Suspirar, y en lo profundo…
Chocar con una puerta que está entreabierta,
un ideal frágil quiere cruzar tímido por ella
o tal vez un deseo latente y meditado.

Tanto estímulo, tanto bombardeo que anda suelto;
parece otra época, la que vivimos,y ya las edades doradas
se esconden en historias y esperanzas.
El ideal sigue tímido y se ha tapado con una manta,
y se llena de polvo, y…

Y este encubrir ineludible que nos concierne, que no para.
Puerta, ¿por qué no te terminas de abrir?,
¿por qué no puede más tu anhelo de brillar?
Ojalá no sea tarde el momento en que se termine de descubrir
aquello que se esconde o quiere esconder adentro.