Esta es una sección de opinión, el contenido de los artículos es propiedad de los autores individuales. Letras al Mango no se responsabiliza por las opiniones o comentarios expresados aquí.

Esta última semana ha sido, quizá, la más movida del año en cuanto a nuestra política universitaria. En esta semana se desarrollaron tres eventos centrales para el futuro del gremio y de la representación estudiantil. En esta semana, se realizó, el día martes, una Asamblea Estatutaria para buscar la aprobación del proyecto de reforma del Estatuto de la Federación de Estudiantes de la PUCP (Fepuc); también, se desarrollaron dos debates centrales: el de las listas para ocupar la Mesa Directiva (MD) de la Fepuc y el de las listas para ocupar la MD del Centro Federado de Letras (CF Letras). De estos tres eventos nos centraremos en el debate para la Federación y comentaremos brevemente la aprobación de la Reforma Estatutaria y la Asamblea responsable.

Debate Fepuc: Los soñadores, el jinete sin cabeza y la vacancia.

El debate para la MD Fepuc se realizó durante el día 14 aprovechando el jueves cultural (entre las 12:00 am y las 3:00 pm). Cada lista postulante debía presentar a dos integrantes de la misma para realizar el debate organizado por la Junta de Fiscales de la Federación, la cual estuvo representada por Adriana Bonilla como moderadora. El presidente es una constante en los debates; sin embargo, el acompañante de este es decisión más libre por parte de la lista:

Coherencia PUCPUNES PUCPSúmate PUCP
Julio Cáceda (presidente)Sebastian Argüelles (presidente)Sayuri Andrade (presidenta)
Renzo Saravia (sec. Organización)Adriana Fosca (sec. Derechos Universitarios)Fiorella Pastrana (sec. Derechos Universitarios)

 

Para el análisis del evento se dividirá este subtítulo en cuatro segmentos: 1. Ponentes; 2. Agenda LGTBI; 3. Elección del Rector en 2014; y 4. Representación de la Federación de Estudiantes/ Inclusión de los trabajadores.

  1. Sobre los ponentes

En primer lugar, sobre los representantes de cada lista para el debate, existió una clara diferencia en los dúos ponentes. Cada integrante de los dúos poseía una función específica; sin embargo, los resultados no fueron los mismos en todos los casos. Habría que señalar que no se puede afirmar que sus actuaciones fueron según un papel teatral con un personaje, sino que también pueden haber deseado cumplir su misión según su personalidad.

En el caso de Coherencia Universitaria, la función determinada que buscaba realizar su candidato a la presidencia, Julio Cáceda, era marcadamente dar la imagen de liderazgo político y estadista. Por otro lado, su compañero, el postulante a la Secretaría de Organización, Renzo Saravia, buscó proyectar el perfil de un ejecutivo. El conjunto, considero, fue positivo para Coherencia, puesto que se vio un entendimiento, hasta cierto punto, armónico en el equipo. Esto podría deberse a que ambos son viejos castores (integrantes de Coherencia Universitaria) conocidos entre sí. Sin embargo, también habría que señalar la exageración con la que se deseó cumplir su papel. En el caso de Cáceda, pudo observarse un personalismo interesante para la mesa, puesto que, con su imagen de candidato mediático, procuró ser también la de un político estadista. En más de una oportunidad se emocionó con sus comentarios, lo cual pudo percibirse en el poco público asistente. Hubo incluso una interrupción de su parte hacia Saravia, en la cual se vio una descoordinación por el micrófono al intentar responder una pregunta de otro de los ponentes. Por parte de Saravia hubo un intento de ser el hombre del orden, puesto que desde un principio la intención fue que Cáceda fuera el líder del discurso abstracto y Saravia el hombre hiciera aterrizar la imaginación de su compañero. No obstante, considero que esto no se logró del todo, puesto que en más de una ocasión se percibió un equipo liderado por ese discurso abstracto que, hasta cierto punto, se observa en su plan de trabajo. El más claro ejemplo fue al preguntársele a Cáceda “¿qué entendía él por “sueño colectivo” (el cual planteó en el debate como un eje de sus propuestas) y qué ocurriría con quienes no quisieran participar en este?”. En dicho momento, no hubo una buena respuesta política, puesto que incluso se llegó a afirmar que quienes no deseen ser parte de este sueño colectivo no serían obligados a ser incluidos; es decir, se dejó, por un momento, de lado el discurso de búsqueda del consenso. Como punto fundamental en la respuesta, jamás se hizo énfasis en cómo se llegó a creer que el sueño colectivo era realmente colectivo y no solo una frase populista para adornar un discurso aprendido en boca de unos soñadores.

En el caso de UNES PUCP, se comprobó, también, lo dicho por esta sección hace unas semanas, puesto que, al parecer, el liderazgo de la lista no está establecido. Más aún, la imagen que se proyectó en el dúo Argüelles-Fosca fue la de una lista “Jinete sin cabeza”. Como señaló también hace unas semanas, el liderazgo de gremio es diferente al liderazgo en el cogobierno. Argüelles viene de una presencia exitosa del segundo espacio, pero de una inexistencia en el primer campo. El dúo buscó el equilibrio; sin embargo, proyectó lo contrario. Al parecer, con conciencia de la escasez de fuerza discursiva del candidato presidencial, se buscó hacer un contrapeso con Adriana Fosca. El momento cumbre de esta combinación se vio en las réplicas entre las listas, puesto que Fosca capitalizó las respuestas correctamente, en su mayoría; sin embargo, en el momento de las preguntas del público (la mayoría de agrupaciones) hubo una baja en el equipo. Esto debido a que una de las preguntas fue “si podía considerarse como tránsfuga a Adriana Fosca por su paso de Coherencia Universitaria a UNES”. En este punto habría que explicar que Fosca fue integrante de la MD de Coherencia Universitaria en el CF Letras del 2011. Coincidentemente, el presidente de esa MD fue Julio Cáceda. Por este contexto y ante esta pregunta se observó un bemol en la energía de Fosca en la respuesta y en el debate. En este punto, el más bajo en cuanto a energía, hubo una mala compenetración en el equipo Argüelles-Fosca. Otro momento incómodo para esta lista fue cuando, desde Súmate PUCP, se les hizo recuerdo de las denuncias de corrupción de una antigua MD integrada por gente de UNES. El caso Embarcadero 41 estaría referido a un gasto no transparente y referido a gastos de representación. Esto fue negado por UNES PUCP señalando que la lista se llamaba Punto Aparte y no UNES. Es de suponerse que la propuesta de este año de UNES PUCP y UNES Letras de “Cero gastos de representación” se ha planteado como muestra política de transparencia. Además de buscar réditos con una propuesta populista. La conclusión fue la imagen de una lista con aparentes buenos candidatos, pero con déficit de liderazgo, el cual es obligatorio en un gremio.

Finalmente, Súmate Letras buscó mostrarse como una composición de postulantes independientes y de Izquierda Universitaria. Con este fin se vio en la mesa de debate al equipo Andrade-Pastrana. El equipo funcionó relativamente bien, puesto que se vio a una candidata a la presidencia, integrante de IU, con capacidad discursiva y a una candidata a la Secretaría de Derechos Universitarios, independiente, con conocimientos sobre ciertos temas. Sin embargo, el equipo también tuvo bajas, puesto que el riesgo de no haber apostado por un dúo meramente político era la percepción de falta de experiencia. En el caso de Andrade se sintió su experiencia al tener que enfrentarse a un público, por el lado de Pastrana, se observó una falta de experiencia que la llevó a desviarse de temas específicos y a centrarse en temas que no marcan la agenda coyuntural. Por ejemplo, el tema del cual se percibió mayor conocimiento de Pastrana fue en deportes, dicho tema, si bien importante, no era fundamental para esa mesa. En las preguntas y en las réplicas se buscó ser incisivos y, hasta cierto límite, se buscó causar daño en ciertos comentarios. Un ejemplo de ello fue durante las preguntas del público, puesto que una de las preguntas (obvias) para Andrade fue “si tenía la capacidad para liderar la Fepuc, después de haber sido vacada de la MD del CF Letras en 2012”. Esta pregunta era totalmente legítima y, considero, fue bastante pensada por Sayuri Andrade días antes del debate, puesto que su respuesta fue realizada con liderazgo político. Andrade desvió la responsabilidad de su vacancia al resto de agrupaciones con un fundamento que sería interesante para debatir; sin embargo, desde el público, se escuchó al finalizar la respuesta, uno de los integrantes de UNES gritó “te vacaron, Sayuri, te vacaron”. Esto es interesante, puesto que, como se señaló semanas antes en un artículo sobre participación política, las actitudes belicosas son parte de la política real. Finalmente, Andrade también cometió errores, a mi parecer, puesto que al centrarse tanto en pensar en una respuesta para la pregunta de su vacancia, parece haber dejado de lado su tiempo para otras posibles respuestas que, definitivamente, estarían presentes.

[La segunda parte de este artículo será publicada el día de mañana lunes 18]