Unidos en la lucha,

¡No nos moverán!

                                                                                                                                                                                                                                          (No nos moverán-Joan Baez)

 

El domingo 23 de marzo, un comunicado de la agrupación política de la PUCP,  Izquierda Universitaria (IU), indicaba la decisión mayoritaria de su militancia de abstenerse de participar en los comicios electorales de mayo próximo. Tal postura, determinada en Asamblea General, fue rechazada por una facción de la agrupación, que no tuvo mejor respuesta que retirarse de esta organización formada hace pocos años. Como una muestra del interés político que los guía, quienes se separaron, rápidamente formaron otra agrupación que lleva por nombre Nueva Democracia Universitaria. Al parecer, esta era una medida asumida con antelación, ya que, al día siguiente del comunicado de marras, Nueva Democracia Universitaria proyectaba el reivindicador documental Desde el lado del corazón de Francisco Adrianzén en el auditorio de la facultad de Ciencias Sociales. El evento en el cual se presentó el documental, que cuenta la historia de la izquierda peruana en su momento de mayor protagonismo en el país –los setenta-, tuvo un lleno de más de las tres cuartas partes.

Sin que esto suponga una competencia entre agrupaciones y sus actividades, IU organizó el día de ayer, jueves 27 de marzo, un evento que llevaba por nombre Zurda/os de Profesión. ¿Cómo podemos hacer política desde la carrera que elegimos?  Fue un evento que casi llena de modo completo el aula L-219 de la facultad de Estudios Generales Letras de la universidad. A él asistieron Alexandro Saco, abogado que aprendió el periodismo en la cancha y que ha trabajado en radio, periódicos y televisión; Romina Gatti, literata y profesora del curso de teatro en la PUCP; y Rosario Grados, politóloga sanmarquina, feminista y militante del Movimiento por el Poder Popular (MPP).

El título del evento expresa la inquietud que cualquiera podría tener respecto a ligar sus vocaciones o profesiones con la posición ideológica o emocional. Se hace esta separación porque lo que más resaltó, tras oír a los ponentes, era que llegaron a convencerse de su izquierdismo a partir de la experiencia de vida (Saco) o del acceso que tuvieron a “literatura de la carencia”, la cual los instó a comprometerse con el otro (Gatti).

Saco mencionaba su hoja de vida y cómo de este modo se iba afirmando en él su posición al lado izquierdo del espectro. Actualmente, colabora en la organización Foro Salud, que vela por los intereses y defensa de las personas que hacen uso del servicio de la salud, la cual, al día de hoy, no es un derecho. En ese sentido, Saco pelea desde su flanco por los derechos sociales.

La parte emocionante de la conversación estuvo a cargo de Romina Gatti, quien mostró un video muy vibrante de Joan Baez (“una cantante a la que deberían escuchar si son de izquierda”) en el que interpreta la canción “No nos moverán”, frase de batalla de los luchadores progresistas de la Guerra Civil  Española que ocurrió en la primera mitad del siglo XX. El video mostraba cómo desde el lado artístico sus cultores podían colaborar a la hora de despertar conciencias y anhelar cambios.

De parte de los dos primeros ponentes, se oían experiencias ciertamente valiosas y que daban cuenta del posicionamiento político de ambos. Sin embargo, cuando de accionar político se trataba, fue Rosario Grados la que mejor planteó estos temas. Grados, como se dijo líneas arriba, milita en el MPP, desde el cual participa de las reuniones del Frente Amplio (FA), el frente que agrupa a fuerzas de izquierda peruanas. También, hace política de base en sectores populares. Es en San Juan de Lurigancho donde la politóloga sanmarquina apoya en una escuela feminista con el proyecto Polo Feminista, por ejemplo.

Ideas de autogestión (en caso de que una propuesta política caiga por falta de financiamiento), horizontalidad de saberes de herencia freireana y poder popular, al cual definió como “control sobre tu vida para practicar la libertad”, que extrajo de la actividad en su organización, son algunas reflexiones más que Grados divulgó frente a un salón lleno de jóvenes que están inconformes y cansados de este statu quo. Y no decepcionó. Tras hablar de la necesidad de las agrupaciones políticas por establecerse un objetivo para no ir a la deriva, luchar desde la alegría y los sentimientos y no solo embargados por un frío racionalismo, y un buen carajo soltado, el público dio merecidos aplausos.

Interesante el accionar de IU, pues el evento permitió mostrar la atención de un sector universitario por meterse al activismo político o social. Sirve, además, para empezar a debatir sobre cómo actuar para lograr los ansiados cambios. Por ejemplo, el tema del partido. Los partidos en el Perú, caídos en desgracia desde hace un buen tiempo, repelen al sentido común. Alexandro Saco se confesó y dijo que no militaría en alguna agrupación de izquierda por cuestiones de personalidad. Gatti ni mencionó esto y Grados recalcó que el MPP era una agrupación.

En realidad, pocas propuestas y tácticas. El concepto de “lucha” se mencionaba de todas las maneras posibles, haciendo parecer que una persona de izquierdas podría confundirse con un filántropo, de esos que van a los barrios pobres una vez al año en navidad para estar con la conciencia tranquila. Por eso, sin dejar de lado el valor de la sensibilidad y la práctica (hacer eso sería poco menos que estúpido), se hace indispensable más debates de este tipo para tener una mejor idea de lo que trata el pensamiento de izquierdas.

Foto: La República

28-03-14