El jinete montado sobre caballo vuela por encima de una ciudad de rascacielos, quizá sobre Buenos Aires, quizá sobre New York o quizá sobre cualquier otra metrópoli referenciada en algún punto del universo atemporal de Cerati. El autor parece sentirse en la obligación, casi por condición humana, de explicar qué dios determina las leyes y mandamientos para este universo y, después de explorar multidisciplinariamente distintos campos como la metafísica, la numerología, la astrología y el esoterismo, logra encontrar una respuesta que parece al menos satisfacer cierta parte de sus dudas: la fuerza natural.

Fuerza Natural es la decodificación, y al mismo tiempo, la respuesta de las leyes que rigen al universo, la unidad de medida de Dios. Un trabajo bastante ambicioso de Gustavo Cerati por su multidireccionalidad tanto lírica como visual. En este disco, Cerati se convierte en un físico que describe, predice e interpreta casi matemáticamente la estructura de la totalidad, y lo hace desde la reflexión interior.

Es precisamente en este álbum donde Cerati asume el reto de enfrentarse a sí mismo, al universo de sí mismo, y parece ser más consciente de su atemporalidad y su aespacialidad. El autor se mira al espejo y se observa como un concepto capaz de trascender a todo presente. Lo asimila, lo dibuja y lo expone. Las figuras que utiliza durante el disco lo ayudan a sostener su idea, realismo mágico puro por parte del argentino. En contraste con Bocanada, álbum con una propuesta oscura, taciturna y que sirve como la melodía del conticinio, Fuerza Natural es luz y al ser diurno y esclarecedor se convierte en la muestra de bioluminiscencia del narrador.

Es bastante curioso, y hasta contradictorio, hablar del concepto de atemporalidad que se maneja en este disco cuando el timing es bastante notable y una de las mayores cualidades de este trabajo. Fuerza Natural destaca por la precisión narratológica y el excelente trabajo de Cerati para colocar una canción muy bien detrás de la otra. Desde el tema “Fuerza Natural”, que abre el disco, hasta “#-Numeral”, que lo cierra, la cronología del disco parece llevarnos hacia algún sitio, hacia el sonido de una campana o hacia el ruido de un tractor, hacia un campo desértico o hacia una flor amarilla; no se sabe a qué (ni a quién), pero Fuerza Natural es un sendero en dirección hacia algún punto.

La exploración de nuevos sonidos en este disco es bastante particular y característica, sonidos de folk, country, blues, rock y por momentos hasta folclore argentino. Referencia a bandas importantes que influyeron en su crecimiento musical como Led Zeppelin y Electric Light Orchesta. Los guiños que hay a Leonard Cohen y a Yes también son bastante interesantes. Por momentos Fuerza Natural pareciera ser la banda sonora de una película western, algo que incluso se podría decir que es bastante dylanesco por parte de Cerati.

Cada canción es un episodio y una aventura. Por eso, a continuación repasaremos los episodios más importantes de Fuerza Natural, el último álbum de la carrera de Gustavo Cerati y el que marcó un antes y un después de la música en nuestro idioma.

Fuerza Natural

Es el tema que abre este disco. El punto de partida donde Cerati reconoce el campo de las contradicciones al que va a enfrentarse pero que, brillantemente, logra esquivar con el concepto principal de su disco: la fuerza natural. La frase “Me perdí en el viaje, nunca me sentí tan bien” resume la satisfacción de Cerati al enfrentarse a este nuevo concepto. El despertar de la consciencia, el acercamiento a Dios, la decodificación del universo, la separación con el plano terrenal para elevarse estratosféricamente hasta lo más alto de la cima. Todo eso se apertura con “Fuerza Natural”.

“Deja Vu”

El tema más erótico del disco y el más Soda Stereo también. En “Deja Vu”, Gustavo Cerati dibuja una línea que atraviesa la sexualidad y la psicodelia, de hecho, las corta en el mismo punto. La imagen de la mujer bailando en el desierto es cómica, pero a la vez violenta y desafiante. Cerati mirándola fijamente desde su auto, para al final seguir con su camino en la pista del desierto. Un déjà vu, interpretado como recuerdo o como premonición, es suficiente para inmolar a cualquier viajante. ¿Podrá ser esta canción una crítica hacia el materialismo en algún punto?

“Magia”

Si hubiera que utilizar un pasaje bíblico para ubicar esta canción sería la ascensión de Jesucristo. Y es que, en este tema, Gustavo Cerati atraviesa lo etéreo y se dirige hacia lo divino, y precisamente logra hacerlo porque le pierde el temor al universo, o mejor dicho, a lo que no se puede discutir de él. “Magia” es una oda hacia la capacidad de transformación de los seres humanos, hacia la capacidad de cambio, capacidad que muchas veces se olvida, porque si bien no podemos escapar de las leyes del universo (que rigen a todos) somos conscientes de su existencia y eso ya es suficiente para empezar a transformar: “Todo me sirve, nada se pierde, yo lo transformo”.

“Amor sin Rodeos”

Cuando al comienzo del artículo se comentó que Fuerza Natural podría ser perfectamente la banda sonora de un a película western, no se exageraba ni un poco y “Amor sin Rodeos” es la justificación perfecta. El camino de un cowboy que atraviesa a caballo un desierto sin salida, perseguido o mutilado, buscando un amor sin rodeos. La atmósfera de esta canción nos traslada hacia un lejano oeste donde el caos es ley y no excepción. “Pueblo chico, infierno grande, ya desafiamos la ley. De trampas se hizo la ley”. Resulta atractivo pensar como Cerati utiliza la figura del cowboy para explicar su relación con el mundo inteligible. Se atreve a repensar la realidad desde la ficción y mantiene la narrativa durante todo el disco. Por momentos parece que su personaje atraviesa todas las etapas fundamentales del periplo del héroe.

“Tracción a Sangre”

La canción que es al mismo tiempo la portada del disco. Si “Amor sin rodeos” era un cowboy montado a caballo recorriendo un desierto, “Tracción a Sangre” es el cowboy volando sobre la ciudad. En este punto del disco, el personaje de Cerati comienza a alejarse cada vez más de los conceptos de tiempo y espacio, pero a su vez, conserva cierto sentido territorial propio de todo ser vivo porque, aparte de ser difícil de desechar, sigue siendo necesario. ¿Dónde podría galopar el caballo si no?

“Cactus”

¿Cuál es el rol de un cactus en la naturaleza? Una planta que es capaz de dar vida gracias a la acumulación de agua pero que posee espinas capaces de herir. ¿Qué función cumple el cactus en un desierto? La última especie de vida que vería un hombre antes de morir deshidratado.

Un oxímoron, la contradicción de lo que se supone que debería de ser el orden de las cosas. “Cactus” es un tema de introspección, donde Cerati explica el mundo a través de figuras contrapuestas. “Y los médanos, serán témpanos en el vértigo, de la eternidad. Y los pájaros, serán árboles en lo idéntico, de la soledad”, la lección de que todo lo que hay en el universo se define únicamente por contradicción, de que la antítesis siempre termina siendo el punto más importante de la comprensión.

“He visto a Lucy”

La canción más polémica de este disco, polémica porque se han hecho mil teorías sobre lo que intenta explicar. Existe gente que afirma que esta canción relata un encuentro de Cerati con el demonio, algunos dicen que Cerati describe una experiencia que tuvo con los extraterrestres, y otros aseguran que “Lucy” es una referencia al LSD. Hasta el día de hoy no se sabe quién es Lucy o qué es Lucy. Podría ser Dios, podría ser el Big Bang, el Jardín del Edén, la muerte, la vida, el mismo Gustavo Cerati incluso, o Lucy podría ser la personificación de la Fuerza Natural. Lucy podría ser también el universo que no podemos ver y que Cerati intento describir a través de este disco, el numeral que faltaba para decodificar la ecuación.