Hola, ¿qué tal? ya es la tercera semana del ciclo 2019-1. Probablemente muchos de ustedes ya tuvieron sus primeras clases de Fotografía, así que ya habrán tenido la oportunidad de poder conocer un poco, tanto a su docente del curso, como a su jefe de prácticas.

Como ya deben saber — y el mismo titular lo menciona — esta es la última parte de la trilogía que abarca las experiencias personales vividas por algunos alumnos de la universidad durante el transcurso de esta materia. En lo personal, esta pieza final tiene un poco más de feeling que las anteriores, pues logran revelar un poco quién soy.

Mi nombre real es Isabu Arlim — “Bubu” solo funciona como un seudónimo perfecto para poder esconder la rareza de mi nombre — . Llevé este curso obligatorio en el ciclo 2017-2, con el docente Hans Berninzon y como jefe de prácticas, Erick Nazario. Al igual que mis compañeros de hoy y los anteriores, quedé enamorada del gran trabajo y pasión que Erick transmite y comparte a su alumnado. Es uno de los pocos docentes de calidad que he logrado atinar en conocer. Acabado el ciclo (y, por lo tanto el curso), continúe con esta rama y conseguí convertirme en una fotógrafa independiente. Como siempre lo he dicho — y lo seguiré diciendo — : Todo lo que hago ahora se lo debo solamente a él.

Ahora bien, a pesar de haber culminado mi ciclo fotográfico en la universidad, aún mantengo cierto contacto con esta materia y sus docentes respectivos gracias a mi negocio de paspartús. Dentro de esta experiencia de mercantilización, conocí a Adolfo Riofrío. Desde que comenzamos a frecuentarnos, logramos interactuar muy bien. Con el tiempo, hemos formado un lazo de amistad fuerte y, aunque no se lo diga mucho, lo estimo demasiado por todo el apoyo, cariño y preocupación que me ha brindado.

En cuanto a Mayra Veramendi, la amistad surgió desde la academia de preparación. No entablábamos mucha comunicación para entonces, pero conforme ha ido avanzando el tiempo — y gracias a su cambio de carrera — , se ha vuelto una gran amiga y compañera de trabajo (por cierto, como alumna es excelente y muy dedicada en todo lo que le propongan).

Ximena Medina es otra pieza muy feeling en mi vida, pues cada vez que ella logra verme mal, sus abrazos lo curan todo. Es una gran comunicadora audiovisual; desde mi opinión, ella es y será una gran directora general. Siempre está metida en todo y tiene historias muy buenas que contar.

Por último, y no menos importante, Alba Ñaupas llegó a mí por arte de magia. La conocí a mitad del año pasado. Fue y sigue siendo mi editora. Nunca tuvimos la oportunidad de vernos presencialmente, hasta que me contactó para realizarle sus paspartús. Esa fue la excusa perfecta para poder mirarnos cara a cara e intercambiar unas que otras palabras — y como si fuera poco, su jefe de prácticas fue el mismo que el mío (una razón más para poder hallar otro tema de conversación entretenida).

¡Ahora sí! Pasen a conocer estas grandiosas historias y no olviden que, si quieren darle una ojeada con más detenimiento a cada foto, solo clickeen en ella para hacerla más grande.

FOTOGRAFÍA DE AUTOR: El arte de la luz

Adolfo Riofrío:

Maquillista. Comunicador Audiovisual enfocado en la rama de Dirección General.
– Correo electrónico: a20131617@pucp. pe
-Número de contacto para Maquillaje Profesional: 945 533 519

Docente: Hans Berninzon
Jefe de prácticas: Hans Berninzon

Soy Adolfo Riofrío. Estudié Fotografía con Hans Berninzon, profesor con quien cultivé una pasión hacia esta materia que tanto despreciaba antes de llevar el curso. Gracias a la posibilidad de poder hacer un proyecto fotográfico, abrí el concepto de fotografía que tenía hasta el momento: “el arte de la luz”. Mi proyecto final consistió en un trabajo de autor; es decir, quise plasmar las nociones filosóficas alrededor de la fotografía en algo observable. Por ello, todo lo que diga está dirigido a aquellos que quieran hacer algo de autor. 

Para empezar, explicaré un poco la relación actual de amor/odio que tengo hacia las fotografías. Mi odio proviene de un mundo tan fotografiado, en el que se captura cada momento tras un lente obsesivo (quien fotografía no lo vive y quien lo vive no fotografía), donde pareciera que la foto fuera una manera moderna de registrar en los anales de la historia. Por ello, es necesario posar bien o pasarla bien, ¿no es cierto? A esto le incluimos que es un constante recordatorio de lo efímero, del pasar del tiempo y, por ende, de la muerte. La fotografía no es más que una momificación de algo ya extinto.

Después de todo lo mencionado, cabe preguntarse: ¿De dónde proviene el amor por ella? En mi caso, de algo muy simple y poderoso: su capacidad creativa. Durante el curso, específicamente en mi proyecto, me fui dando cuenta de que las fotografías no son solo registros; estas tienen la capacidad de representar una idea, un concepto. Al igual que la escultura o la pintura, materializan lo abstracto, en este caso mediante secuencias. En pocas palabras, las fotos pueden ser también una obra de arte.

Mi proyecto “Inside the camera” alude a las concepciones metafísicas que existen sobre la fotografía. Plasma ideas como ‘la experiencia fotográfica‘, ‘la invasividad de la cámara‘ y ‘la inmortalidad de la foto‘, mientras también alude a la muerte dentro de ella. La intención que quería plasmar en mi proyecto era sobre la omnipotencia y omnipresencia del ojo mecánico. Es decir, ¿es la foto el recuerdo de algo que ya no existe, de algo que ya no es? ¿O es la concepción que algo existe mientras esto haya sido fotografiado?

Mientras no esté en una foto es solo una idea en alguna parte del mundo, no hay prueba de que es real; sin embargo, esa foto tampoco es real, es una falsa experiencia de aquello que ha sido fotografiado. En pocas palabras, es ver la fotografía desde lo más profundo de sus significados. No en vano, diferentes culturas entienden la fotografía como una manera de robar el alma. Hay toda una idea alrededor de aquello que implica fotografiar, ser fotografiado y ver una fotografía.

Hablando propiamente del curso, vale decir que no puedes ir pensando en jalar o aprobar, eso es lo de menos. Debes ir pensando en enamorarte de tu proyecto. Esto lo digo porque no será fácil recorrer el camino. Si tu única motivación es aprobar, mas no la pasión de crear algo nuevo o de plasmar aquello que desees hacer, se te volverá algo tedioso, en lugar de sentir que es un curso bastante liberador.

Para empezar, te resalto que es necesario tomar muchas fotografías de la misma acción que estás tratando retratar. En estos proyectos es ineludible ser completamente perfeccionista: un milímetro o un detalle pueden cambiarlo todo. Por ello, también acepta todas las ideas creativas que nazcan de ti. Si en tu foto hay un círculo, pero también te gustaría probar con un triángulo, pues inténtalo. Es más, intenta incluso con ambos juntos o quizá añade un cuadrado.

Tus fotografías e ideas van a ir mejorando a medida que seas constante en lo que haces. Es bueno aceptar todo tipo de crítica, nada cuesta comenzar a experimentar.

Hans siempre solía repetir mucho en clase que “hay que dejar que la foto madure”. Mi consejo es que te enamores de lo que haces, mas no de cada foto, pues puede que una de ella sea muy buena o te guste mucho, pero quizás no es su momento aún o tal vez hay algo que todavía no termina de cuadrar; en esas ocasiones será necesario rechazarla, por mucho que te duela. No te sorprendas cuando llegue ese momento, esto es más frecuente de lo que crees.

La única manera en la que puedas pasar por alto esta situación es que estés realmente convencido, no porque la foto sea estéticamente bonita, sino por su concepto, que es imperativo para el proyecto. De ser así, tómate la molestia de mejorarla constantemente, hacerla crecer y, por qué no, presentarla al final. Si insisto tanto en esto es porque me sucedió en mi trabajo final. Una de mis fotografías no terminaba de convencer a Hans, pero una vez que la vio dentro de mi proyecto completo, decidió que sí era necesaria. Por ello, no olvides apostar por tus fotografías si es que te gustan por algo más que su estética.

A parte de todo lo mencionado anteriormente, no olvides ser creativo; experimenta con los ángulos, las velocidades, juega con la luz y no estés satisfecho hasta hacer algo de lo que tú mismo estés orgulloso. Recuerda que la fotografía no tiene como única función representar la realidad, sino que puede ser una ilusión de esta.

Finalmente, termino por agradecerle a Hans Berninzon, pues fue un muy buen profesor, preocupado por el seguimiento de los proyectos; y a Erick Nazario por ayudarme a incorporar el juego de velocidades para crear distintas ilusiones. Por supuesto, sin olvidar tampoco a las distintas modelos que hicieron posible mi trabajo fotográfico (Dalva, MariaFe, Arantxa, Melissa y Marcia); ni dejando de lado a mi familia por el apoyo recibido, ni a Isabu por la amistad y por venderme buenos paspartús para aquel ciclo. Gracias infinitas de mi parte.

FOTOGRAFÍA DOCUMENTAL: Registro de una condición de vida

Mayra Veramendi:

Comunicadora audiovisual enfocada en la rama de Dirección General, Guión y Fotografía.
– Cuenta personal de Instagram:
https://www.instagram.com/mayra.veramendit/?hl=es-la

Docente: Susana Pastor
Jefe de prácticas: Erick Nazario

¿Qué tal? Soy Mayra Veramendi y estudiaba Derecho hace un par de años. Decidí cambiar de carrera en el 2018. No me arrepiento. Estoy muy feliz de mi decisión. Llegué a la Facultad de Comunicaciones como una novata, sabiendo de cero. Gracias a la ayuda de Isabu y Jherel, compañeros que ya estaban llevando cursos de carrera dentro de la facultad de comunica, pude armar mis horarios y, de hecho, hasta ahora lo sigo haciendo con ellos. Son mis fuentes más confiables para escoger a mis futuros docentes.

Sobre el curso de Fotografía, tenía un poco de conocimiento sobre cómo eran las teorías de esa materia, pues me colaba a las clases de Ángel Colunge, gracias a mi gran amigo Jherel. Era como una alumna libre y Ángel era capo de capos. Aún recuerdo sus clases: el tenía una visión más filosófica sobre ese arte; me gustaba, pero no estaba tan segura si debía llevar con él ese curso.

Cuando llegó la matrícula, decidí preguntarle a Isabu con quiénes me recomendaba llevar mis primeros cursos de carrera. Fue así que ella me dio su primer gran consejo: “Lleva Fotografía con Erick Nazario. No te arrepentirás. Es un gran amigo”. Me habló tan bien de él, que me construyó una idea de cómo era: una excelente persona. Y dije: “Pucha, tengo que arriesgarme”. También había leído muy buenos comentarios de Nazario, pero con Isabu logre decidirme completamente. Tanta fue mi obsesión que, no les mentiré, armé mi primer horario en base a él. Me decía a mí misma: “Puedo cambiar todo, menos a Erick”. Así, acabé con un horario lleno de huecos y con demasiada intriga por conocer a aquel sujeto que tanto mi compañera idolatraba.

Empezaron las clases y conocí a Susana Pastor. Me gustó mucho más la dinámica de ella al tratar los temas del curso. Su enfoque era más histórico. Gracias a ella conocí a Julia Margaret Cameron. Quedé totalmente enamorada de esta fotógrafa, pues le valía muy poco los comentarios que le hacían a sus fotografías; si para ella estaban bien hechas sus fotos, así lo eran. Yo hasta ahora seguiré recomendando a Pastor porque me parece una docente de calidad. Es paciente y sus clases no son nada aburridas. Hasta ahora no olvidaré que siempre nos decía en clase, hasta por gusto: “Los paspartús deben estar bien hechos sino serán puntos en contra”. Tenlo siempre presente si estás llevando este curso con ella.

No fue hasta el viernes de esa primera semana de clases que tuve que esconder mi curiosidad por conocer al famoso Erick, del que tanto mi amiga Isabu me había hablado. Si bien ya lo conocía por fotos, quería saber qué había hecho ese hombre para haber repercutido tanto en mi compañera. Tengo que admitir que tenía una pequeña dificultad para ir a sus clases, pues de 10 am hasta la 1 pm tenía práctica de Narración Audiovisual y de ahí, inmediatamente, tenía mi práctica de Fotografía. En otras palabras, no tenía un horario de almuerzo, ni un pequeño break, para darme un respiro. Así que, el primer día de práctica llegué con hambre y con un poquito de mal humor.

Quizás el único defecto que tiene Erick es que llega un poquito tarde a sus prácticas. En ese entonces, el tiempo era valioso para mí, pues en los minutos que él tardaba, yo hubiese podido picar algo, pero con el transcurso de los días se lo fui perdonando. Desde la primera vez que lo vi, supe por qué tenía tanta pegada. Era su aura, que está cargada de muy buena vibra.

Ya una vez estando dentro del aula, él se tomó el tiempo de conocernos uno por uno. Eramos nueve y comenzó a preguntarnos de cómo nos llamábamos, quiénes eramos, cómo llegamos al curso, entre otros. Yo le expliqué lo que les comenté al inicio de mi discurso y también le hablé sobre mis temores. Él me dijo que no me preocupara, que él iba a enseñarme todo lo que pudiera y estuviera en su alcance. Y así fue.

Cuando le dijé que llegué a él gracias a la recomendación de mi compañera, se alegró y se acordó de ella. Su alegría se dio a resaltar más cuando se dio cuenta que, de los nueve que tenía dentro del aula, tres de ellos (incluyéndome) habían decidido llevar el curso con él, debido a la misma persona que influyó en mi elección. Él estaba muy alegre y siempre escuchando curiosamente todo lo que queríamos decirle. Se notaba que se preocupaba por nosotros y que quería conocernos.

Erick siempre ha sido paciente con sus alumnos. Nos explicaba desde lo básico cuantas veces se lo pedíamos. Cuando comenzaron a dejar los primeros ejercicios de la práctica, yo le decía mis dudas a Erick y él siempre me respondía con muy buen humor.

Lo que siempre resaltaré de él es que, primero te explica la teoría y luego te muestra fotografías como ejemplos, que la mayoría son de él; fotografías magistrales, que iban desde documentales, hasta deportivas. Tiene un excelente talento.

Siento que Erick está un poco infravalorado: sus trabajos tienen para dar mucho más; sus fotografías deberían estar en galerías, debería ser más reconocido. El hecho de decir su nombre debería generar comentarios como “es un capazo”. Ahora yo saco cara por él, como antes lo hacía mi compañera. ¡¿Cómo no van a saber de él?!

Otro punto a resaltar de él es que nunca lo he visto amargo. Es más, a veces, habían chicos que no presentaban sus trabajos y él les decía graciosamente: “Uy, ¿y ahora qué hacemos?”. En una ocasión, él tuvo que faltar y, créanme, fue la peor clase que tuve en mi vida. Su reemplazo no explicaba los conceptos nada bien, tampoco tuvo la molestia de revisar nuestros trabajos; quedé totalmente decepcionada. Con Erick, la situación era totalmente distinta: revisaba nuestro trabajos, uno por uno, fotografía por fotografía; nos felicitaba cuando nos tenía que felicitar y siempre quería que mejoráramos: “Mira, para ser un poco más cargoso. Tu fotografía está muy buena, pero para ser un poco más minucioso, yo hubiese puesto…”.

Yo siempre me sentaba muy cerca al escritorio de él. Y, de verdad, se le veía muy apasionado por todo lo que hacía, tanto por hacer fotografía y para enseñarla. Les juro que yo podía ver brillos en sus ojos cuando veía que uno de sus alumnos le traía bonitas fotografías; sentía que estaba orgulloso de nosotros y de él mismo porque había logrado que los conceptos y técnicas de la fotografía llegaran tan bien hacía nosotros. Él tenía un no sé qué que nos motivaba a ser mejores en cada práctica.

Siempre quería que mirara mis trabajos y me dijera en qué podía mejorar, mis ansias eran grandes por recibir sus críticas. Aunque estuviese mal o enferma, siempre cumplía con mis fotografías porque quería que él las viera. Él me motivaba a eso.

En la segunda parte del ciclo, ya para finales, comencé a valorar a Erick más de lo que ya lo hacía, pues tuve problemas serios para mi trabajo final y no hubiese podido superarlos si no fuese por la ayuda de él y de Isabu. Al principio, había decidido hacer mi proyecto final sobre mi amiga y su familia, quienes se dedican a bailar danzas folclóricas; en las dos primeras entregas iba bien, pero luego comencé a tener dificultades. Para esas fechas, la mamá de mi amiga se puso delicada de salud, ya no podía ir cotidianamente a tomarle las fotos. Comencé a dejar de cumplir con mis entregas en el debido momento. Fue ahí donde me di cuenta de que estaba metida en un grave problema.

Cerca de la cuarta entrega me sentí muy frustrada. Me dije: “No lo lograré. A la justa tengo dos fotografías seleccionadas hasta ahora”. Entré en una crisis emocional fuerte, hasta llegué a pensar en qué iba a jalar el curso. No sabía qué hacer y solo lloraba de frustración; en ese momento, decidí llamar a Isabu. Para entonces, ella estaba alejada un poco de todo, de mí y de Erick. Ella me escuchó, me calmó y me ayudó a hablar con Erick para hallar una solución a mi problema. Siempre estaré agradecida infinitamente con ellos. Y así prácticamente, el trabajo que había venido desarrollando casi un mes tuve que hacerlo en una semana.

Erick me aceptó el cambio de tema sobre mi trabajo final y me apoyó demasiado en el nuevo proyecto, que iba a tratar sobre la vida personal de mi abuela materna. Quería retratar su soledad. Él me dijo que no me preocupara y que pensara en mandarle todas las fotografías que podía tomar. Cada día le entregaba nuevas fotos para poder llegar con algo a mi trabajo final.

Él siempre me respondía muy amablemente y me dio el tiempo que no estaba establecido en el contrato. Fue un trabajo arduo, donde nunca faltaron sus sabios consejos y tips; estoy segura que ningún otro jefe de práctica se hubiera tomado esa molestia. Sé que existen otros jefes de prácticas capazos, como Lucía Alfaro o entre otros, pero estoy segura que ninguno de ellos me hubiese tratado con esa paciencia y consideración que me dio Erick. Como ven, solo tengo comentarios positivos de él. Lo admiro demasiado. Fue mi salvador.

Durante la presentación final, frente a Susana Pastor, Erick dio a conocer el problema que había tenido y, además, me felicitó por el empeño que le puse a este proyecto en tan poco tiempo. Me hubiese gustado presentarles mejores trabajos; no eran malos, según Erick, pero estoy segura que hubiese podido salir mejor. Cada vez que alguien me pregunte con quién debe llevar este curso siempre lo recomendaré a él. Solo tiene halagos de mi parte.

Creo que Erick cae tan bien por el trato amical que le da a cada uno de sus alumnos. Una de las razones por las que me cambié de carrera fue porque los docentes de la otra facultad que pertenecía eran bien hostiles con sus alumnados. Me daba temor alzar la mano y preguntar por el miedo a que terminen humillándome. Con Erick era todo lo contrario: podías preguntarle cosas bien básicas y él siempre te respondía muy amablemente. Él logró hacerme sentir bien y segura de mí misma. Con él, logré reafirmar que mi traslado de carrera fue lo correcto.

Lo mejor que tuve durante mi primer ciclo en Comunicaciones fueron las prácticas de Nazario, sin duda. Tengo la esperanza de que, conforme vaya avanzando con mis cursos de carrera, logre encontrar otro Erick. Estoy segura de que cada curso tiene un Erick, y siempre trato de encontrarlos.

Los consejos que podría darte para este curso son varios. En primer lugar, saca tu creatividad a flote. No te limites. Si tienes amigos locos, como yo, sácales el jugo en cada toma. ¡Explótalos! Y de recompensa, regálales sus fotos para que lo presuman en su Instagram. Gracias, Mariale, Chiqui, Isabu, Andrea y Stefano. ¡Los amo! Segundo, lo que te sirve de gran apoyo, también, es que cuentes con amigos que ya han llevado la materia, para que te puedan orientar y absolver tus dudas. Yo conté con la ayuda de Isabu, y por ello siempre le doy las gracias; ella supo orientarme, apoyarme en mis pequeñas crisis y, además, tenía una gran paciencia cada vez que me enseñaba una técnica. Finalmente, sería ideal que puedas conseguirte una cámara, pues te ayudará un montón y en los momentos menos pensados.

Por otro lado, mis agradecimientos no solo están para mis amigos ya antes mencionados, sino también para Erick, que ha calado en mi vida y que, gracias a él, pude cumplir con mi proyecto fotográfico final. Actualmente, he creado una cuenta de Instagram para poder exhibir y dar a conocer las fotografías que he tomado y seguiré tomando en un futuro.

FOTOGRAFÍA ECLÉCTICA: Fotografiar de todo para encontrar tu lugar en el mundo

Ximena Medina Vásquez:

Comunicadora audiovisual enfocada en la rama de Guión y Dirección General.
– Cuenta de Instagram:
https://www.instagram.com/tamalito.audiovisual/?hl=es-la
– Cuenta de Facebook: https://www.facebook.com/ximena.medina.5895834

Docente: Susana Pastor
Jefe de prácticas: José Orihuela

Hola, ¿qué tal? Soy Ximena Medina. Llevé el curso de Fotografía en el ciclo 2017-1. Mi docente fue Susana Pastor y tuve como jefe de práctica a José Orihuela. Llegué a ellos debido a que su horario era el único que me cuadraba. Fue una experiencia plana, pues me gustó el curso, pero no logró cumplir con mis expectativas; las clases teóricas no incentivaron mi creatividad como yo esperaba. Por otro lado, en los horarios de práctica tuve la sensación de que no se hizo un seguimiento correcto de mi proyecto final, pues, en gran parte, el jefe de prácticas no me dio un feedback completamente útil. Sin embargo, considero que, gracias a él, aprendí los conceptos como el balance de blancos, tipos de encuadre, entre otros.

Mi primer acercamiento en esta rama fue cuando se me presentó la oportunidad de cubrir un matrimonio civil, antes de llevar el curso en la universidad. Para ese entonces, Yan Pierre, mi enamorado, me dio unas pequeñas clases sobre Fotografía, y así pude experimentar más sobre este arte. Ya con José, mi jefe de prácticas, logré profundizar más estos conocimientos técnicos.

Mi trabajo final del curso se enfatizó más en un estilo documental. Mediante ella, registré la vida de mis abuelos, quienes tienen una tienda de periódicos. Aunque con José no logré profundizar o abarcar mejor mi temática fotográfica, sí logró despertar mi interés por los retoques; de hecho, es una de las cosas que más me gusta hacer cuando realizo fotografías. Una de mis fotos favoritas es la del caballo, pues la gente siempre mira a este animal como un animal doméstico, que no tiene magia, pero en realidad es un animal hermoso. Atrás de él se encuentra un pequeño perro. Si miras la imagen completa te darás cuenta que ambos forman una diagonal perfecta, a pesar de que tengan distintos tamaños. Ya en edición, modifique un poco el color, tanto para el retablo como para el amanecer.

Una vez tuve clases con Erick Nazario, quien fue a reemplazar a José por un día. En mi opinión, Erick maneja muy bien los registros documentales y también lo conceptual; eso era chévere, porque lo hacía un jefe de prácticas que tiene una visión muy amplia de lo que está enseñando. Si es que me pidieran una recomendación, lo recomendaría sin dudar a él. Y no es que José no sea un buen jefe de prácticas, pero considero que llevar con él la materia, terminó haciéndome perder un poco, porque no supo muy bien cómo llegar a mí.

Una de las cosas que terminó agradándome, fue el hecho de que mi proyecto final se enfocaba en dos personas a quienes yo realmente admiro y estimo. Como les mencioné, son mis abuelos. Ellos trabajan como canillitas desde hace 52 años. Mediante este proyecto quería hacerles un homenaje. Estoy muy orgullosa tanto de ellos como de mis fotografías; mi trabajo final no solo terminó gustándome a mí sino también a Susana, a pesar de que no tocaba los conceptos que se veían en el curso de Fotografía en sí. Yo sentí que este trabajo era más documental; de hecho, cada imagen por sí sola tiene mucha información para brindar, y eso es algo muy particular de las fotografías documentales.

Una de las situaciones más complejas que tuve que pasar fue el hecho de que tenía que exponerme (tanto yo como mi cámara) en el Rímac, en horarios de madrugada; horas de sueños perdidas, pero que luego dieron grandes frutos. Iba muy seguido para estudiar la rutina de ellos y analizar planos y encuadres. Si bien mi proyecto no fue exhibido en la Facultad de Comunicaciones, sí logró tener cierto estatus de prestigio como mejor fotografía documental en uno de los concursos que decidí participar acabando el ciclo. La títulé “Rómulo y Elena entre diarios”.

Acabado el ciclo y la materia, me di cuenta de que, gracias a esa experiencia vívida en el curso, logré profundizar más la importancia que tiene un concepto dentro de un proyecto fotográfico. Dentro de la cancha, fui mejorando y agarrando práctica a las técnicas fotográficas. Actualmente, soy fotógrafa independiente. Hasta ahora he tenido la oportunidad de registrar casi todo lo posible: he cubierto imágenes de productos, comidas, retratos, paisajes, musicales, bodas, talleres, desfiles de moda, deportes, artes marciales, entre otros.

No solo he ido expandiéndome en este arte, sino también en el tema de edición de fotografías. Me encanta manipular mis imágenes con Photoshop: jugar con el color, con las luces, contrastes, crear sombras, etc. Llevé un curso de retoque fotográfico hace un par de meses debido a este gran interés, es ahí donde he aprendido a trabajar todas estas ediciones.

Ya para cerrar, quisiera compartir con ustedes mi experiencia antes de haber llevado el curso de Fotografía: para ese entonces, yo estaba bien interesada en la rama de Guión y Dirección General; cuando llevé el curso, comencé a interesarme más por la Fotografía fija, no la audiovisual que, es prácticamente como una fotografía en movimiento. Es otro mundo.

Finalmente, mis tips para este curso en particular es que deben elegir un tema que realmente les guste; si es que no lo hacen van a sufrir con su tema y solo los terminará retrasando. Siempre he visto que la gente sufre por elegir el tema, pero una vez que ya lo tienen marcado, se les vuelve más sencillo. Mientras tú no estés convencido de tu tema, las fotos que obtendrás no serán tan buenas.

Siempre toma toda las fotografías posibles; cambia los diferentes puntos de vista, planos y perspectivas; y, cada vez que hagas una toma, ten en la mente una referencia visual.

Por otro lado, a aquellos que quieran dedicarse a la fotografía independiente, les recomiendo que siempre busquen, investiguen y prueben diferentes estilos de fotografía. Mientras lo vayan haciendo van a encontrar su sello, su característica, su estilo y sus trucos. Recuerden: Antes de especializarse, deben explorar. Otro detalle importante que se debe resaltar es que la cámara no hace el trabajo, sino es el ojo; busca detalles, estate atento, mira las cosas o los espacios a tu manera ¡y sorprende con tu arte!

FOTOGRAFÍA PERIODÍSTICA: El instante decisivo

Alba Ñaupas:

Periodista
– Cuenta personal de Facebook:
https://www.facebook.com/albamarina.naupasortega

Docente: Susana Pastor
Jefe de prácticas: Erick Nazario

Hola, soy Alba Ñaupas y llevé el curso de Fotoperiodismo en el 2018-2. Antes de él, solía odiar la fotografía, pues pensaba “quiero ser periodista, no fotógrafa”. Al comienzo pensé que sería un curso pesado y aburrido, pero Erick fue mi salvación.  Cada clase que tuve me fue ayudando a descubrir el maravilloso mundo fotográfico y las experiencias personales que nos contaba Erick no fueron la excepción.

Para mi proyecto final quería hacer un tema social, por lo que fui a la Casa Hogar Transitoria Santo Toribio de Mogrovejo. Ahí conocí a personas maravillosas, pero hubo alguien que llamó mi atención desde el primer momento: Rolando. Este pequeño angelito fue mi inspiración para mi trabajo final, pues su historia me conmovió tanto que decidí que él sería mi personaje. Él nació con discapacidad mental debido a una enfermedad extraña: el síndrome de Rubinstein-taybi. Cuando tenía apenas un año, su mamá lo abandonó en esta casa hogar. Seis años después, Rolando continúa con su vida gracias al apoyo de las personas de este hogar.

Debo admitir que muchas veces me desanimaba con mi proyecto porque me era muy difícil acercarme a Rolando y  al mismo tiempo ser “invisible” para que se comporte como normalmente lo hacía. En algunas ocasiones, incluso llegaba a buscar temas alternativos. Sí, así de estresada estaba. Sin embargo, cada vez que le mostraba mis fotos a Erick, él me motivaba a seguir y me convencía de que estaba yendo por buen camino (y aunque mi trabajo le gustaba, nunca me lo hizo saber hasta el día de la presentación final, lo cual valoro mucho porque me hacía esforzarme más en cada entrega). Sus recomendaciones siempre me servían para mejorar y superarme. Lo que me gustaba de él es que revisaba tus fotos en frente de todos, no para que te avergüences, sino para que todos vean los avances de los demás y las cosas buenas que hacíamos.

Debo admitir que Erick fue muy importante en mi proceso de aprendizaje, sin él, nunca hubiese llegado a gustarme la fotografía. Lo que más rescato de él es su sencillez (es lo que me gusta de mi carrera, no hay rigidez en el trato con los docentes, pues todos somos futuros colegas) y su amistad. El día de la presentación final yo estaba temblando de miedo porque seguía con la idea de que mi trabajo no era muy bueno. Solo cambié esa idea cuando Susana y Gisella (la otra jp y mi futura profesora) me dijeron que les gustaba mi proyecto. No podía creerlo y Erick me dijo muy orgulloso “Muy bien Alba, lo lograste”. No, Erick, lo logramos. Nunca me cansaré de decírtelo (y creo que ya lo he hecho muchas veces): ¡gracias por tanto!

Si con Erick me enamoré de la fotografía, con Gisella aprendí a amarla. Gisella fue mi profesora y jefa de práctica del curso Portafolio Fotográfico en el 2019-0 (les recomiendo llevarlo si es que alguna vez vuelve a dictarlo). La experiencia fue maravillosa y todo el tiempo que duró apliqué el “instante decisivo” de Cartier-Bresson. Les copio aquí mi artist statement: “La vida a veces parece ser aburrida y monótona; sin embargo, si se mira con más atención y se busca nuevas perspectivas, se pueden encontrar detalles que muchas veces pasan desapercibidos y personas que parecen invisibles entre tanto ajetreo. Mediante la fotografía, lo que siempre intento capturar son los momentos mágicos que ocurren en la cotidianidad, en la realidad”.

Aquí les muestro algunas de mis fotos favoritas de mi proyecto final de este curso, llamado “Belleza desapercibida”, espero que les guste. Y recuerden: para tomar buenas fotografías es importante ser muy observadores y estar atentos a los pequeños detalles.