La ‘FemTech’, o la tecnología orientada a la salud sexual de la mujer, se ha venido desarrollando rápidamente durante los últimos 3 años. Ha habido mucho optimismo alrededor del desarrollo de estas tecnologías, que incluyen desde aplicaciones de monitoreo de ciclos menstruales hasta aquellas que detectan enfermedades.

La mayoría de estas tecnologías funcionan usando ‘big data’, es decir, información acumulada que el usuario le provee a la aplicación. A partir de estos datos, la aplicación ofrece una predicción o un diagnóstico personalizado. Las apps de monitoreo de ciclos menstruales, por ejemplo, predicen el día en que comenzará tu periodo, cuánto durará, el rango de días en que serás más fértil y los días de síndrome premenstrual. Algunas, como CLUE, ofrecen la posibilidad de proveer datos adicionales, por ejemplo, qué clase de antojos tuviste en determinados días, tu deseo sexual, o tu estado de ánimo. Lo curioso es que estos datos no contribuyen a ningún tipo de análisis. 

Es evidente que estas aplicaciones son increíblemente útiles. Sin embargo, la FemTech no está exenta de controversia. Hay quienes opinan que la industria FemTech tiene como objetivo comercializar con la información brindada por sus usuarios. “Las corporaciones están cada vez más pendientes de que el cuerpo de las mujeres son templos de información lucrativa, y están explotando esta data de formas nuevas y cada vez más distópicas”, afirma un artículo de The Guardian. Esta información incluye información íntima sobre la fertilidad, el ciclo menstrual y el progreso de un embarazo, añade. 

Esta  información adicional puede ser derivada a cuatro fuentes, de acuerdo a un reportaje* de The Guardian

  1. Podría ser vendida directamente a otras compañías para ser usadas en marketing o en publicidad
  2. Podría ser derivada a terceros anónimos
  3. Podría ser derivada a instituciones de investigación
  4. Podría ser juntada para generar nuevos perfiles, y vender esos nuevos perfiles

En ese sentido, los datos ingresados a estas aplicaciones podrían ser usados para generar publicidad personalizada en base a la fase del ciclo en la que se encuentre cada mujer. Hay dos fases del ciclo: los primeros catorce días (aproximadamente), se secreta estrógeno, lo que causa un incremento en el deseo sexual. Así, incrementa la publicidad de cosméticos, ropa sexy, lencería, etc. para las mujeres que se encuentran en esta fase del ciclo. En la segunda fase del ciclo (desde la ovulación hasta el final del ciclo) se secreta progesterona, hormona clave para mantener un embarazo. Esta induce actitudes maternales. De este modo, la publicidad sobre artículos del hogar o para el cuidado de los bebés incrementa para las mujeres que se encuentran en esta fase del ciclo. 

Sin duda, el desarrollo de la FemTech ha sido beneficioso para la salud sexual de muchas mujeres. Sin embargo, mucha de esta nueva tecnología no es transparente en cuanto a la utilización de la información adicional que cada usuario introduce en ellas. Es importante tener esto en cuenta para usarlas de la mejor manera.

Notas y enlaces (*):

Reportaje de The Guardian: https://www.youtube.com/watch?v=PzKIGXRGgPc