Entre reformularnos la pregunta y tratar de comprender las respuestas tan complejas que saldrían de nosotros, mi amigo y yo comprendimos que aclarar qué es “el éxito” no es más que un puñado de palabras –poderosas, al fin y al cabo- pero sigilosas en nuestros caminos , y que tiene tantos matices, intereses de por medio y vías (tanto para venir como para irse), que solo provocó que nos riamos, suspiremos y pensemos, desde nuestro más profundo ser y en silencio, qué rayos significaba esa frase tan misteriosa.

Supongamos que cada persona tiene una forma de ver el éxito: es totalmente lógico entonces, que cada uno lleve agua para su molino. Entre quienes expresan mediante el arte todo lo que nos puede llegar a hacer vibrar, están los que al intentar perdurar en los sentidos de los demás por una eternidad llegan al declive del reemplazo, aburrimiento y olvido; sin embargo, están también otros que permiten que su público se mantenga constante, permaneciendo en la magia, en el espacio-tiempo de los recuerdos y en la belleza de la juventud que logra estar presente en cada instante en forma de viento, pájaro, charco de agua en explosión o algo que remite a lo que deseamos ser.

Por ello, les presento un grupo musical post-rock que debiera estar más que en nuestros sentidos y solo quedarse en ese éxito que lleva a una larga lista de sensaciones que, posiblemente, renazcan mientras solo toquen ellos, con ustedes, Sigur Rós.

Islandeses, extraños, humanos. Sigur Rós deja de tocar y se vuelve parte del aire. Te enseña a volar sin dejar todo atrás mientras ellos, en escena, juegan con nuestros sentimientos. A veces en islandés, a veces en su propio idioma “vonlenska” y otras veces de forma instrumental, nos muestran que no todo debe ser como lo notamos, y no todo debe ser interpretado como pensamos. Con más de 20 años de existencia, Jónsi Birgisson, Goggi Holm y Orri Pálm Dýrason son los que actualmente lideran la puesta en escena, y tras una ruptura por volver a sus orígenes, se juntarían después para acercarse más a su público familiar. El grupo ha tocado gratuitamente en parques o lugares públicos accesibles a todos en distintos lugares de Islandia: niños, ancianos, adultos siendo niños y muchos más, quienes forman parten de la historia de Sigur Rós, y viceversa.

(Tomado de https://sigur-ros.co.uk/heima/)

Ágætis byrjun, Takk…, Heima y Kveikur son algunos de los álbumes que revelan su esencia: son más que palabras, música que recuerda a la nostalgia, a sensaciones poderosísimas parecidas al amor – y tanto más que despierta la filosofía ‘sigurosiana’-, a ese camino que deseamos llevar, tal vez, como una extensión a lo que anhelamos ser, no tener. El éxito tan bello (interior, mas no exterior) que ha creado este grupo puede deberse a una tremenda explosión de creatividad y visualización de su objetivo: la experimentación de la música y el sentir de su público.

A propósito, a fines de este año el tour “World tour” llegará hasta nuestros países vecinos: Chile, Argentina, Brasil y Colombia. No se lo pierdan. Larga vida al rocanrol y Sigur Rós.

 

(Sigur Rós en Ciudad de México; Jónsi tocando la guitarra con el arco de un violín. Tomado de http://www.proceso.com.mx/480887/sigur-ros-rock-islandes-en-auditorio-nacional)

Una de sus canciones más conocidas: