Esta es la semana que todos anhelamos y tememos. El ciclo se acaba, puedes sentir las vacaciones casi como un susurro en tus oídos. Pero antes del tan ansiado descanso, primero debes sobrevivir a la semana de finales. Y no hablo de las notas, porque eso llega después. Me refiero al stress, al drama, las trasnochadas, los días sin desayunar ni almorzar, las sobredosis de café y/o Red Bull, las ojeras infinitas que te hacen sentir como un oso panda, etc. Te sientes como un zombie en vida y a pesar de que no has dormido en 36 h. o más, por alguna extraña razón, tu cuerpo se sigue moviendo y tu cerebro sigue funcionando (dudosamente pero funciona).

her-campus-studying-main

Y es que la semana final en realidad dura como tres semanas. Entrega de avances, ensayos, proyectos, exposiciones, las últimas prácticas, los últimos controles. Por alguna extraña razón, todo se junta y te encuentras al borde de la desesperación por que las horas simplemente no son suficientes. Y a pesar que cada ciclo te prometes a ti mismo que esta vez te organizarás mejor, que no dejarás nada a último minuto, de alguna u otra manera terminas igual: cansadísimo y al borde de un colapso nervioso. Bueno, así es como estoy yo en estos momentos, por lo menos.

Ya sea si tienes 20 soles para leer en un final, porque tienes finales y rezagados, o porque tienes ensayos en vez de finales, el stress ya ha llegado y no hay salida. Es el inicio del fin. Probablemente estás sacando la cuenta para ver cuanta nota necesitas, estás contando cuántos soles tendrás que leer en total, tal vez estés preparando resúmenes y ni me imagino cuantos resaltadores vas gastando y cuantos te faltan aún por gastar. Mi record fue de 9 resaltadores para leer todas mis lecturas para finales de un ciclo. Simplemente se gastan, y no se ustedes, pero yo siento un leve pánico cuando empieza a debilitarse la tinta.

Si es que no te identificas con nada de lo que aquí relato, te envidio. Sea porque eres un alumno modelo y ya has leído todo lo que tenías que leer, has entregado todas tus cosas tranquilo y tienes tus resúmenes hechos o si estás yendo a los finales con fe, confiando en lo aprendido en clase y en tu actitud para aprobar. Yo, que no puedo con mi genio, sigo aquí leyendo, resaltando, redactando, resumiendo, etc. Y así seguiré toda la semana. Querido lector/estudiante PUCP, no estás solo. Todos nos hacemos compañía en nuestras amanecidas solitarias, nuestro café caliente y nuestros cerros de fotocopias.

¿Cuales son tus dramas de finales? ¿Algún tip que quieras compartir? ¡Anímate a comentar!

Mucha suerte a todos en sus exámenes y que la fuerza los acompañe.