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Partidos peleados, sufridos y hasta casi llorados por los más grandes. Real perdió en casa pero aun así pudo salir ileso. Barcelona empató de visita y local y así, también sobrevivió. Dortmund volteó impresionantemente un partido polémico y Munich, sorprendentemente para algunos, ganó dos a cero tanto de visita como de local. Los cuartos se veían aparentemente fáciles para Barcelona y Madrid, los dos favoritos según la mayoría; sin embargo, no fue así. La fecha trajo consigo nuevas perspectiva y preguntas como: ¿Habrán hallado al fin la manera de vencer (o por lo menos hacer sufrir) a Barcelona? ¿Real Madrid solo puede ganar bajo presión? ¿PSG (o los equipos con dinero) está tornándose en ser nuevo(s) “grande”(s) inglés? ¿Italia dejó de ser candidato para ganar la “orejona”?

Es importante tener algo en claro antes de responder todas estas preguntas y cualquiera que se haya hecho. Hay que tener claro que lo bonito del fútbol es que nada (nunca) está dicho. Los partidos (todos) se acaban cuando el árbitro lo diga. En todo encuentro hay favoritos, mejores defensivas o ataques, pero el que meta goles ganará al fin. Gol es gol, y uno basta para conseguir la victoria. Y todo esto se dio en los cuartos de final. Málaga hizo un campeonato histórico. Es más, ya había pasado a las semifinales, solo faltaba que el glorioso sonido del pito, efectivamente, sonara. Pero nunca lo hizo. Por lo menos nunca estando el marcador 1 – 2. En el “alargue”, Borussia volteó el marcador y salió de los cuartos directo a la semifinal. Lo mismo sucedió en Inglaterra, donde Barcelona se sabía ganador pero un gol en los últimos minutos lo hizo sufrir tanto haya como en el Camp Nou. Un gol del PSG hizo que todo el estadio callara, hasta que entró Messi. Cuando este entró se escuchó por ahí: “Messi es malo, no pasará nada”. Fue una afirmación que quedó desmentida con la jugada del gol. Después de la cual se escuchó una respuesta: “Eso es lo que Leo hace, y solo con eso Barza pasa”. Y es que es cierto, o por lo menos yo concuerdo, con que no se puede pasar por alto el nivel de jugadores que son tanto Leo como Cristiano (no por nada han estado nominados al balón de oro, y no por nada tampoco el argentino ha ganado 4 consecutivos). Jugadores así, hacen la diferencia, por más mínima que esta sea. Barcelona casi se queda, mientras que Real pasó con cierta facilidad.

La velocidad de Ronaldo fue lo que Galatasaray lamentó y sigue, tal vez, lamentando. En Turquía, Real Madrid prácticamente aseguró el pase a las semifinales. El España solo tenía que empatar, y hasta perdiendo pudo salir sin ningún problema del cuartos directo a las semifinales. Aún sorprende la rapidez del contragolpe español, que casi siempre ataca con tres y a una velocidad que romper a la defensa rival parece un juego de niños. Bayern, por otra parte, venció contundentemente a la Juventus en dos partidos que fueron realmente sorprendentes. Por lo menos es Italia, nadie pensó que “la vieja señora” perdería, y mucho menos por dos goles. Bayern está haciendo una campaña limpia, casi perfecta, ya salió campeón de Alemania y ahora busca la “orejona” para “sacarse el clavo” de la última fina perdida contra Chelsea.

Los cuartos de final son como un cernidor. De ahí, solo pasan lo que realmente debería luchar un cupo para la final. Los que merecen ser campeones. Esto sucedió ahora. El que no hizo lo necesario y no luchó por su pase, no merece entrar a luchar. El que no entiendo lo que el fútbol – y sobre todo en una lucha por algún título – trae consigo (controversias, polémicas, faltas, choques, sangre frías, etc.) no podrá entonces ser capaz de resistir lo que significa estar entre los mejores, aunque llegar a los cuartos ya es paso muy importante en ese camino. Así, llegaron los esperados (o inesperados), con sorpresas, con expectativas. Así, terminaron los cuartos, con sangre y lágrimas. Así, el camino a la copa está libre de obstáculos accesibles, todo ahora es diferente. A aquellos anti-barcelona les digo, no se hagan “hígado” y disfruten del buen fútbol sin llegar al extremo de decir que lo de los españoles es suerte pura.  A los madrileños le digo que tienen un buen camino, ya ganaron dos clásicos consecutivos, otro no será diferente. Y en lo que a Alemania, les digo que Borussia, al igual que Bayern, no lo tienen todo para ser finalistas, pero con lo que tienes les alcanza para luchar el puesto aquel día. Esto no es cualquier campeonato de barrio, ni siquiera de campeones. Es por honor y gloria, esperamos semifinales de infarto y lo que podría ser la final soñada. A esperar con calma, a disfrutar las semifinales, a gozar con buen fútbol.

 

Por Samuel Abarca

Alumno de Estudios Generales Letras