Editado por Verónica Huamán

La grasa de las capitales” es, se podría decir, una de las obras que más denotan el carácter resistente, irónico, inconforme de Charly García, el que fue la cabeza de Serú Girán. Todavía quedan los recuerdos de Sui Generis y su especial “Pequeñas anécdotas sobre las instituciones”, y de “Películas” de La Máquina de Hacer Pájaros, mientras Serú debutaba con su disco homónimo, que no había sido bien digerido por el ámbito roquero. Las expectativas eran altas, ya que Serú Girán era el encuentro de unos talentos excepcionales: Charly García, David Lebón, Pedro Aznar y Óscar Moro.

Para el lanzamiento del segundo álbum, la banda todavía no había alcanzado la total aprobación del público. Llegó a disquerías en octubre de 1979, y la aceptación corrió lentamente, como esos discos clásicos que exigen tiempo. Desde la carátula hasta el título, ya se notaba que el álbum era una especie de ruptura con el pasado. Era una obra conceptual, con temas que contaban con una propuesta más frontal y contestataria, que retrataba los conflictos y las inseguridades que asolaban el estado de ánimo de los sobrevivientes de ese tiempo. Al analizar las letras, se desmantela un discurso duro sobre el aparato mediático.

La idea fue mía. Estaba podrido de todas esas revistas tipo Gente, que eran tan caretas. Habíamos compuesto ese disco para ir al choque directamente. Las canciones eran más pesadas. Había que salir de la grasa, de la mediocridad. Era una época en que el rock todavía estaba en contra de la música comercial: era nosotros contra el mundo. Y la revista Gente era el enemigo.

Charly García
  1. 《Qué importan ya tus ideales, qué importa tu canción, la grasa de las capitales cubre tu corazón》, con esta entrada, Serú dibuja un panorama de análisis social, de denuncia a la dictadura, a la prensa cómplice, y a la sociedad careta. 《¡No se banca más!》 Esta canción, “La grasa de las capitales“, con unas melodías y armonías espléndidas, revela una crítica sin eufemismos a las vertientes más decadentes de las capitales (grandes ciudades) y sus factores contaminantes. Serú usa sinfonías furiosas, tango, candombe, disco-music y arreglos progresivos cambiantes.

No transes más
Con la cantina, con la cantora,
con la televisión gastadora,
con esas chicas bien decoradas,
con esas viejas todas quemadas.
Gente revista, gente careta,
la grasa inmunda cual fugazzetta!

La grasa de las capitales

2. En la canción que le sigue, “San Francisco y el lobo“, Lebón irradia con su gran capacidad vocal, baladezca. Este tema está basado en un poema de Rubén Darío, que narra uno de los milagros de San Francisco de Asís: la leyenda religiosa cuenta que el monje convenció a un lobo de no volver a atacar al pueblo, en una villa llamada Gubio en Italia. En cambio, en el poema el lobo vuelve luego, naturalmente, a su estado inicial, el salvaje, a causa de los comportamientos hostiles de los hombres. El tema va acompañado con el elegante piano de García.

Tu voz me hizo ver
Tu luz me alejó del mal
Los niños sonreían al mirarme
Y el amor me hacía llorar
Pero un día el hombre
Mal me empezó a tratar
Abrieron heridas que no cerrarán jamás
Padre, volveré a ser feroz
Mi garra será mortal
Volveré a dar temor
Y el miedo será mi hogar
El bosque escuchar
Aullidos de tempestad
Volveré a ser feroz
Un rayo en la oscuridad

San Francisco y el lobo

3. Luego, la canción “Perro andaluz” hace evocar inmediatamente al cortometraje de Buñuel. Pero Charly en una entrevista deja en claro que jamás vio la película, y que simplemente le gustó el título. Es un tema que trata sobre la hipocresía: aborda una historia romántica en la que el desengaño deja lugar a la amenaza latente. El desamor y la musicalización avanzan conjuntamente en forma bastante progresiva.

Soy un tonto en seguirte
Como un perro andaluz
Pero mi amor se acabará
Alguno de estos días
Alguna de estas noches

Perro andaluz

4. “Frecuencia modulada” es “una embestida contra la vacuidad de los tiempos”: este tema sigue la línea de crítica a una sociedad atomizada. Es un ataque a las radios que imponen “tanta música absurda”.

Si en la música que escuchas ya no hay vida
Si la letra ya no tiene inspiración
Si aunque aumentes el volumen ya no hay fuerza
Son los tiempos que están huecos de emoción
Aunque estás en la nada
Cierra tus sentidos y te das
Una larga mirada
Algo adentro tuyo va a sonar

Frecuencia modulada

5. La quinta canción es “Paranoia y soledad“. Compuesta y cantada por Pedro Aznar, que desde su juventud ya daba muestras de que era un músico prodigioso, ejemplo de ello es este tema. Según él, esta canción “habla del paisaje interior: del lugar intolerante, chato, reprimido, atrasado, sangriento y brutal que era nuestro país en esos tiempos. Yo tenía diecinueve, estaba despertando a la vida lleno de esperanzas, ilusiones, sueños, anhelos y la incongruencia entre el adentro y el afuera eran causa de una angustia muy grande”.

Cuánto tiempo más
De paranoia y soledad
Despertar así
Es como herirse
Con la propia destrucción


Y qué es lo que hay que hacer
Para evitar enloquecer
No pensar que se es
Lo que se ha sido
Y no volverlo a pensar
Jamás

Paranoia y soledad

6. Después de tremendo tema, suena “Noche de perros“. Compuesto por Lebón, trata principalmente sobre la soledad, y el reconocimiento del ser, del origen de uno, de donde se pertenece, en medio de la noche. Sabe a cierta resignación y compasión con uno, el sujeto deambulante “entre los autos pidiendo perdón”. La melodía es hermosa, construida con el escalofriante bajo de Aznar, estalla en la vigorosa guitarra de David Lebón.

No estás solo si es que sabes
Que muy solo estás
No estás ciego si no ves donde no hay nada

Noche de perros

7. “Viernes 3 AM” merece un artículo completo. Es uno de los temás más sentidos del álbum, atrae enseguida al oyente por su melodía nostálgica, por el piano angustiante. Habla de la alienación entre los fantasmas de la madrugada, y los del día. Una leve y sorda esperanza de un cambio que no llegará. Plantea implícitamente el tema del suicidio; hubo gente que se suicidió escuchando esta canción. El suicidio de la sensibilidad.

El sueño de un sol y de un mar
Y una vida peligrosa
Cambiando lo amargo por miel
Y la gris ciudad por rosas

Cambiaste de tiempo y de amor
Y de música y de ideas
Cambiaste de sexo y de Dios
De color y de fronteras

Pero en sí, nada más cambiarás
Y un sensual abandono vendrá y el fin

Y llevas el caño a tu sien
Apretando bien las muelas
Y cierras los ojos y ves
Todo el mar en primavera

Bang, bang, bang
Hojas muertas que caen
Siempre igual
Los que no pueden más se van

Viernes 3 AM

8. El octavo tema es “Los sobrevivientes“. Una vez más, es una clara crítica a lo que ya no se aguanta más, la dictadura. Habla de lo peculiar del comportamiento de la sociedad, de su condición, usando metáforas exquisitas, y juegos de palabras, junto a esa agilidad melódica de García. Las últimas líneas de la canción son, a mi parecer, de las mejores letras de Charly.

Estamos ciegos de ver
Cansados de tanto andar
Estamos hartos de huir
En la ciudad
Nunca tendremos raíz
Nunca tendremos hogar
Y sin embargo, ya ves
Somos de acá
Vibramos como las campanas
Como iglesias que se acercan desde el sur
Como vestidos negros que se quieren desvestir
Yo siempre te he llevado
Bajo mi bufanda azul
Por las calles como Cristo a la cruz

Los sobrevivientes

9. El último tema es “Canción de Hollywood“. Compuesto y cantando por Charly García. El clima es cinematográfico, que hace recordar a “¿Qué se puede hacer salvo ver películas?”. Charly dijo que “la canción la hizo para el cartón pintado de Hollywood”. Es una burla hacia los personajes estereotipados y los clichés de las películas norteamericanas. Acaba con la genial sentencia “Hollywood está desierto, tengo que volver al sol”. Y así termina La grasa de las capitales.

Ya sé, dirán, es ilusión
Es como el primer amor
Hollywood está desierto
Tengo que volver al sol

Quién querrá
Tu corazón de marquesina
Tu vejez
Estrella en ruinas
Rubia paseando en Rolls Royce

Canción de Hollywood

Serú Girán ha compuesto temas bellísimos y de una calidad inagotable, de la calidad que parece ser difícil de hallar en la actualidad. La grasa de las capitales es un álbum fundamental dentro de la historia del rock argentino y latinoamericano. Además, la portada del álbum es una evidente parodia hacia las “revistas enemigas”. Los integrantes de la banda vestidos con trajes de carnicero, oficinista, empleado de petrolera y rugbier, y las frases sarcásticas que los acompañan, hacen de esa portada una de las más ingeniosas.

A propósito de los 40 años del emblemático álbum, en diciembre estará disponible la versión remasterizada en formato vinilo de La grasa de las capitales. Hace pocos días empezó a circular un video donde se puede ver a David Lebón, Charly García y Pedro Aznar escuchando emocionados y asombrados esta reedición.