Todos conocemos los típicos cuentos de hadas: esos cuentos que nos hablan de princesas que necesitan ser rescatadas, castillos imponentes y lujosos, y un príncipe encantador (y azul) cuya función es enfrentar a los villanos y ser el héroe de la historia. Historias clásicas como “La Cenicienta” o “La Bella Durmiente” han formado parte de la infancia de la mayoría de niñas; no obstante, muchas de ellas encierran diversos estereotipos de género que se encuentran implícitos en la lectura. Y es que la mayoría de los cuentos tradicionales se escribieron en una época en que los roles de género estaban muy bien definidos y, además, apenas había mujeres que los escribieran.

A pesar de que, aún en pleno siglo XXI, todavía persisten estos estereotipos y existen quienes creen firmemente en ellos, la situación ha cambiado mucho de como era hace años. Las mujeres ya no esperan pacientemente al príncipe para ser rescatadas y, en vez de eso, se rescatan ellas mismas y van tras sus metas. Eso sí, del mismo modo que en la actualidad, existieron mujeres que, a pesar del latente machismo que se vivía antiguamente, decidieron luchar por sus sueños y perseguirlos hasta el final, haciendo así frente a los estereotipos de género presentes en la sociedad.  El mundo está lleno de estas mujeres, cuyas historias sirven como fuente de inspiración para todos, y ya era hora que sus historias sean contadas.

Cansados de los clásicos cuentos infantiles en los que la protagonista es una princesa que debe ser rescatada, surgen dos propuestas revolucionarias para mostrarnos historias reales de mujeres que lograron cambiar el mundo con su trabajo e ideales. Una de ellas es la serie de libros infantiles “Antiprincesas”, escrita por Nadia Fink, que desaparece el clásico rol de la mujer en los cuentos de hadas y sus estereotipos físicos. Constan de pequeñas biografías de mujeres latinoamericanas que no buscaron príncipes ni finales felices. La pintora mexicana Frida Kahlo, la cantante chilena Violeta Parra, la boliviana Juana Azurduy y la escritora brasileña Clarice Lispector son sólo algunos ejemplos de estas mujeres fuertes que no se dejaron doblegar.

“Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes” propone nuevos ejemplos de poder femenino. A diferencia de las clásicas historias infantiles, que son ficción, estas historias no son de fantasía. Son algunas de las mujeres más destacadas de la cultura y la historia latinoamericana. Entre los personajes que incluye el libro están la tenista Serena Williams, la pintora Frida Khalo, la escritora Virginia Wolf, la científica Marie Curie y la música Joan Jett. Sus autoras, Elena Favilli y Francesca Cavallo, buscan con este libro que “las historias de estas mujeres inspiren a las niñas a tener confianza en sí mismas, tener grandes sueños y cultivar su fuerza”. Acompañadas de ilustraciones realizadas por mujeres artistas, encontramos a personajes de carne y hueso de todas las épocas que han triunfado y que merecen reconocimiento, ya que a menudo han sido olvidadas y hasta borradas de la historia por el mero hecho de ser mujer.

Pero, ¿por qué son importantes estas historias? Nos encontramos en América Latina, una región en la que ocurren miles de feminicidios a diario y millones de casos de violencia contra la mujer. Existen estereotipos de género muy marcados todavía y que, transmitiéndolos, refuerzan estas situaciones de violencia. Estos cuentos son una gran forma de cambiar la narrativa, de buscar algo distinto, una nueva forma de pensar. Como dice Elena Favilli y Francesca Cavallo, estas historias luchan por “un mundo en el que el género no definirá el tamaño de nuestros sueños ni la distancia que podemos recorrer”.

Las protagonistas de este libro encontraron la confianza para ir tras sus sueños en una época en la máxima aspiración de una mujer era ser una buena madre y esposa, y era inimaginable que una mujer se aventurase más allá de su hogar. Se atrevieron a romper con los estereotipos que aquejaban —y aún aquejan— a la sociedad, y a demostrar que una mujer es perfectamente capaz de conseguir todo lo que le propone sin necesidad de esperar a un príncipe azul que le “solucione” la vida. Estas mujeres son un claro ejemplo de inspiración y modelos a seguir para grandes y adultos, pero sobre todo, para aquellas niñas que recién se asoman al mundo, para que, conociendo a estas heroínas, puedan tener la suficiente confianza como para construir su historia y su propio “felices para siempre”.