El 8 de marzo es el Día Internacional de la Mujer. De un tiempo a esta parte, esta fecha se ha venido convirtiendo en un día más para celebrar, saludarnos, darnos regalitos, ir a un cierrapuertas en las tiendas por departamento, etc. Solemos olvidar que esta fecha se instauró en recuerdo de un grupo de 140 mujeres que murieron un 8 de marzo en un incendio en una fábrica de Nueva York y que pusieron en agenda la preocupación por los derechos y las condiciones laborales de las mujeres. Es por eso que no se trata de felicitar o celebrar, es una conmemoración de un hito en la lucha por la igualdad de género y una invitación a la reflexión.

Este año decidí pasar un Día de la Mujer diferente. La Organización de las Naciones Unidas organizó la proyección, durante 12 horas ininterrumpidas, del documental “Girl Rising” en diferentes países. Es así que el 7 de marzo en la noche le tocó al Perú. Se eligió proyectar el documental en la Casa de las Naciones Unidas en Lima. A la proyección asistieron representantes de diversas organizaciones como PNUD, UNESCO, ONU MUJERES, AIESEC, FEPUC, entre otras para conversar sobre el poderoso mensaje presentado en el documental.

“Girl Rising” nos narra la historia de niñas en diferentes partes del mundo. Todas ellas provienen y crecen en contextos extremadamente delicados. Incluso, en algunos casos, se ha tenido que proteger su identidad para el documental porque su integridad se encuentra severamente amenazada. Son todas historias en las que las protagonistas tienen que enfrentarse a situaciones en las que se vulneran derechos tan fundamentales como la educación, la salud, la libertad o la misma vida. Son historias en las que las niñas deben luchar contra la sociedad y hasta en contra de sus propias familias para romper con una cadena de pobreza y precariedad.

El documental hace énfasis en datos muy impactantes que nos llaman a hacer algo. El 50% de víctimas de agresiones sexuales  en el mundo son mujeres menores de 15 años. Algunas de las causas más frecuentes de muertes de niñas no son las enfermedades o la desnutrición: increíblemente, son las consecuencias de matrimonios precoces arreglados por sus familias, así como embarazos y heridas por violaciones. Hay niñas que trabajan como empleadas en condiciones que podrían denominarse de esclavitud desde edades tan tempranas como los 6 años. Estamos hablando de un círculo vicioso, una situación que se mantiene porque estas niñas, que no reciben educación, no se preocupan en dársela a sus hijos y, por ende, estos viven bajo los mismos estándares.

Sin embargo, la mayoría de historias en “Girl Rising” tienen un final feliz. Estas niñas, entre ellas Senna (Puno), se enfrentan a todas las adversidades y buscan salir adelante y romper con la cadena. Es por ello que son historias de coraje, son relatos de valentía en realidades sumamente complejas. Las niñas de este documental han elegido ser diferentes y, en muchos casos con el apoyo de sus familiares y entorno, acceden a oportunidades para educarse y cambiar su destino. Mirando más allá, no son solo las niñas de “Girl Rising”: existen millones como ellas en el mundo luchando cada minuto por un poquito más de libertad. Recordemos el caso de Malala Yousufzai, candidata al premio Nobel de la Paz el año pasado, quien fue baleada por defender su derecho a la educación en un régimen extremista.Senna

Amartya Sen – el filósofo y economista nacido en Bengala ( India) – planteó el enfoque del desarrollo humano a partir de la existencia de todas las condiciones para que los individuos pudiesen crecer en sus capacidades y convertirse en agentes. Todos los seres humanos somos agentes en potencia, tenemos el potencial para generar transformaciones de gran envergadura. En el caso de las niñas, este potencial es desperdiciado en tanto muchas sociedades impiden que asistan a un centro educativo, las mantienen en casa y buscan casarlas a temprana edad a cambio de dinero o algún otro beneficio. Muchas corren peor suerte y pueden ser vendidas por sus propias familias para trabajar o, incluso, para ser prostituidas. Millones de casos de enfermedad y distintos problemas en el mundo podrían prevenirse educando a las niñas, a las madres del mañana. Es más probable que una madre educada cuide la salud de su hijo y lo incite a estudiar y salir adelante. El conocimiento es poder.

En la Cumbre del Milenio, celebrada por la ONU en el año 2000 con el apoyo de los países miembros, se plantearon ocho objetivos, los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). El tercer objetivo consiste en promover la igualdad entre géneros y la autonomía de la mujer. Estas metas se establecieron como un compromiso de los países para el año 2015. Sin embargo, es evidente que queda mucho por hacer al respecto y la igualdad de género es un tema indispensable en la agenda post-2015. Es un objetivo de todos, un propósito común con el que debemos comprometernos para generar una mejora.

Miremos a nuestro alrededor. Muchas de nosotras terminamos la secundaria y accedemos a la educación técnica o superior. Tenemos derecho al voto, nos casamos con quién queremos ( inclusive, el contraer nupcias no es una obligación). Nadie nos obliga a cubrirnos y no estamos amenazadas por alzar nuestra voz. Gozamos de una serie de privilegios y estamos tan acostumbradas que nos parece lo más normal y no nos ponemos a pensar sobre el asunto. Pocas veces nos imaginamos cómo era antes, cuando las mujeres no podían ni opinar y ni nos ponemos a pensar que eso todavía sucede en otras partes del mundo. Me despierto cada mañana y pienso en lo afortunada que soy mientras muchas no cuentan con la misma suerte. Es el momento de hacer algo para que no se trate de tener suerte. Si ponemos nuestro granito de arena para erradicar la desigualdad, el infinito potencial en cada niña podrá desarrollarse y crearemos una historia distinta. Reflexiona y toma acción.

  • Lucho

    Me quedo con la frase “I am my own master now”. Como tantas otras fechas, el occidental lo torció para el lado comercial. Lamentablemente no hace falta cruzar el Atlántico para ver estos maltratos, los tenemos acá en cada país de Latinoamérica :(. Para que una Nación sea realmente justa, debe empezar siempre por la Educación.