Dado lo que mencionaron sobre los partidos políticos y su manera de hacer ingresar a nuevos miembros, ¿qué opinan sobre el manejo de la política universitaria aquí en la PUCP? ¿Creen que es posible hacer política sin pertenecer a un partido político?

JC: Para empezar, no podría decir como las diversas agrupaciones han manejado los cargos de representación estudiantil en otras facultes, pero puedo hablar de cómo se lleva a cabo en EE.GG.CC y la facultad de Ciencia e Ingeniería. Algo que diferencia a Construyamos de otras organizaciones políticas tradicionales, es que nosotros no buscamos ciertos cuadros, ciertas personas, jefes de T o H, que llamen a más gente. No intentamos buscar la cara más bonita para poder conseguir más votos, definitivamente no hemos concebido así a Construyamos y espero que no cambiemos con el tiempo. Por lo que nosotros apostamos es por ideas concretas de cómo hacer política en algo cotidiano. Queremos hacer que el estudiante normal, el que está en biblioteca estudiando y haciendo ejercicios todo el día, sepa cómo puede ser representado. Ya en la campaña “Lo mejor de la PUCP” se hizo sentir a los estudiantes “normales” como yo, como todos nosotros aquí, que tienen una voz, que tienen derechos y que pueden opinar sobre las decisiones que se toman aquí (la universidad). No es como se viene dando en la política tradicional, donde los representantes estudiantiles van por ahí tratando de buscar ideas y se apropian de ellas, y las personas no se sienten representadas. Básicamente esto diferencia a Construyamos de otras agrupaciones políticas.

¿Y en otras universidades, como la UNMSM?

AG: Antes de hablar de universidades específicas, hay una cosa que creemos desde Construyamos y por la que también apostamos. En el Perú no existe en este momento un movimiento estudiantil fuerte, es decir, no existen estudiantes movilizados constantemente, estudien la carrera que estudien, tengan la carrera que tengan, de cualquier parte del país, tengan la opción política que tengan, no hay estudiantes movilizados en las universidades peruanas. Una de nuestras apuestas es generar un movimiento estudiantil, que nosotros -en este momento- estamos empezando desde la Católica, pero que sin lugar a dudas es algo que tenemos que ir conversando con gente que se está movilizando en otras universidades. En ese aspecto, los colectivos feministas o LGTBI que apoyan a Construyamos van un paso adelante, porque ellos si tienen constante interacción con feministas y LGTBI en San Marcos, en la universidad De la Ruiz, en la Villarreal, etc. Sobre lo que pasó en San Marcos, específicamente en las elecciones de la Federación de Estudiantes, Construyamos compartió una imagen, que evidentemente es un apoyo, ya que -como todos notamos- el rector, mediante varias acciones, intentó bajarse las elecciones de la nueva federación de San Marcos. Esas cosas nos parecen dañinas, y como decíamos ahí, si nosotros queremos fortalecer el movimiento estudiantil peruano, eso implica también defender los intereses del movimiento estudiantil de una universidad que está aquí al costado, cruzando una avenida. También mucha gente comentaba: “hay responsabilidad de los alumnos en esto”, etc. Esto es cierto y también hay prácticas políticas que criticamos, como decía Tania, la forma de hacer política no es solo en esta universidad, sino es parte de todo un status quo en el país y que se manifiesta aquí en la Catóilica y también en San Marcos. Pero fuera de eso, hay un principio de que se puedan formar federaciones y gremios de estudiantes y es una lucha que apoyamos, pero esperamos que estos, como el de San Marcos, sean representativos.

Pasando a problemas ya de la universidad, en los últimos 7 años la cantidad de estudiantes en escala 1 y 2 ha disminuido, y lo contrario sucede con las personas en las escalas superiores. Incluso el precio del crédito en escala 3 del año 2008 es el precio actual del crédito en la escala 2. ¿Qué sucede con el manejo económico en la universidad? ¿Qué soluciones se pueden plantear los alumnos?

AG: Esto es algo que se viene repitiendo en la política de la universidad hace mucho tiempo. Como mencionamos, no nos creemos la panacea de la universidad. Nosotros no vamos a decirles a ustedes, estudiantes “normales”, esta es la solución o la receta mágica para que las boletas no suban en la universidad, porque esa no es nuestra chamba. Nuestro trabajo es construir, en comunidad, una salida. En este momento, la información económica de la universidad no está disponible para los estudiantes, partamos por eso. Un estudiante no tiene acceso y no sabe en qué cosas se gasta el dinero de la universidad, y hay datos ahí que son muy importantes. La universidad gasta mucho en burocracia y muchísimo en actividades internas, los gastos administrativos que son un monto fuerte. En la nueva facultad de Derecho, se construyó, en lugar de más aulas que es lo que la gente de Derecho siempre pide, un edificio administrativo. La gente de Derecho tiene que estudiar en H, Z o N y la universidad, en lugar de construir un edificio nuevo de aulas, construye un edificio para gente administrativa, ese es un tema que es bastante claro, por ese fuerte gasto administrativo la universidad tiene que gastar dinero que viene de las boletas de los estudiantes. Además, como ya hemos mencionado, esto no es para que una persona o varias vengan con una solución, es una solución que tiene que salir de mesas de diálogos entre el rector, decanos, autoridades, estudiantes, representantes estudiantiles y trabajadores. Es una solución que tiene que ser trabajada de forma integral. Lo que debe pasar ahora es empezar un proceso pero con el compromiso real para solucionar el tema, y es un proceso que tiene que ser amplio. Porque la información no está circulada, a nadie se le va a ocurrir como un foquito en este momento cuál es la solución si no tiene información, si no se habla con los actores… Los trabajadores son un actor más aquí en la universidad y son un montón porque la universidad gasta bastante en administrativos, y además una cosa sumada es que hace poco han estado marchando por un aumento de sueldos. Entonces ¿cómo podemos ver solo los estudiantes, o solo los profesores o los trabajadores el tema de las boletas?  El manejo económico de la universidad debe ser manejado de forma integral por todos los actores porque sino no va a haber una salida a este problema, pero tiene que ser desde ya y con mucho compromiso, porque sino la boleta va a seguir subiendo y mucha gente se va a quedar fuera de la universidad como ya está pasando.

TG: De hecho, en la encuesta que aún no hemos sacado pero saldrá pronto, uno de los problemas que fue muy tocado bastante por los estudiantes fue el lucro de la educación y el tema de las boletas y escalas, y a pesar de que es un problema que nos aqueja todos y aunque cada ciclo tenemos que pagar la boleta, no es un tema del que se hable en los pasillos, en clases o en las rotondas. Esto no se trata de que un político experto venga a solucionar el problema de las boletas. Se trata de trabajar nosotros mismo y hallar la mejor salida. Unidos podemos lograr más juntas y el tema de las boletas se puede dar de esa manera.

La comisión de Justicia y DDHH del Congreso se opuso al proyecto de Unión Civil y de la despenalización del aborto, aunque este último tema será revisado en esta nueva legislatura. ¿Consideran que estas decisiones fueron bien sustentadas? ¿Hay alguna injerencia externa en esta comisión? ¿Ustedes creen que “el Perú no está preparado para estos cambios”, como afirman algunas personas?

RL: De hecho cuando se presentaron ambas iniciativas dentro del congreso, los contrargumentos a estas eran en general falacias, fundamentadas en base a prejuicios y cargas valorativas, nada argumentado en base a criterios científicos. Habíamos escuchado argumentos en contra de la Unión Civil como el hecho de que las personas homosexuales son anormales o malformados. Creo que una parte muy amplia de concepciones religiosa tan conservadoras y tan poco prestas a querer conocer más y a querer compartir más con personas que no forman parte de un gorma tan excluyente. En síntesis, el debate en sí se ha visto representado una sociedad conservadora, machista, pongámosla religiosa ortodoxa y súper excluyente.

LF: Algo que se discutió bastante fue ¿para cuándo entonces el Perú iba a estar preparado? No se puede decir sobre todo en los cambios sociales que hay un punto en el que algo esté preparado. No creemos que se necesite aplazar tantos estos cambios.

TG: De hecho siento que el Perú nunca estaría preparado para nada si esperamos que nos regalen los derechos. Por ejemplo, las mujeres han luchado por el derecho al voto, por estudiar en la universidad. En el Perú tenemos una historia súper larga de gente que se ha unido para que les den sus derechos. Y no vamos a esperar que un congresista o un político nos lo regale. Tenemos que actuar por nosotros mismos. Estas cosas no van a cambiar si no hacemos nada o si solo ponemos algo en Facebook. Debemos participar y eso es algo crucial que fomenta Construyamos, porque la cuestión está en que todos y todas participen. El objetivo no es que todos sean de Construyamos y lleven su etiqueta, sino que todos y todas sean conscientes y puedan organizarse. Podemos hacer un montón de cosas. Un mundo mejor se construye con gente que sueña con otros mundos posibles y creo que sí son posibles esos mundos.

RL: Además, por ejemplo, yo estoy saliendo con alguien y, o sea, yo tendría que esperar a que las personas recién se acostumbren o aclimaten a mi relación para poder casarme. Es decir, esa es más o menos la idea. ¿Las personas tienen que acostumbrarse a que yo sea feliz? ¿Limitar mis derechos, mi vida y mi tiempo porque el tiempo no es infinito solo porque ellos no quieren? ¿Tengo que acortarlo a un proceso de la sociedad cuando se trata de mi propia felicidad y esta es justa? Muchas veces se usa eso de que la sociedad no está preparada para algunos cambios solo para atrasar las ideas y los cambios progresistas, y no podemos permitir que se siga truncando la felicidad de muchas personas.