Muchos de nosotros conocemos a alguien que por necesidad o por puro gusto, vende algo en la universidad. Nosotros, en una serie de entrevistas, queremos ayudar a que todos conozcan a los #EmprendedoresPUCP. En esta oportunidad entrevistamos a Maria Fernanda Morales (21, 9no ciclo de Comunicación para el Desarrollo), creadora y dueña de Q’umara, una opción saludable para el almuerzo dentro de la universidad.

Para empezar, quisiera que le cuentes a los lectores qué es lo que vendes y como pueden adquirir tu producto.

Yo vendo ensaladas. Mi plus, mi ventaja, es que tú puedes elegir los ingredientes. Tengo una página en Facebook donde posteo semanalmente o diariamente los ingredientes que tengo disponibles. Puedes ver las fichas o las fotos que posteo, ya que al cliente siempre le gusta ver lo que se vende. Luego, tienes 3 pasos. El paso 1, puedes elegir entre 4 ingredientes; el paso 2, puedes elegir entre 6 ingredientes; y el paso 3, puedes elegir entre 4 ingredientes, así armas tu ensalada, eliges tu aliño y me indicas si la quieres en base a atún o milanesa. Las de milanesa están S/.8 y las de atún S/.10. Simplemente me escribes a la página, yo la manejo, tomo nota del pedido y las entregas son a la 1 pm en rotonda de Z.

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¿Qué es Q’umara? ¿Cómo lo definirías?

Bueno, la palabra “Q’umara” está en aimara, y significa saludable. Básicamente es ofrecer una opción saludable para la hora de almuerzo, aunque también hay mucha gente que me lo ha pedido para la noche. La iniciativa nació porque a mi siempre me ha gustado comer saludable y yo traía ensaladas para almorzar. Mi papá las preparaba y las comía todos los días. Un día, una amiga me dijo “oye, ¿por qué no me la vendes?”, y no solo se la vendí a ella, sino también a su enamorado, pues son mis amigos. Dije “bueno, empezaré esto”. No pensé que iba a crecer tanto, tal vez solo mis amigos más cercanos, pero luego se fue expandiendo. Empecé con la página de Facebook, que creo que es super importante, es la manera de comunicarte con los demás; así empezó a crecer y fue más allá, es decir, más allá de mis amigos, con personas de otras facultades, y bueno, eso es Q’umara.

¿Y quiénes son parte de ella? ¿Te apoyan tus padres, amigos, colaboradores?

Por ahora no. Al inicio eramos básicamente yo y mis papás. Ellos me ayudan en las mañanas, ya que lo preparo temprano antes de venir a clases. En el transcurso me han apoyado colaboradores, principalmente a repartir, ya que no siempre estaba a la hora del reparto, pero son mis amigos, así que la paga es una ensalada (risas), pero no exactamente un trabajador.

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¿Cuáles son las metas de Q’umara para este nuevo ciclo? ¿Planeas expandirte, vender un nuevo producto, repartir en otras partes de la universidad?

Lo de entregar productos en otras partes de la universidad se me complica un poco. Tengo amigos que me ayudan a repartir pero son también de Z, y como estamos en clase es un poco difícil. Me gustaría agregar nuevos ingredientes a las ensaladas, ahora que fui a Arequipa vi que le echan mucho quinua a las ensaladas, y ya me habían pedido que agregue quinua o lentejas, algo que llene más. A veces dicen “si, ensalada, pero quiero algo que me llene más, luego tengo hambre de nuevo”, algo más consistente tal vez. Conversé con una amiga para también vender postres saludables, algunos me han comentado que les gustaría que se ofrezca ensalada de frutas, queques veganos, algo que sea saludable, pero que sea rico. Algo que pueda acompañar a la ensalada pero sin un alto precio.

Además de las ganas de compartir algo saludable con los demás, ¿qué despertó ese espíritu emprendedor en ti? ¿Qué te motivo además del apoyo de tus amigos?

En realidad, yo siempre he hecho negocios, desde chiquita. Eran a nivel familiar, haciendo pulseritas, algo que tus papás siempre te compran. Luego, tuve un negocio diferente, que no es saludable, era de dulces, con una de mis mejores amigas, y empezamos poco a poco pero no lo movimos mucho, porque en el mercado en el que me estoy desarrollando con Q’umara, a nivel de universidad, no se mueven tanto cosas como chototejas, es decir, dulces. Es más, el mercado universitario no es exactamente para eso. Mi motivación principal fue poder hacer algo grande, no es solo lo que me puede dar a nivel de dinero, aunque si me ayuda porque como universitario siempre es bueno tener un ingreso a pesar de que tus padres aun te puedan pagar las cosas. Mi motivación fue crecer como negocio, posicionarme y hacer algo grande, a gran escala, pero a futuro. Creo que siempre se empieza así, desde lo más pequeño que uno imagina, y luego va creciendo. Esas son mis motivaciones, el querer ser mejor como persona, el querer hacer algo que signifique un aporte para mi crecimiento profesional.

Entonces definitivamente viste una oportunidad aquí en la universidad. ¿Piensas que hay oportunidad para otras personas que piensen hacer un negocio similar?

Claro que sí. Creo que la Católica es un lugar en el cuál todo el mundo se las ingenia para tener ingresos y poder pagar sus cosas. No solamente yo, es muchísima gente que yo conozco, amigos y otras personas, que tienen negocios, bueno, mini negocios, y viene bien. Creo que cualquier persona puede hacerlo si se organiza bien, tiene una visión a largo plazo y se proyecta a crecer, no solamente por lo que te puede aportar a nivel monetario, sino también como persona.

Con tu experiencia, ¿Qué consejo le darías a los #EmprendedoresPUCP que aún no se deciden a lanzar su negocio en la universidad, pese a que ya tienen casi todo listo?

Simplemente que se lancen. Siempre se empieza por lo más pequeño, a través de los amigos, de las redes sociales más cercanas. Siempre para una idea hay alguien que te va a comprar, siempre. Es importante que te sepas organizar, que lo proyectes a largo plazo, es decir, hay gente que dice “lo vendí y ya está”, pero no; hay que continuar para posicionarte en el mercado y que las personas te conozcan. Lo demás viene solo, pero es cuestión de esfuerzo y dedicación.

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Perfecto, muchas gracias Maria Fernanda, felicitaciones por tu negocio. Te deseamos lo mejor en este nuevo ciclo.

  • Nathaly R. Lopezhaya

    Esas ensaladas son demasiado ricas!!