Editado por Claudia Sotomayor Dorival

La traducción del título de la película´Joker´a “El bromas” ha causado gran impacto en redes sociales. La viralización de esta broma tuvo reacciones y burlas por parte de los fanáticos y los no tan fanáticos. Pese a que se descubrió la falsedad de esta noticia, es innegable la gran controversia que puede generar una mala traducción.

El proceso de elección del título de un filme es realmente interesante. Normalmente, sucede que en cada película existe un grupo conformado por el director y demás personas calificadas, quienes son los encargados de elaborar una lista con los posibles títulos del filme que posteriormente será dirigida a los responsables del marketing de la película. Jordi Costa, en su texto “Pero ¿quién diablos ha traducido esto?” (2000), aclara que todas las posibles opciones de títulos se reducen a una pequeña lista que luego sería enviada hacia la productora, que se encargaría de la selección definitiva del título. En ese sentido, lo que muchos consideran errores de traducción son, en realidad, resultados de un largo proceso de selección. Así, ese enunciado que muchas veces deja inconformes a los fanáticos tiene una razón de ser y un procedimiento detrás de su elección.

El título podría reconocerse como un elemento importante para conseguir la atención del espectador hacia el consumo de la película; sin embargo, no solo es eso, el título de una película debe tener el cuidado de no mostrar más información que la suficiente, así como tener la facilidad de retratarse en la memoria de los espectadores. Así, existen tres tipos de textos empleados en la traducción de un título cinematográfico: informativo, expresivo y apelativo.

El título fílmico como texto informativo o referencial aporta al posible espectador una idea del contenido del film. Estos suelen ser largos y contienen bastante información. La extensión del título se denomina ‘glosa’ o ‘adición’.

Wall-E (2007- Estados Unidos): “Wall-E: Batallón de limpieza”

Wanted (2008- Estados Unidos): “Wanted- Se busca”

Dentro de este tipo, existen casos donde los títulos experimentan una metamorfosis completa al momento de su traducción: 

Wolverine (2013- Estados Unidos): “ Lobezno” (España)- “Guepardo” (México)

Whisper (2007- Estados Unidos): “Hellión, el ángel caído”

Asimismo, el título como texto expresivo se ocupa del empleo de recursos literarios tales como onomatopeyas, neologismos, rima, alteración, entre otros. Estos tienen el objetivo de crear un impacto en el espectador.

Por otra parte, se tiene el  título como texto apelativo, que es, posiblemente, la opción más frecuente. Esto se debe a que algunas películas son reconocidas como productos, los cuales tiene el objetivo de ser vendidos a un público. En ese sentido, este tipo de texto contribuye a una visión comercial del cine, que busca atraer al espectador. Así, muchas veces, mediante la traducción, se busca más la venta de la película que mantener la fidelidad a su título original. Carmen Luján explica un poco esta transformación de los títulos con la película Atonement: 

Atonement (2007-Estados Unidos): “Expiación, más allá de la pasión”. El término inglés atonement significa únicamente expiación. Sin embargo, al título de la versión española se le ha añadido la adición o glosa “más allá de la pasión” para atraer a un público que desea ver relaciones pasionales.

Ahora bien, también existen casos en que los títulos fílmicos tienen nombres propios. En lo que respecta a su traducción, se tienen cuatro tipos: En el primer tipo, se mantiene la forma original del título, por ejemplo, Juno (2007- Estados Unidos): “Juno”. El segundo tipo se compone de ejemplos en cuyo caso se traduce el resto del título, pero no el antropónimo:  Little Miss Sunshine (2006- Estados Unidos): “Pequeña Miss Sunshine”, Percy Jackson & The Olympians the Lighting Thief (2009- Estados Unidos): “Percy Jackson y el ladrón del rayo”. El tercer tipo consiste en traducir algunas palabras en español y mantener otras en su idioma original, por ejemplo, Brideshead Revisited (2008- Reino Unido): “Retorno a Brideshead”. El cuarto tipo concibe una mezcla del tercer caso con un suplemento de información:  Sweeney Todd (2007- Estados Unidos): “Sweeney Todd, el barbero diabólico de la calle Fleet”. Este último sería un ejemplo perfecto para causar una burla involuntaria tras la adición de información innecesaria. 

La razón de esta diversidad de tipos y formas de traducciones en los títulos fílmicos es que, muchas veces, el título original en inglés no funciona en el país de estreno (UK, Irlanda, España, etc). Por ejemplo, debido al carácter cultural, un título en inglés podría no expresar nada al espectador español. En ese sentido, es necesario reemplazarlo con un lenguaje común que pueda conseguir su principales objetivos: informar y captar la atención del espectador.

Pero, ¿son verdaderamente los títulos los encargados directos de despertar nuestro interés en un filme? En modo de cerrar la incertidumbre, se le realizó una encuesta a personas de entre 20  y 50 años que van al cine con reiteración. Se encontró que el título no es la principal motivación para la elección de una película, sino que los comentarios de amigos y/o familiares, así como la trama del film son las principales motivaciones que tiene el público al momento de elegir qué filme ver.

Finalmente, es innegable el gran humor que genera la lectura de estas traducciones. Por lo pronto, dejamos algunos de los peores crímenes de traducción:

Beverly Hills Ninja > La salchicha peleona

The Fast & The Furious > A Todo Gas

Braindead > Tu madre se ha comido a mi perro

Beetleejuice >Bitelchús (España) Díganlo tres veces…

Working Girl > Armas De Mujer

The Parent Trap > Tú a Londres y yo a California o mayormente conocida como Juego de Gemelas

Superbad > Supersalidos

The Notebook > El diario de Noah

“Home alone” > Mi pobre angelito (Sudamérica)

Pulp Fiction >Tiempos Violentos

Die Hard > La Jungla de Cristal

Fury (Furia) >  “Corazones de Hierro“

The Pacifier > Un Canguro Superduro

Moana >Vaiana