Siempre es un placer volver al Teatro La Plaza. Mi aventura en Letras al Mango empezó con el montaje que hicieron de “Ricardo III” y luego “Incendios” me conmovió enormemente. Esta vez vengo a contarles sobre el primer montaje del año que esta casa nos presenta. “Otras ciudades del desierto”, de Jon Robin Baitz, es una mezcla equilibrada de drama con matices de comedia ácida que nos dejan más que satisfechos al abandonar la sala.

Brooke es una joven que ha pasado por mucho en la vida. Nacer en una familia acomodada y conservadora, además de ser hija de personalidades retiradas, ciertamente es una carga para la joven que regresa a casa después de muchos años. La puesta en escena nos sugiere que Brooke se ha recuperado de episodios muy difíciles, que ha superado una depresión lo suficientemente fuerte para que su familia aún esté al acecho de síntomas que puedan significar un retroceso en su condición. Las cosas empeoran cuando la Navidad se ve empañada por el libro que Brooke pronto publicará, cuyo borrador final es presentado dentro del núcleo familiar y promete alterar la delicada calma a la que aspira la familia. En su obra, ella pretende revivir uno de los momentos más fuertes de su vida y contarlo desde su punto de vista, causando una gran conmoción entre sus padres, hermano y tía.

Buscar la verdad es tal vez el más grande anhelo de periodistas e investigadores. Recuerdo en alguna clase haber discutido si la verdad existe o no. Creo que la verdad existe, pero no podemos estar seguros, nos cuesta mucho llegar a tener una certeza de haber dado con ella. Muchas veces nos faltan los medios para llegar a aproximarnos o develar por completo las respuestas a nuestras interrogantes. Brooke intenta en su novela desenterrar un pasado que no recuerda con exactitud debido a su corta edad, pero que la ha marcado lo suficiente como para querer rescatar a toda costa. Ella se aferra a los hechos que terminaron de construir su personalidad y toma este libro como una forma de rendir tributo a su hermano perdido, pero también como un paso para reencontrarse y hallar su propia paz.

No todo es tan simple. Brooke pretende revelar una verdad arrolladora contra viento y marea alentada por su tía. No obstante, no se imagina que las cosas tal vez no son como ella cree. “Otras ciudades del desierto” promete sorprendernos y darle la vuelta a algunos de nuestros prejuicios y primeras impresiones. Además, la dosis precisa de humor nos permite apreciar esta obra cargada de mensaje y tintes políticos y críticos sin sentir pesadez a lo largo de la historia.

No me queda más que agradecer a Rocío Puelles y al Teatro La Plaza por haberme permitido presenciar el ensayo general de la obra. Les recomiendo a todos que vayan a verla, vale la pena disfrutar de este montaje y todo el teatro de calidad que se está produciendo en Lima. ¡Hasta pronto!