ francés Willy William, del single “Mi Gente”, el cual incluso posee un remix junto a Beyoncé. Basándose en la popularidad de la canción, J Balvin y su grupo de productores ingeniaron Vibras cumpliendo eminentemente con el propósito de apoderarse de los oídos internacionales con canciones cantadas en español. La fusión de beats clásicos del reggaetón latino con el pop, dance y pizcas del trap angloparlante hace de Vibras una experiencia entretenida que, además, trata de reformular el reggaetón. Desde la misma presentación minimalista de la portada del álbum, este difiere, a primera vista, en el culto a la personalidad hacia el intérprete, lo cual abunda en figuras populares del género. Además, la evidente preferencia de la sensualidad sobre la vulgaridad en la lírica —aunque con algunas dudas en Peligrosa lo convierte en un reggaetón mucho más digerible y menos tosco.

 

 

En cuanto al contenido del disco, es destacable la presencia de colaboraciones femeninas, las cuales destacan en tres momentos importantes que refrescan la vibra del álbum: la introducción, el intermedio y el desenlace. Vibras comienza con un tema que lleva el mismo nombre y que es interpretado por Carla Morrison. Una preludio perfecto que pronostica el contexto de la producción y que, además, funciona como enlace para la ya conocida “Mi Gente” tras una disminución aparente de las revoluciones. Luego de inaugurar la fiesta con el exitoso single, la tradicional base rítmica del reggaetón comienza a ocupar el protagonismo. Por otro lado, la sensualidad se encarga de dominar la atmósfera con “Ambiente” a pesar de la intromisión de la oscuridad, la cual se expone a medida que se acerca “Cuando tú quieras”, lo cual evidencia el excelente diálogo que J Balvin logró entre el reggaetón con el dub y el R&B respectivamente.

 

El pico más alto del álbum no tarda en aparecer. Una inesperada introducción de guitarra acústica abre paso a que “No es justo”, junto a la colaboración de Zion & Lennox, retorne la vibra festiva del disco con una inconfundible pieza reggaetonera con escarchas nostálgicas de la vieja escuela. La fórmula se repite con la pegajosa “Ahora” que delata un auto-tune que, más que ser un instrumento de corrección vocal, se entiende como recurso que favorece la vibra sintetizada de la canción. Sin embargo, el clímax absoluto arriba en el séptimo track, donde la española Rosalía protagoniza una experiencia casi espiritual en “Brillo”. La sonoridad de un flamenco adaptado con el filtro pop se desenvuelve perfectamente en la conjugación de los acentos del medellinense y la barcelonesa, aunque es preciso destacar que la invitada sobresale frente al autor estampando su propia vibra en el álbum.

 

 

Sin embargo, a partir de “En mí” la fuerza disminuye notablemente. La difícil “Peligrosa” junto a Wisin y Yandel pretende devolvernos las energías, pero el vaivén entre ritmos fuertes y sosegados termina siendo una actividad que requiere de mayor esfuerzo y de más de una oportunidad para encontrarle el hilo. De todas formas, el aura de “Tu verdad” es merecedora de una atención especial antes de cerrar con “Machika”. La culminación del disco es un baldazo de agua fría para todo aquel que escapó un bostezo minutos atrás. En colaboración con Jeon y la brasileña Annita, Vibras cierra quizá no con un broche de oro, pero sí con harta fuerza y movimiento. Además, sobre todo, lo hace siendo un álbum que llegó a los grandes charts mundiales siendo cantado totalmente en español y configurando una nueva cara para la música latina.

 

Top 3: BrilloNo es justo Ambiente

Puntuación: 8/10