Uno de los sectores de mayor crecimiento dentro del campo empresarial es el de la producción textil. Entre ellos, el emporio de Gamarra es una de los pilares para la distribución de prendas a nivel de Lima. A continuación, me gustaría hablar un poco de la denominada “ropa china”.

Ya es conocida la desaprobación gremial de dichos productores en favor del TLC con China. Muchos argumentos, falaces algunos, circulan a nivel nacional. En primer lugar tenemos que la ropa china, en este caso para la tela, es de dudosa calidad por su bajo precio. Es más, hasta los sindicatos (o asociación de comerciantes como se les suele llamar), plasman en postes sobre su contaminación y su baja calidad. Otro argumento que usan es que caería la producción, pues no habría competencia con esos precios, algo fatal para un PBI, desacelerado de a pocos, pero galopante al fin y al cabo.

En mi opinión, en primer orden, la ropa o tela china es por calidades, al igual que cualquier prenda usada para la manufactura. Es decir, no es lo mismo hacer un polo calidad 30/1 que otro con calidad 20/1. Lo de contaminado, no es necesariamente genérico, es labor de las aduanas y estudios ecológicos, de ver su impacto ambiental ya sea al entorno o a la salud.

En segundo lugar, y es al punto que quiero llegar, el Estado cumple un rol de generar una Economía Social de Mercado. Con esto, en buen cristiano, quiere decir: un mercado en el que el fin último es la satisfacción del individuo. Para ello se busca diversos caminos, uno marcado por la constitución y el código al consumidor, es marcar la sana competencia. En resumidas cuentas, el Estado debe generar competencia agresiva (en el sentido de mayor utilidad), con el fin de dar un buen producto y a bajo precio. El TIC con China plantea eso, intercambio de productos y una larga “mecha” entre productores peruanos y chinos.

Finalmente, un contra argumento que se le da es que no podemos competir con el imperio textil chino por sus bajos precios, sin embargo se puede competir otorgando un valor agregado al producto aumentando su valor real pero disminuyendo su valor nominal.

  • Hagit Wong

    Muy bueno.