Hace unos días en el fanpage de Construyamos se compartió un post de una compañera de ustedes sobre una denuncia de violencia. Esto ha generado mucha polémica en torno al movimiento feminista dentro de la universidad. Además, ¿por qué razones compartieron en su fanpage la denuncia de machismo elaborada por una miembro de su agrupación, considerando que aún no se había dado la respuesta del acusado?

TG: La cuestión es que cuando una mujer es violentada la primera pregunta que se hace la gente no es ¿cómo te sentiste? ¿Qué sientes? ¿Estás bien? Sino es ¿cómo estabas vestida? ¿Qué hacías hasta tan tarde en la calle? ¿Por qué no te cuidaste? Seguro era tu pareja y lo engañaste, sí, seguro fue eso ¿no? Y por lo tanto te lo mereces. Eso también ocurre en este caso y la cosa no es tener que medir científicamente el dolor o el sentir de una persona para recién decir “realmente es válido tu dolor y estás sufriendo”. Si hay algo que nosotros rescatamos mucho en Construyamos es la libertad para poder tener un espacio en el cual expresar nuestro sentir y no ha sido distinto con esta compañera. Siempre se mira con sesgos los juicios de las mujeres, se acostumbra decir que somos unas histéricas, que seguro hicimos algo, que estamos despechadas; y nos parece que eso es algo muy dañino y súper común, por eso consideramos colectivamente correcto compartir el sentir de nuestra compañera, porque un sentir no tiene que pasar por un filtro emocional para quitarle la parte subjetiva de las mujeres y que sea aceptado por todos y todas. De hecho en la política tradicional los sentires son algo que no importan y hasta estorban. Por eso, si pasan cosas así, debemos denunciarlas y compartirlas, y cambiar poco a poco la política tradicional.

Entonces, cambio la pregunta. Así como compartieron el sentir de su compañera, ¿por qué no compartieron la respuesta del acusado?

JL: En primer lugar a nosotros y nosotras nos parece que ante problemas tan complicados como los que sucedieron entre la compañera y el acusado, definitivamente la actitud que debe tener el victimario de violencia de género debe ser una actitud propositiva, consciente del daño que ha podido generar porque, voluntario o no, ese daño se ha generado, la persona ha denunciado y esa manifestación ha tomado un proceso, no ha sido inmediata, ha tomado más de un año. Entonces nosotros creemos que la actitud debe ser propositiva y reconocer la violencia manifestada y que busque soluciones, pero la actitud que ha reinado en este debate de parte del entorno social del victimario ha sido bastante violenta. A Semana Feminista les han escrito amedrentándolas, les han dicho que si no retiran el post puede haber problemas penales. Y es el mismo mensaje que se les ha estado dando a los y las que de alguna manera hemos apoyado el pronunciamiento de la compañera, y no nos parece que esa sea la actitud, nos parece que la actitud del entorno social (y esto va de la mano con el porqué no lo hemos compartido) tiene que ser dialogante, que reconozca los errores y empiece a enmendar, sobre todo reconociendo todo el proceso que implica, no solamente para la compañera que ha denunciado, sino para las miles de mujeres que atraviesan ese mismo proceso y que se enfrentan a un entorno que se muestra reacio a la denuncia. La respuesta siempre suele ser con más violencia “tú por mala, tú por vengativa, tú por perra, por puta”… y esa actitud tan negativa también ha venido hacia nosotros y nosotras con un violento reclamo, y pues ante una actitud de esa manera hemos preferido simplemente no seguir en eso, nosotros y nosotras hemos mostrado nuestro respaldo hacia nuestra compañera y no nos parece necesario seguir alargando este debate. El acusado ya ha dado su versión de las cosas y tiene todo el derecho de hacerlo, pero no tiene el derecho de obligarnos a pensar como él. Nosotros y nosotras podemos reconocer lo que él manifieste pero eso es todo, ya que hemos acompañado en todo el proceso a la compañera y por eso nos hemos solidarizado con ella, y podemos compartir su denuncia, podemos reconocer lo del denunciado pero no nos puede obligar a compartir algo con lo que nosotros no estamos de acuerdo.

Entonces, ¿todos estuvieron de acuerdo con la publicación de la denuncia? Sin querer poner en tela de juicio la denuncia, ¿qué pasaría si lo manifestado no fuese verdad, parcial o totalmente?

JL: Es que ahí hay un problema con la apreciación y es que nosotros no hemos ni reconocido ni negado las acciones puntuales que la compañera ha denunciado en ese pronunciamiento. Nosotros hemos respaldado y reconocemos los sentires que manifiesta en cada una de esas líneas. Ella dice que se ha sentido víctima de violencia, oprimida en distintos momentos, cohesionada en amedrentamientos en los que frases textuales como “si me dejas tomo alcohol” afloran. Nosotros hemos reconocido que se ha sentido de tal manera pero no hemos negado ni afirmado cada una de las acusaciones que se hacen. Nosotros nos respaldamos en el sentir de la compañera y el proceso que le ha tomado manifestar todo esto, pero, o sea, tampoco es que nuestro pronunciamiento sea: nosotros hemos sido partes de cada una de estas cosas. Consideramos que en procesos tan violentos como este no le vamos pedir a la víctima que tenga pruebas. O sea que tiene que venir con el ojo morado y el brazo cortado para recién creerle. Para nosotros es suficiente con el sentir de ella, que nos diga que le ha tomado mucho tiempo superar, que todavía sigue con esa herida fresca. Ahora nuevamente para recalcar, las acusaciones o afirmaciones no las hemos hecho nosotros. Nosotros nos reconocemos, nos solidarizamos y, es más, le damos todo nuestro respaldo, amor, cariño y a nosotros sí nos gusta decirlo claramente: amor y cariño, porque la compañera necesita precisamente eso de nosotros. No necesita que la estemos cuestionando, no estamos para eso, estamos para darle amor, cariño y ese espacio caluroso que se necesita cuando pasas por un proceso tan complejo como este, denunciar violencia de género no es fácil, nosotros somos conscientes de eso y como su familia que nos consideramos no le vamos a pedir que nos de pruebas de cada una de las cosas.

Entonces, ¿Construyamos se plantea como un movimiento social más que político? Si en un inicio no planearon entrar al sistema jerarquizado de la política universitaria, ¿esta posición podría cambiar y tentarían cargos en algún CF, en la REA o la FEPUC?

JL: La pregunta va por un lado puntual creo yo… porque no decimos que queremos entrar a elecciones entonces no nos ven como un movimiento político, y eso quiere decir que la política se asocia directamente a elecciones y nosotros y nosotras vamos en contra de eso porque creemos que cada una de nuestras acciones es política, y eso creo que genera un quiebre total entre la política tradicional y nosotros, o sea, que hagamos un taller sobre la diversidad como el ciclo pasado es político.

TG: Creo que algo que es importante ver es que la política no se agota en elecciones o representantes formales. No es algo que satanicemos ni es malo en sí mismo, pero las reglas como están planteadas ahora no es algo con lo que concordemos. Y justo queremos cambiar esa barrera tan grande entre los políticos tradicionales que solo postulan o que solo están diseñados para postular por sus caras o los amigos que tienen, y olvidan muchas otras cosas importantes. Construyamos me parece un espacio en el que gente muy diversa representa un poco más lo que vivimos el día al día.

AG: Renovar la política implica también romper esta dicotomía y esta falsa barrera entre lo que significa ser político y lo que implica ser social. Nosotros creemos que lo político se ve en todo momento, en cada decisión que vamos tomando desde la participación en, incluso, cachimbadas hasta la participación en un equipo de deporte o cuando yo opino en una clase. Eso es político para nosotros y es algo que impulsamos desde Construyamos. Por ejemplo, estamos lanzando un programa de cinco minutos en el que una compañera entrevista a otro compañero y de esta manera buscamos generar diversos diálogos en la universidad, y eso es sumamente político. Entonces nosotros y nosotras estamos brindado herramientas, somos una herramienta que tiene el estudiante para hacer política también. Política es desde levantar la mano en una clase hasta postularse a un cargo institucional. Entonces nosotros decimos sí a la política de todas las diversas formas para que sean lo más abiertas posibles. No nos negamos a diversos espacios institucionales.

JL: Quisiera agregar que es algo lamentable que la política se siga entendiendo en la universidad en un espacio de reflexión, construcción de propuestas porque acá tenemos un espacio bien limitado. Vivimos solo cinco años aquí y luego nos vamos a vivir en la jungla real que es la sociedad. Es lamentable que en este espacio la política se siga asociando a algo electoral y de eso somos culpables los que venimos haciendo política, quienes venimos actuando en la esfera política… quienes están en los gremios estudiantiles siguen reforzando esa idea y no se está transformando, no hay más gente que apueste por una mirada de la política como algo naturalizado en cada una de nuestras acciones y de eso hay alguien responsable, y son las personas que siguen en los gremios y no satisfacen las quejas de nuestra comunidad y sociedad.

AG: Lo que seguimos manteniendo ahora es que nosotros no le decimos “no” a ninguna manera de hacer política y que si queremos hacer política en espacios institucionales lo vamos a hacer, pero de forma distinta con diversos actores que tienen que representarse a sí mismos… Si esas condiciones se dan, si es que hay estudiantes movilizados, gays, feministas, gente que le meta la interculturalidad, a los sicuris, a la danza, gente como nosotros que estamos en diversos procesos, y si sumamos fuerzas y nos representamos a nosotros mismos, pues las postulaciones caen por su propio peso. Lo que nosotros no vamos a hacer de ninguna manera es sentarnos solo los de Construyamos un día entero, pensar por todos los demás, pensar que tenemos todas las visiones del mundo y postular, acosar gente para sacar firmas, conseguir al chico o chica bonito o bonita en letras o ciencias y postular, con un plan que lo hemos armado en cinco horas entre unos pocos. De esa manera no, si eso es postular, no vamos a postular.

JL: Si vemos que la misma gente de nuestra universidad decide que es necesario que Construyamos vaya a Fepuc o a un centro federado, si es que vemos, si es necesario que Construyamos participe para empoderarnos más, entonces lo hacemos, pero no estamos dispuestos a seguir haciendo política de la manera tradicional.

TG: Es con los estudiantes o nada, con una mayoría movilizada. No podemos hacer las mismas cosas que estamos criticando ni seguir haciendo política de unos pocos. Queremos fomentar la idea de que todos podemos participar, mover temas colectivos y que los estudiantes se den cuenta de que tienen el poder de cambiar las cosas si nos juntamos.

AG: No hay forma de que un grupo político se legitime entre sesenta personas ellos mismos. Eso no es un espacio real de representación para nosotros. Ahorita, por ejemplo, estamos en una campaña en torno a propuestas y delegados por hacer la política más democrática, representativa y participativa. Y en esa campaña vamos a estar todo el tiempo que exista Construyamos.