Estos días hemos visto todos la cantidad de gente que se ha tirado un baldazo de agua con hielo en señal de apoyo a las personas que sufren esclerosis lateral ameotrófica (ALS por sus siglas en inglés), para fomentar la donación a la asociación que busca recaudar fondos para formentar la investigación y buscar una cura para esta enfermedad. Esto no es por que les guste jugar carnavales, es porque los científicos alegan que sufrir de esta enfermedad se siente similar al entumecimiento producido por echarse agua helada. Dentro5886_photo del circuito de la música, no faltó gente que quiso apoyar la causa. Me pareció especialmente motivador dado que el mejor guitarrista que conozco sufre de esta enfermedad. Hoy quiero rendirle tributo con mi columna a una gran persona y músico: Jason Becker.

Jason Becker es un músico magnífico, hay quienes comparan su historia con la de Beethoven, un prodigio obstaculizado por una enfermedad que afecta su modo de composición pero no su increible talento. El talento de Jason se dio a conocer en sociedad con el de Marty Friedman, conocido ex-guitarrista de Megadeth, en el dúo Cacophony, con un estilo experimental y neoclásico. El talento de Becker era evidente, su rapidez y creatividad no podía ser equiparada por ningún guitarrista de su época, y -al parecer- por ninguno actualmente. Decidieron romper la sociedad y Jason se dedicó a su carrera como solista. Creo que el track que mas impresiona por su rapidez a los oyentes es Serrana. Con tan poco material grabado, ya había quienes lo proyectaban dentro de sus bandas. Su versatilidad  le había hecho un espacio dentro de la industria musical que nadie podría quitarle.jason-becker-peforming

A la corta edad de 20 años Jason fue llamado para formar parte de la banda de David Lee Roth, vocalista de Van Halen, para suplantar al virtuoso Steve Vai. Al poco tiempo de entrar en la grabación del disco, empezó a sentir molestias en la pierna. Fue evaluado y diagnosticado con esclerosis lateral ameotrófica, una enfermedad degenerativa que deja a los afectados sin movimiento por su ataque al sistema nervioso, que causa la muerte por la desactivación nerviosa sistemática de las funciones vitales. A Becker le pronosticaron de 3 a 5 años de vida. Con el tiempo, perdió su capacidad de tocar y comunicarse, por lo que empezó a comunicarse con sus ojos con un sistemá de elección de caracteres visual. Esto no lo detuvo de componer, Jason aprovechó la movilidad de sus ojos para poder componer mediante una computadora gracias a que se conserva medicamente estable.

Esta historia ha servido de inspiración para muchos guitarristas y fans, que aun lo visitan personalmente en su casa. Muchos de los músicos que conoció antes de la enfermedad le han rendido tributos en sus álbumes, ayudando a Becker financieramente. Becker ha anunciado incluso el lanzamiento de un nuevo disco. Se trata, sin duda, de una persona imparable. Retomando el tema del Ice Bucket Challenge, su primer compañero de guitarra, Marty Friedman le dedicó el momento en el que cumplió el reto, al igual que el conocidísimo John Mayer -un músico extraordinario- que tocó un cover de un conocido tema de Jason en su video del reto.

Sin más que decir, los dejaré con mis dos temas favoritos del grandioso Becker: End of the beginning y -por supuesto- Altitudes, interpretado por el gran guitarrista peruano, Jesús Parra. Creo que les he dado suficientes nombres de artistas por hoy, me despido con el video del Ice Bucket Challenge de Jason.

Stay tuned!

P.D.: Pueden buscar el documental “Not Dead Yet” para saber más acerca de él. Si tienen la posibilidad de donar, ¡háganlo!