Después de este hiato crónico regreso para compartir con ustedes mis experiencias como estudiante PUCP y espero que en estas líneas se identifiquen un poco a sí mismos, y a la vez se diviertan con mis anécdotas.

El tema de esta semana no podía ser otra cosa que “La Matrícula”. La época de armar horarios es la peor semana del ciclo para mí… más estresante que parciales y finales juntos. Dos veces al año me veo obligada a definir los parámetros temporales de los siguientes 5 meses de mi vida. Suena dramático, ¿no? Pero es que así lo veo, el horario de clases definirá a qué hora me levantaré, a qué hora almorzaré y a qué hora dormiré. Elegir cursos, profesores y las horas en las cuales estudiaré es una gran decisión que por alguna razón encuentro especialmente difícil.

Por supuesto, no creo que este sea el caso para todos ustedes. Luego de marmotear por casi dos meses, a muchos de mis amigos les emociona ver los nuevos horarios de clase y fantasean con su regreso a la PUCP. Reconozco (aunque suene un poco nerd decirlo) que a mí también me emociona regresar a clases, la PUCP es uno de mis lugares favoritos.

Si tu CRAEST es altísimo, no tienes por qué preocuparte. Nadie te botará de los cursos que elijas, tendrás los profesores que tú prefieras y probablemente no tengas huecos. Con más suerte aún podrás terminar todos los días antes de las 4 pm (sí chicos, sí es posible). Si tu CRAEST ha sufrido una leve depresión el ciclo pasado, digamos que tu proceso de matrícula será un poco más “emocionante”. Tal vez tengas que chequear hasta el último minuto para que no te boten de ese curso en el que estás 61/60 y del cual te rehúsas a salirte porque con fe se puede todo… ¿o no?

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Les cuento que he pasado por ambas situaciones, desde mi tercer ciclo en el que tuve el mejor horario de la vida y aquella única vez que me botaron sin roche de una clase (saludos para el profesor Renwick de TGL).  Este ciclo por segunda vez me encuentro “adelantando”. Oficialmente sigo en EE.GG.LL pero en realidad solo llevaré 2 créditos allí y 5 cursos en facultad. Para aquellos que aún no han pasado por el calvario de matricularse cuando estás adelantando, les explico. Cuando Intranet detecta que aún perteneces a Estudios Generales y te inscribes a cursos de tu facultad, en lugar del “Inscrito” y el ranking de puestos en el que estás en el respectivo curso, te encontrarás con el siguiente mensaje: “Vacante Condicionada”. ¿Qué significa esto? Que no podrás inscribirte ni competir por algún horario hasta el día de la modificación. Ese día tendré que armar lo que sea con las vacantes disponibles que queden. Tal vez no suene tan malo para ustedes, pero créanme que yo me siento en el séptimo círculo del infierno. Mientras la mayoría de ustedes ya respira tranquilo porque ya cerró su horario, yo ni siquiera he empezado.

Otro tema a tomar en cuenta es que (aunque la PUCP y nuestros padres a veces no parecen entender) tenemos vida afuera de las puertas de nuestra hermosa universidad. Y ni siquiera hablo de vida social en el sentido estricto, sino de actividades extracurriculares como idiomas, deportes, arte, música. Si haces algunas de estas cosas fuera de las puertas del campus (o incluso dentro de ellas) las cosas se complican. Ahora tus huecos no son solo huecos sino espacios esenciales para que tengas tiempos de correr a IC o en mi caso a la Alianza Francesa. Si tienes entrenamiento de fútbol, vóley o rugby, o vas al gimnasio como yo, también intentas acomodar tus horas para tener tiempo de cambiarte, comer, etc. Y si este ciclo quieres trabajar las cosas se vuelven aún más complicadas aún, ya que lo que buscarás será un horario en bloque en la mañana o en la noche para así tener tiempo de “cachuelearte” e independizarte un poquito a nivel económico.

Espero que a ustedes les haya parecido menos estresante el proceso de matrícula y que empiecen el ciclo con todas las ganas del mundo. Deséenme suerte y en la crónica de la próxima semana les contaré cómo resultó mi horario.

Comenten sus anécdotas al armar sus horarios y presuman de sus turnos de matrícula o de aquella vez que la hicieron en un curso con 65/65.

Hasta la próxima.

 

  • Almagro

    Lo mío fue fantástico, desaprobé 8 cursos en Letras y aun así me pude matricular para el siguiente ciclo,. Aunque todo el mundo me decía que tendría que esperar un ciclo sin estudiar y encima entrevistarme con el decano

    • Melisa Gutierrez

      ¡Wow! Mis felicitaciones. ¡Eso sí que es una matrícula hardcore!