Cuando observamos un partido de fútbol lo más cotidiano para observar son las llamadas “jugadas polémicas”, esas que ocurren en segundos , esas que el árbitro pudo seguir de cerca o, simplemente, no ver. Pero lo que si ocurre después es que ante esta situación el árbitro debe decidir, si validar la jugada o no. ¿Quién no recuerda la mítica mano de Dios (Maradona) en un decisivo partido para Argentina? Pues este es uno de los ejemplos conocidos sobre errores arbitrales en el fútbol, aunque no solo existan en este deporte.

Todo esto ha puesto el debate sobre la mesa. El árbitro es propenso a cometer errores, o tal vez, no observar toda la jugada atentamente. Pensemos que las jugadas se pueden concretar en minutos, o segundos. A pesar de esto, el árbitro debe tomar una decisión que podría definir el resultado posterior.

Debido a todo lo anteriormente expuesto, el tema de la utilidad de la tecnología para la  aclaración de las jugadas polémicas ha tomado más fuerza durante los últimos años. No solo en el fútbol sino en los distintos deportes que se practican a nivel mundial.

Por una cuestión económica, resulta más barato invertir en un software que en más árbitros para que cumplan la misma función. Además el software posee mayor eficiencia que el ojo humano. Así, cuando se valide un gol será exactamente porque la pelota ha cruzado totalmente la línea del arco.

Entonces, aunque la tecnología no haya sido utilizada anteriormente en la validación de puntos o goles, ahora si se está empezando a usar en la mayoría de deportes porque resulta más eficaz. Esto demuestra uno de los principales beneficios de vivir en un mundo cada vez más moderno, en el que es el juego, y no el arbitraje, el que es el protagonista.