¿Quién nunca ha montado una bicicleta? Si su respuesta es “Yo”, me quedaré sorprendido. Sin embargo, les digo que igual lo que les contaré es interesante porque involucra a un hermoso país: Holanda. El domingo 27 estaba como siempre montando mi bicicleta desde la avenida Arequipa hasta el hotel Marriott, por donde pasa una ciclovía hasta el polideportivo Manuel Bonilla, cuando en el malecón Miguel Grau (terminando la avenida Pardo, muy hermoso por cierto) vi toldos de color naranja y varias personas con polos del mismo color. Mi memoria me remitió a hace un año exactamente, cuando en el parque Kennedy vi una escena similar de un mar naranja pedaleando en dirección a la avenida Arequipa y me colé entre ellos.

Regresando al presente de domingo, fui pedaleando hasta el primer chico que encontré que perteneciera al staff y le pregunté a qué hora comenzaba todo y me respondió que recién a las 11. Ya que eran las 9:50, estuve deambulando hasta que me encontré a mi club de ciclismo Lima Bike, a quienes dejé desde el verano por diversos motivos. Me alegré de verlos y conversé con Alejandro, quien es líder de la subdivisión ciclo-nocturno y ayuda mayormente a Claudio Tupiño en ciclo-urbano. Él, me dijo que ya estaban por salir y me formé con ellos. Antes de la partida había una presentación del grupo de baile de Vania Masías, D1, luego de que tanto el alcalde de Miraflores y el embajador de Holanda brindaran una palabras de agradecimiento por la masiva asistencia.

Llegaron las 11, esperado momento para todos nosotros. Salimos organizados, en 5 líneas guiadas por los líderes del club. Al principio, tan solo veía todo ese sinfín de personas en bicicleta y me parecía genial. Pensaba que la ruta iba a ser larga, sin embargo lo más lejano que fuimos fue hasta el colegio Los Reyes Rojos, ubicado en Barranco. Me desilusioné pero -sin querer sonar cursi- regresar a mi familia ciclista fue lo mejor del día.

Al llegar, dejé mi bici cerca de una reja, al igual que muchos y recorrí todos los stands que había en el lugar, desde venta de waffles hasta juegos para niños, como carreras en suecos. Fue el evento con más intercambio cultural al que he ido.

Ah, y para los que no saben, Holanda es uno de los países con más uso de la bicicleta en la vida diaria en todo el mundo. Las personas van a trabajar en bicicleta, se usan más las bicicletas que los autos y -fuera de bromas- hay más bicicletas que personas en el país mencionado.

Si alguna vez tienen que ir a un lugar, opten por ir en su caballo de aluminio, acero, carbono o de lo que sea y vayan sin tráfico y más frescos que estar encerrados cual sardinas esperando el semáforo. Pero eso sí, no se olviden de su armadura (casco) para ser jinetes inteligentes.