Editado por Verónica Huamán

¿Cómo cuentas una historia sin palabras? ¿Cómo logras transmitir el sentimiento mediante el movimiento? Una palabra: ballet. Seguro lo primero que se os viene a la cabeza es alguna película de Barbie o personas pretenciosas con tutús dando saltos. Yo creía lo mismo, hasta hace doce años cuando, gracias a mi mejor amiga, fui a ver mi primer ballet. Cuán equivocada estuve. Desde entonces, el ballet se convirtió en esta pequeña obsesión mía. Puedo pasar horas de horas en YouTube viendo rutinas, entrenamientos, “the basics of ballet”, historia de algún ballet, entrevistas, y tengan por seguro que después hago el ridículo intentando reproducir lo que he visto y fallo terriblemente.

Como amante de la historia y del ballet, ver Anastasia ha sido uno de los mayores placeres que me he podido dar durante la cuarentena, y hoy quiero compartir con ustedes esta obra de arte, pero antes unas pequeñas aclaraciones.

Fin del segundo acto

Los basics de Anastasia

Anastasia fue la hija más joven del último Zar de Rusia, Nicolás II. Por si te distrajiste en tu clase de Historia del Siglo XX: la familia imperial fue asesinada durante la revolución bolchevique en Ekaterimburgo (sí, donde Perú jugó contra Francia en Rusia2018) en 1918. Ninguno sobrevivió.

Entonces, si no hubo sobrevivientes ¿cómo es que empezaron los rumores? El evento fue encubierto en los años venideros, hasta que en 1926 se confirmó el asesinato de los Románov, pero los rumores sólo habían empezado. Entra en escena Anna Anderson.

¿Quién es Anna Anderson? La mujer más conocida que afirmó ser la gran duquesa Anastasia. Debido al encubrimiento por parte del gobierno soviético, la leyenda que la hija más joven de los Románov había sobrevivido, se hizo cada vez más verosímil.

Kenneth MacMillan, inspirándose en la historia de Anna Anderson, creó Anastasia. “Siempre, a lo largo de toda la confusión mental y física, ella sabe que es la Gran Duquesa. Su tragedia es convencer al resto del mundo”. Bajo esta premisa, MacMillan narra la historia de Anastasia en tres actos. Los dos primeros actos se centran en la figura histórica de Anastasia. La primera mitad está marcada por movimientos más tradicionales del ballet, pliés, arabesques, grand jetés, pirouettes.

Grandes Duquesas María (Yasmine Naghdi), Tatiana (Beatriz Stix-Brunell), Olga (Olivia Cowley), Zarina Alexandra Fiódorovna (Christina Arestis) y Gran Duquesa Anastasia (Natalia Osipova)

Mientras que el tercer acto se centra en Anderson, el conflicto por tratar de descubrir quién era, los horrores que tuvo que vivir para sobrevivir y su lucha por el reconocimiento de su identidad. Originalmente, este fue el ballet que se estrenó en 1967, por lo que es la esencia de MacMillan. Con un tono más expresionista, dándole su carácter y creando el contraste perfecto entre estas dos personalidades. La segunda mitad se caracteriza por la danza contemporánea. Este quiebre es lo que termina por marcar Anastasia como uno de los ballets mejor logrados de nuestros tiempos.

Anna Anderson (Natalia Osipova) y Rasputín (Thiago Soares)

Los movimientos gráciles y suaves del ballet clásico, junto a los más enérgicos y expresivos de la danza contemporánea, acompañados de la música de Pyotr Ilyich Tchaikovsky y Bohuslav Martinů, hacen que todo termine por confluir y unirse en una gran pieza de arte. ¿Cómo cuentas una historia sin palabras? ¿Cómo logras transmitir el sentimiento mediante el movimiento? Eso es el ballet.

Anastasia estará disponible en YouTube hasta el 29 de mayo para verla completamente gratis en el canal del Royal Opera House