En los últimos días estuve recordando mucho mi infancia,  quizás se deba a la matrícula. Para todos los de la PUCP siempre es un tema complicado y bueno, al parecer, a mí me hizo pensar en mi infancia, en lo fáciles que eran las cosas y en que mi mayor preocupación entonces, durante la matrícula, era “en que salón me tocaría” o si “estarán mis amigos en él.” Ahora solo me importa entrar a mis cursos y de yapita si están mis amigos, genial… y pues así recordé que los clásicos dulces de mi infancia y parte de la adolescencia eran las bolitas de galleta, sí las de galletas de vainilla con leche condensada, ESAS.

Seguramente estarás pensado “es en serio que vas a hacer una receta sobre eso” … pues sí, resulta que no existe una receta exacta sobre cómo hacerlas; de hecho la mayoría de personas usan mucho su intuición para adivinar y obtener la textura y forma de estas “bolitas.”  Bueno, después de varios intentos logré encontrar una proporción más exacta para la elaboración de estas.

 

Ingredientes:

1 paquete de galletas de vainilla largo (no las que tienen 6 galletas).
1/2 taza de leche condensada.
Pirotines pequeños.
3 cucharadas de azúcar impalpable.

 

Preparación:

Paso 1: Moler las galletas de vainilla, puedes hacerlo en la licuadora, procesador de alimentos, o con un rallador, solo asegúrate que queden como polvo.

Paso 2: Mezcla las galletas molidas con leche condensada con las manos hasta formar una masa uniforme.

Paso 3: Forma pequeñas bolitas con la masa uniforme de galletas y leche condensada, luego pásalas por el azúcar impalpable y colócalas en los pirotines pequeños.

Paso 4: ¡Cómetelas! Esta receta da para alrededor de 20 bolitas, en la foto se ven pocas porque ni bien las hice ¡VOLARON!

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¡Nos leemos!