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La presidenta de la Federación de Estudiantes de la PUCP, Cristina Valega, hizo público el proyecto de reforma estatutaria de la Mesa Directiva (MD FEPUC) que dirige en un artículo interesante en el PuntoEdu de esta semana. En este artículo, después de exponer la reforma –de la cual creo que es necesaria, pero desde otras perspectivas y formas–, nuestra presidenta extiende una invitación a nuestra comunidad universitaria para un evento en el cual se presentará el proyecto el día miércoles 25. El objetivo era no solo la presentación, sino también escuchar a alumnos-ciudadanos para poder realizar una reforma más democrática. Tras esta suerte de conversatorio sobre la reforma, se realizaría un documento que sería presentado en “una Asamblea de Delegados FEPUC, en la cual se votarán las propuestas formuladas”. Sin embargo, hago un llamado público desde aquí para que dicha presentación no se apresure, puesto que en el evento señalado, hubo solo entre 10 y 20 personas presentes. De estas, un porcentaje era de actores de nuestra Lucha político-universitaria. Es decir, la presentación no logró sus fines, puesto que no logró una comunicación con los alumnos-ciudadanos. Por el contrario, fue una muestra de la lejanía que posee el gremio con respecto a la población que debe representar. Citamos la existencia del evento, puesto que evidencia que el Proyecto de Reforma planteado por la MD FEPUC está empezando a ser protagonista de un debate, al cual se le debe dejar fluir en diversos campos universitarios.

Una crítica sin propuesta

Un ejemplo de que se ha empezado a debatir la propuesta de la actual MD FEPUC fue el artículo realizado por Javier Aguilar y Henry Ayala, presidente del CF de Humanidades y presidente del CF de Sociales, respectivamente (http://goo.gl/PVBt0w). Ambos autores – quienes enfatizaron que las afirmaciones realizadas fueron hechas como alumnos-ciudadanos y no como representantes del gremio – hicieron una extensa crítica a la propuesta que realizó esta sección en un artículo anterior.

Desde MIRAR/ADENTRO se buscó desde un primer momento dirigir faros al tema de la reforma, puesto que proyectos de esta ambición merecen tener un proceso de debate prolongado que llegue a buen puerto. Por ello, en el artículo “Reformando la Reforma FEPUC” (http://goo.gl/F6noCe) existían objetivos claros: 1) realizar un análisis del proyecto de reforma de la Federación y 2) proponer una alternativa a este proyecto el cual creemos debe ser mejorado 3) señalar que la democracia necesita de comunicación. En pro de dicha comunicación, es que se realiza una respuesta a la crítica:

El artículo de nuestros compañeros Aguilar y Ayala posee diversas aristas. No obstante, en resumen, se busca refutar el artículo de MIRAR/ADENTRO desde su perspectiva de lo que ellos llaman “premisas erradas”. Además, se presenta una postura opuesta a la propuesta alternativa que se planteó. Finalmente, se hizo un conjunto de críticas, entre positivas y negativas, al proyecto de reforma de la MD, pero sin exponer una propuesta para mejorar nuestra Lucha política universitaria.

Se podría señalar que el artículo presentado por Javier Aguilar y Henry Ayala, más allá de un título ingenioso y creativo, posee confusiones y generalizaciones que, creemos, son producto de una lectura superficial al texto que buscan contraargumentar. En dicho artículo se señala que nuestro análisis y propuesta

“parten de una premisa, a nuestro parecer, errada: La Federación de Estudiantes PUCP es un gremio estudiantil y no un Estado-Nación (…) Así, hablar de separación de poderes dentro del gremio contradice los mismos estatutos del mismo, puesto que el documento establece en un rango importante la asamblea de delegados FEPUC (…) para la toma de decisiones gremiales. En ese sentido, la FEPUC tiene una naturaleza característica de los organismos sindicales como bases gremiales, organismos de deliberación o mecanismos de elección que no contempla una nomenclatura republicana, ni tampoco tendría por qué hacerlo. De esta manera, la Asamblea de Delegados FEPUC no es análoga a un poder legislativo ni la MD FEPUC un análogo al poder ejecutivo” (Aguilar y Ayala)

En primer lugar, como bien se afirma, la FEPUC no es un Estado-Nación, además, no se puede hablar de separación de poderes tal cual una naturaleza republicana. Esto ya se señalaba en el artículo que se buscaba debatir, puesto que se afirma textualmente que “en un país de régimen democrático liberal, el Estado está dividido en tres poderes: Poder Ejecutivo (presidente y ministros), Poder Legislativo (Congreso) y Poder Judicial. A su vez, cada poder del Estado posee su propio presidente. En nuestro sistema político gremial no existe esta división (…)”.

Asumo que la afirmación que realizaron Aguilar y Ayala provino de la siguiente sección del texto: “(…) Para ser claros, el presidente de nuestra FEPUC (para fines prácticos, Poder Ejecutivo) es el mismo que preside la ADFEPUC (por los mismos fines, Poder Parlamentario). Mención aparte merece la Junta de Fiscales del gremio (una suerte de Poder Judicial)”.

MIRAR/ADENTRO posee un objetivo inclusivo. Por ello, busca que los alumnos-ciudadanos no compenetrados con la Lucha político-universitaria empiecen a hacerse una idea de qué ocurre en nuestro contexto político. Por ende, se hizo una analogía en la cual se aclaró que era válida si se veía “por fines prácticos”.

Por otro lado, los autores de la respuesta señalaron que el artículo de MIRAR/ADENTRO

“En primer lugar, menciona que la propuesta de escoger a los delegados numerarios FEPUC por voto universal en cada facultad es un parafraseo exacto del llamado “voto preferencial” en elecciones parlamentarias (…)  En segundo lugar, el artículo asegura que, en un gremio entendido bajo una “separación de poderes”, una propuesta de tal naturaleza implicaría “un enorme desorden y saturación (…)” (Aguilar y Ayala)

En el artículo “Reformando la Reforma FEPUC”, además del análisis al proyecto de reforma hecho por la MD FEPUC, se señala que “Sin embargo, el “voto por lista única”, a pesar de ser un sistema elaborado y en definitiva mejor que el “voto preferencial” (el cual propone la MD FEPUC), no podría ser aplicado por un “copiar y pegar” en nuestra Lucha política universitaria”. Desde un primer momento se señala que los métodos y/o niveles burocráticos de un Estado no pueden ser copiados y pegados en NuestraPUCP, puesto que se debe buscar hacer política desde la realidad en la que uno se encuentra. Creemos esta es una responsabilidad que debe respetarse y debe señalarse.Es así que se afirma más adelante que “En NuestraPUCP, el “voto por lista única” copiado y pegado tal cual al ejemplo anterior, derivaría en un enorme desorden y saturación”. Deducimos que de aquí parte la confusión en el artículo de respuesta, puesto que el “desorden y saturación” se verían en un “voto por lista única” copiado y pegado. Es decir, en este punto, los autores confunden las opciones y propuestas.

En síntesis, podría deducirse que, ante estos dos puntos analizados (los cuales creemos son centrales) de la respuesta, el análisis de la premisa realizado y el debate de las opciones fueron errados, debido a una confusión de la lectura. Sin embargo, quisiéramos señalar que estos puntos son solo dos de las todos los que realizan nuestros compañeros Aguilar y Ayala. No obstante solo se desarrollarán minuciosamente estos, debido al espacio y a que, a mí parecer, son las de mayor envergadura. Serían, pues, según los autores, los puntos que supuestamente atacan a la médula del análisis y de la propuesta realizada por MIRAR/ADENTRO.

Como ya se ha demostrado estas afirmaciones son erradas y parten de mal puerto. Es así, que es fundamental señalar que el artículo de Javier Aguilar y Henry Ayala no hace frente a la crítica central que se realiza desde MIRAR/ADENTRO hacia el proyecto de reforma FEPUC, puesto que se le atribuye ser un potencial catalizador de discriminación (esta cualidad es exclusivo análisis con respecto a lo concerniente al “voto universal” que plantea la MD FEPUC, porque el resto de reformas planteadas no son parte de este análisis).

Los compañeros Aguilar y Ayala, además, señalan en su artículo que la propuesta realizada desde MIRAR/ADENTRO complejizaría las elecciones y la política universitaria, instalaría una partidocracia con severos límites a una posible oposición. Junto a ello, afirman que existe un desconocimiento por parte de esta sección ante la realidad de la política universitaria fuera de Letras, entre otras muchas  afirmaciones, como las hechas de manera superficial a la reforma de eliminar el número determinado de curules en Asamblea y madurar a una relación “de tantos alumnos: tantos representantes”. Se llega incluso a señalar que con la reforma planteada podría no haber quórum, estar presente en Asambleas cuando uno es delegado es una responsabilidad que es personal y debe ser cumplida. Ante estas críticas, descalificadas por partir de un mal análisis, la única respuesta de utilidad sería solicitar una lectura responsable y un mejor análisis de la propuesta para que se contribuya realmente al debate tanto con críticas como con propuestas. Luego de esta lectura y análisis planteo que surja una pregunta que creo es fundamental: ¿por qué tenerle miedo a la profesionalización de la política universitaria – como se desprende del texto – y a la expansión de agrupaciones políticas eficientes que eliminen la necesidad (actualmente imperante) de tener gran cantidad de independientes (síntoma de agrupaciones deficientes) en las elecciones?

Conclusión sobre el inicio del debate: que continúe el debate

Como se ha señalado, este debate ha iniciado y es un paso importante que la presidenta Valega haya publicado una presentación del proyecto desde PuntoEdu. No obstante, creo que toda la comunicación sobre el proyecto está aún lejos de ser la óptima. Por ello, se plantearía que exista un ciclo de conversatorios y de debates públicos entre agrupaciones políticas y otros entre alumnos no pertenecientes a estas agrupaciones en torno al Proyecto de Reforma.

La reforma que se plantea no debe ser ni encostrada, ni truncada ni apurada. Esta podría ser un gran paso a la democratización de la política universitaria y nuestro sistema político que no debe ser desaprovechado. Como es sabido existen especulaciones que han surgido en los grupos de política sobre el “verdadero” porqué de apurar la reforma. Se le atribuye el supuesto apuro a conveniencias electorales. Desde aquí creo que hay personas con un verdadero deseo de mejorar la política universitaria en base a la democracia. Esta última, implica procesos y paciencia. Por lo tanto, no es crucial que dicha reforma sea aprobada antes de las elecciones a gremio que se desarrollarán pronto. Lo que es necesario es una convocatoria y una comunicación más explícita para que esto no quede en un proyecto con potencial discriminador y partidario como lo es ahora.

El debate sobre la política universitaria es necesario. Además, sería importante iniciar un compromiso mayor por esta opción de vida en la universidad, puesto que merecemos un mayor nivel de debate democrático que esté por encima de deseos de poder en cargos de representación. Aún existen quienes creen que son “unos los buenos y otros los malos” de la política y esto debe ir erradicándose poco a poco, puesto que la polarización no está dentro de la democracia, la cual busca tonalidades de grises y no blancos y negros.

  • Milo

    No encuentro un solo argumento consistente que responda suficientemente al artículo de “Aguilar y Ayala”.

    • El causa

      Mencionas tantas veces “compañeros Aguilar y Ayala” que pareces aprista!

  • El causa

    Mencionas tantas veces “compañeros Aguilar y Ayala” que pareces aprista!!