Después de un largo tratamiento a una extraña enfermedad mental, la madre de Dora ha decidido que su hija abandone sus medicamentos. Esos que le quitaron cualquier expresión en el rostro y la volvieron una autómata, sin sensaciones, sin colores, sin vida.

 — Doctor, quiero que mi hija sea la de antes. Quiero poder verla  sonreír. Deseo que ella sea normal dijo la madre.  

El médico dio varios pasos, de un lado a otro en su consultorio, pensativo. Observó a Dora sentada en el diván con la mirada perdida en algún lugar. Él asintió con la cabeza, empero, una ola de incertidumbres y expectativas se le cruzaron por su mente.  — Ahora… ¿Qué pasará con ella?— se decía a sí mismo. Mientras tanto, a un lado, se abriría un mundo nuevo  y extraño para  Dora.

Ha pasado algún tiempo. Dora ya es una joven, una joven muy hermosa; pero su curiosidad y sorpresa ante todo la hacen  ver como una niña.  Ella extiende sus manos, les da vuelta, las observa y sonríe.  Siente el olor del aire puro de las mañanas e inhala fuerte hasta llenar sus pulmones.  Le gusta el aroma de las verduras frescas y de las frutas. Toma una manzana entre sus manos y la saborea. Ahora puede pronunciar varias palabras y le dice todo lo que le gusta a su madre sin omitir nada.  Un día la vio junto a su padre haciendo el amor, en un vaivén descontrolado y salvaje. Dora con el rostro acongojado y la voz algo temblorosa dijo: “Es lo más hermoso que he visto”.

 Desde aquel entonces, comenzó la exploración de su cuerpo.  Sus manos bajaron suavemente por sus pechos, y siguieron descendiendo por su ombligo.  El rostro de Dora se iba transformando a cada paso que daba a través de su piel. Había descubierto algo que le gustaba y trastocaba sus sentidos. El sexo y la búsqueda de experiencias nuevas han marcado su camino, un camino que querrá ser controlado por sus padres, su doctor y un amante.

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Esta es una breve introducción a la obra: Las neurosis sexuales de nuestros padres. La cual nos trae situaciones complejas entorno a nuestra visión sobre  lo que llamamos “lo normal” del mundo, de la sexualidad y de nosotros mismos.  Abordando temas que descubren la delgada línea entre cierta moral y la hipocresía.  El personaje Dora explora nuestra realidad y da su versión de lo que ella observa; no obstante, cierta “moral” de aquellos que la rodean  la conciben como un bicho raro, un ángel o un demonio. Dora, sin la medicación, se ha abierto a ese nuevo  mundo y dice  lo que siente sin tapujos. Es ahí, donde se lanza la sociedad y sus torcidos prejuicios contra ella. Llevando todo a un desenlace inesperado.

Esta obra, escrita por el dramaturgo Lukas Bärfuss,  regresa a las salas del Teatro de la Alianza Francesa desde el jueves 31 de julio a las 8:00 p.m.  Gracias al grupo Independiente de Teatro Ópalo en el marco de la celebración por sus 15 años de vida teatral. Las entradas están a la venta en Teleticket y en la boletería del teatro (Av. Arequipa 4595) hasta el 8 de Septiembre, de jueves a lunes.

Director:

Jorge Villanueva

Reparto:

–  Wendy Vásquez

–  Lucho Cáceres

–  Marcello Rivera

–  Hayde Cáceres

–  Mónica Domínguez

–  Juan Carlos Morón entre otros.

Música:

–          Magali Luque