En los últimos años, Disney no ha parado de crecer valiéndose de distintos medios para este fin. Entre las herramientas que ha tenido a mano para crecer en el mercado, se encuentran sus constantes adquisiciones autorales. De esta manera, encontramos franquicias como Star Wars o Marvel siendo producidas por esta gigantesca máquina mercantil que está sabiendo exprimir el jugo de sus nuevos materiales. No obstante, este no es el único medio por el cual Disney ha estado adentrándose en el mercado. Desde hace una década aproximadamente, la casa del ratón ha estado produciendo remakes de sus propios clásicos animados, solo que esta vez estos regresan en forma de actores de carne y hueso, además de mucho CGI. Lo que se ha planteado como una estrategia de mercado, ha conseguido un éxito que se puede comparar con las producciones de sus productos adquiridos.

El inicio de los remakes

En el año 2010 saldría “Alice in Wonderland” dirigida por el excéntrico Tim Burton, el cual dándole su propio toque llevó tanto fans suyos como de la cinta original del año 1951 a las salas de cine de todo el mundo. Esta cinta serviría a la productora como un ejercicio para ver si el terreno estaba apto para seguir con esta propuesta. Tuvieron un ligero éxito; sin embargo, sería el lanzamiento de “Maleficent” cuatro años después el empuje que necesitaban para darse cuenta del diamante en bruto que tenían entre manos. “Maleficent” consiguió quedar como la cuarta cinta con mayor recaudación en el año 2014, siendo solo superada por “Transformers: Age of Extinction”, “The Hobbit: The Battle of the Five Armies” y “Guardians of the Galaxy”.

 

El boom comercial

Con el éxito de la cinta protagonizada por Angelina Jolie, Disney fiel a su orden corporativo ordenó una agenda con estrenos por año, estrenando el año siguiente una “Cinderella” que no estaría ni cerca de haber obtenido el éxito de “Maleficent”. Ya sería en el 2016 con “The Jungle Book” que Disney conseguiría de nuevo ingresar una sustancial cantidad de dinero a sus arcas (quinta película con mayores ingresos a nivel mundial), además de obtener un premio de la Academia (Oscar) por su impresionante uso de CGI. No obstante, ese año tuvieron las fallidas “Peter’s Dragon” y “Alice Through the Looking Glass”. El año pasado fue el turno de “Beauty and The Beast” de tener su versión “live action”, la cual conseguiría posicionarse como la segunda cinta con mayor recaudación ese año al ingresar $1,263,521,126 a nivel mundial, consiguiendo superar el éxito de “Maleficent” y moviendo la manivela de producción a Disney aumentando su calendario con mínimo dos cintas por año hasta 2020.

 

Christopher Robin

La nueva cinta de Disney que se aferra a nuestros recuerdos de infancia, llega como parte del calendario de producciónes que reviven a los clásicos de Disney. Sin embargo, el bajo recibimiento que ha obtenido en el público podría deberse un poco al perfil bajo con el que llega la cinta, además de una sinopsis que no logra interesar al público en general que a estas alturas está acostumbrado a ver grandes producciones. A pesar de que Winnie The Pooh obtiene al año importantes sumas de dinero en mercancías, la trama de un padre alejado de su familia por su trabajo que cambiaría gracias a una inesperada visita se siente reutilizado. ¿Disney se fue por lo seguro mientras se encargaba de sacarle el máximo provecho a “Infinity War”? Quizás, igual reciente está en su primera semana de estreno y no hay un tanque comercial a la vista que pueda perjudicarlo. Pero si los números van en su contra, Disney podría tener un segundo “Solo: A Star Wars Story” en lo que va del año, teniendo en cuenta que se viene otra adaptación todavía con un perfil más bajo como es “The Nutcracker and the Four Realms”.

Futuras entregas

Como lo mencioné anteriormente, Disney tiene ya un calendario programado con estrenos en los siguientes años con “Dumbo”, “Aladdin” y “The Lion King” en 2019, además de “Mulan” y la secuela de “Maleficent” en 2020. De esta forma, Disney se asegura la atención de las masas para cuando la fiebre Infinity War entre en receso y la trilogía de Star Wars termine. Esperamos que la calidad de las siguientes cintas consiga asemejarse a los clásicos originales. Tengamos en cuenta que, a pesar de obtener grandes ganancias, no estamos hablando de cintas aclamadas por la crítica y (lo que es más importante para Disney) por el público. Definitivamente, la maquinaria fundada por Walt Disney tienes planes de dominar el mercado cinematográfico por un largo tiempo.