Hola queridos electores, ¿cómo están? Espero que todo les esté yendo bien. Dados los últimos eventos, no pude evitar traerles este tema para hoy. El impacto que ha tenido Forever 21 en Lima ha sido bastante grande y en todos los medios sociales se habla de ello. El motivo por el cual decidí elegir este tema no es porque se está hablando de ello, sino por las cosas que se están diciendo. Han habido algunas buenas vibras y mucho veneno en estos últimos días.

image

Para comenzar quiero recalcar que todo lo que digo parte de mi opinión y que no debe confundirse con imperativos.

El día viernes se realizó un fiesta inaugural de la tienda Forever 21. Esta marca es muy concurrida en EEUU y muy conocida por sus bajos precios y por su estilo en sus diseños. Hasta ahora las únicas formas de obtener artículos de esta marca eran pedir a alguien que viajara que te lo trajera, esperar a que alguien lo traiga y lo venda aquí o simplemente comprarlo online y esperar varios días a que llegue. No obstante, no hay mejor comodidad que tener la tienda cerca, o al menos relativamente, y probarte la ropa con la tranquilidad que el proceso de compra requiere.  Así que era de esperarse que una marca con diseños diferentes tenga tanta atención, incluso antes de su lanzamiento. Ya con la confirmación de los precios bajos, simplemente originó un boom entre las compradoras el día de la apertura oficial y más aún con una promoción en la que las primeras 300 personas que asistieran obtendrían un gift card con un valor de 70 soles.

Dados los hechos, hay más que decir. La gente anda diciendo varias cosas. Lo primero es acerca del precio: “ahora todo el MUNDO tendrá la misma ropa”. Como es barato, es claro que las ventas van a incrementar; pero aclaremos un segundo qué es lo que nos molesta de esa frase. Evidentemente todo Lima no piensa igual, y es que sí, puede que a algunas personas les moleste el hecho de encontrarse con otra persona que lleve la misma prenda (ojo que estoy diciendo prenda ya que es más improbable que todo el look sea igual) a menos que varias hayan decido comprar el mismo look que tienen los maniquíes. También existe la otra cara de la moneda, en la cual simplemente te podrías vestir con combinaciones diferentes, sumándole tu estilo y tu guardarropa para crear un look nuevo. La mayoría de veces, esa combinación determina el éxito de un look, así que no es necesario tirarse de los pelos cuando tú lo puedes llevar mejor según tu estilo. Ahora, si ninguno te convenció, entonces tienes dos opciones: no compres y deja que la gente compre tranquila su ropa porque ellos tienen derecho a vestirse con lo que quieran así hayan probabilidades de que se encuentren con alguien con la misma prenda ya que es su elección, y la segunda opción es simplemente comprar si algo te gusta y, si te encuentras con alguien con la misma prenda, pues felicítalo por el buen gusto.

Personalmente no me gusta mucho la idea de vestirme igual que un montón de personas; pero si la prenda realmente me gusta, entonces me la compraré sin importar que alguien más lo tenga, la actitud y la combinación son el kit ideal para lucir y sentirte mejor. Creo que de esto podríamos rescatar un tema algo académico, y a la vez medio irónico: ¿cómo las marcas logran crear una imagen de un estilo “diferente” que al final termina en producciones masivas? Algo para pensar e investigar. De todas maneras, la decisión de compra, al final, está en cada uno. Lo que sí me parece indignante del asunto es que mucha gente ha criticado a las chicas que han hecho sus colas inmensas para comprar en la tienda de Forever 21 en el centro comercial Real Plaza calificándolas de “ridículas”. Sí, puede que la tienda no se mueva de ese lugar, puede que hayan mejores cosas que hacer que hacer una cola gigante, pero es SU tiempo y SUS gustos; darles ese tipo de calificativos no ayuda a nadie, cada uno es libre de hacer lo que quiera. Cabe recalcar que lo frustrante es que se puede ver cómo apuntan con los dedos a esas personas y no parte de una actitud sana. No se recalca que es solo una opinión personal, que cada uno es libre de que le gusten o no le gusten las cosas a su alrededor. Cuando somos imperativos, no ganamos nada.

Lo segundo más perturbador que he visto en las redes sociales fue una frase específica: “Forever 21 es el Gamarra de EEUU”. Una frase nada inocente en el contexto en el que la encontré, y que de verdad trae sentimientos encontrados. Por una parte se siente un “pequeño” insulto a Gamarra, lo cual me indigna porque yo he comprado muchas veces ahí y si la persona que comentó esto quería dar a entender que es ropa ordinaria (en su significado más negativo) o que se produce masivamente o alguna otra característica superficial o negativa, pues se ha equivocado en grandes proporciones en su comparación porque hay mucha creatividad en Gamarra y en todas las tiendas de diseño independiente del país, para todos los bolsillos y para todos los gustos. Asimismo, muchas cosas de las que encuentres en Gamarra tendrán diseños más exclusivos que en todas las tiendas retail en Lima. Por otro lado, ¿acaso es malo que Forever 21 se equipare a Gamarra? Forever 21 es una marca que a mi personalmente me gusta mucho y la cual estaba esperando con ansias y sería bueno que sectores como Gamarra exploraran la propuesta de esta marca.

Los diseños de esta marca son diferentes a los que se encuentran en nuestro mercado, y sería genial que hubieran más opciones de este tipo. Como han demostrado todas estas chicas que han hecho su cola desde temprano, hay bastante demanda. Respecto al tema del precio, esperemos tenga un buen impacto en la competencia y dejen de alzar los precios de aquellas marcas que muestran propuestas diferentes, que los empresarios se pongan las pilas y que sigan apareciendo tiendas para abastecer este mercado que parece no estar explorado. En el caso de los diseñadores independientes, que consigan más promoción ante esta demanda. Por último, dicen que la calidad de esta marca no es su fuerte porque puede que duren algunos artículos una temporada y no más, yo no lo he comprobado  pero de ser así creo que Gamarra/diseñadores independientes tendrían una ventaja, aunque es algo generalizado ya que a veces pueden ofrecerte gato por liebre. Se conoce que en nuestro país la calidad del algodón, alpaca y de otros materiales para las telas es reconocida internacionalmente. Por otro lado, Gamarra/diseñadores independientes podrían aprender un poco sobre acabados en las prendas y accesorios, que es algo que suele faltar en estos sectores. De todo se puede aprender, incluso mutuamente, así que no hay porque desesperarse con los comentarios tan agrios.

Hay algunos otros deslices que he visto en redes sociales, todo alrededor de la misma miel, pero creo que hasta aquí queda claro algunos de los pro, contras y soluciones del asunto. ¿Ustedes que opinan?

Eso es todo por hoy, y espero sus comentarios, likes y no se olviden de compartir para llegar a más personas.

Tengan una linda semana.

  • Rylai

    visto ._.
    transformas algo interesante en aburrido :/